Ireneo Filaleteo (1645) “La Entrada Abierta al Palacio Cerrado del Rey” 9

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY (9)

Apiano Leon de Valiente

DEL PROGRESO DE LA OBRA DURANTE LOS CUARENTA PRIMEROS DIAS.

Capítulo 19, punto 8.

Ireneo, en el párrafo 8, del capítulo en estudio puntualiza que:

  1. Si a nuestra decocción del oro vulgar (sol vulgar) por puro que sea, le aplicamos la irradiación destinada originalmente a “Nuestro Sol”, basados en que ambos azufres: el oro vulgar y “Nuestro Sol”, provienen de la misma raíz.
  2. Si la irradiación de Nuestro Mercurio es enviada  al sol vulgar,  y se le aplica el mismo régimen de calor, que los Sabios, en sus libros, dicen haber aplicado a Nuestra Piedra (Filosofal).
  3. Estás ciertamente en la vía del error. Este es el Gran Laberinto, donde caen todos los principiantes, porque los Filósofos hablan en sus libros de Dos Vías que, en verdad, no son más que fundamentalmente una, que es más directa que la otra.
 aurora consurgens                                                                                Aurora Consurgens, inicios siglo XV

ANÁLISIS.

 1. Filaleteo sabe perfectamente que “Nuestro Mercurio” o núcleo mercurial del Rebis Primero quien, dirigido por un gránulo iluminado o de Rebis Rojo, actúa  e influye en los 7 trabajos alquímicos que debe vivir “Nuestro Sol, o núcleo azufroso de Rebis  Blanco.

En efecto, la acción de “Nuestro Mercurio” sobre “Nuestro Sol, hace que este último experimente:

-Cuatro gradaciones de color que van desde el  blanco al rojo, y que, además conquiste tres grados de conciencia:

-Fermento Azufroso.

-Jugo de Luna y

Rebis Rojo. (Los 7 trabajos que se realizan en la vía rápida).

Todos estos cambios se deben a una energía que se desplaza en línea horizontal, desde “Nuestro Mercurio” hasta “Nuestro Sol”. Se trata de la cuarta boda alquímica.

2. Filaleteo se pregunta ¿Qué pasaría, si a la irradiación de ”Nuestro Mercurio” se la hiciera descender para que recayera sobre nuestro sol vulgar, que se encuentra en la base de la columna hueca Boaz, lo cual quizá fuera factible, si se considera que “Nuestro Azufre” que es quien recibe normalmente la energía de  “Nuestro Mercurio” comparte un origen común con el sol vulgar, puesto que el sol vulgar llegará a transformarse en “Nuestro Sol” y éste, alguna vez fue sol vulgar.

3. Si así se procediera, se estaría ciertamente en la vía del error, y se caería en ese Gran laberinto en que caen todos los principiantes que no reparan en la función de las dos vías que, en el fondo, son una sola.

Tanto la vía larga como la corta gradúan estrictamente la potencia de la energía que desciende a la materia, según sea la resistencia  de la propia Tierra, o el Vaso y su contenido.

De lo anterior, resulta la imposibilidad de enviar energías de alta potencia, a un sol vulgar incapaz de absorberlas sin producirse un irreparable descalabro.