IRENEO FILALETEO, 1645. Cap. 13 – 23

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.               AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.

Capítulo 13. Acápite 23

“DEL USO DE UN AZUFRE MADURO EN LA OBRA DEL ELIXIR.”

Ireneo Filaleteo insiste en que el único proceso alquímico, que se oculta a los profanos, es el de la formación o atracción, hacia nosotros, del  Mercurio Superior, Alkahest o  Mercurio Externo.

 

Se trata de cómo prepararnos, para poder absorber ese Mercurio o Alkahest, para nuestro uso, según las reglas del Ars Regia.

El objetivo de este trabajo consiste en liberar a nuestro “Sol” o Mercurio Coagulado, que está tapado y aplastado por la materia tosca y no laborada, y “casarlo” con el Mercurio Externo o Alkahest en una proporción justa. El Fuego de fricción o Fuego de Pontano, debe ser regido según las exigencias del Mercurio Externo o Divinizador,  ya que el Fuego no es propiamente dosificado por la Tierra, sino por el Alkahest-

 Mientras la tierra se acerque más a la irradiación del Mercurio exterior, se hará más resistente para absorberlo.

Mientras la Tierra se habitúe a estar más cerca de la irradiación del Mercurio Divinizador, será más capaz de resistir ese Fuego.

ANÁLISIS.

El secreto más resguardado por la Alquimia es el de saber atraer al Mercurio Superior o Alkahest, a la materia alquímicamente no trabajada del ser humano.

Cuando el Alkahest  o Mercurio Divinizador traspasa a las  cloacas y sentinas de la Tierra humana, las cuece y disuelve reiteradamente hasta extraer de ellas el azufre licuado el que con su  corrosividad libera a la Materia de su oscura pesantez. El grado de esta limpieza depende del adiestramiento del discípulo. Cuando asume que deben  ser purgadas todas sus maledicencias, malezas y hierbajos  oscuros y ácidos. Esta  materia torpe se sutiliza para absorber la energía irradiada por el Alkahest, mediante el proceso del Solve et Coagula, para obtener el Fuego o calor que produce el Alkahest al  colisionar con la materia abajada. Así se funde lo metálico o metal vil, para transformarse en un metal precioso.

Cuando realices  el Solve et Coagula debes mantener tus cuerpos en completa tranquilidad, sin permitir que en tu Vaso penetre ningún  pensamiento, sentimiento o emoción ruin, esto es, debemos mantener herméticamente cerrada la tapa  de tu matraz o vaso.

Además el Fuego que utilizas debe regirse según las exigencias del Mercurio.

El Alkahest debe imantar, con su irradiación  a la Materia no trabajada, para que ese choque del Fuego Divinizador con la vibración  de la materia oscura y caótica, produzca un Fuego de fricción, que despierte al Mercurio Coagulado, que yace dormido dentro de la Materia No Elaborada. En otros términos se procura vivificar el “Sol” o Mercurio Coagulado que yace sepultado en las entrañas oscuras de la Tierra.