IRENEO FILALETEO, 1645. Cap. 13 – 20

LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL  REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.      AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE
CAPÍTULO 13, acápite 20.
“DEL USO DE UN AZUFRE MADURO EN LA OBRA DEL ELIXIR”

En este acápite Ireneo Filaleteo dice que:

Al comenzarse la Gran Obra hay que empezar a tratar al Oro cuando está Muerto, y utilizar su Agua cuando está completamente Viva, (Rocío Cocido).

Este compuesto integrado por el Oro Muerto o Materia No Elaborada y  el Rocío Cocido  o  Agua Viva,  después de una breve decoxión,  la simiente del Oro se vuelve Viva y el Mercurio Vivo Muere, es decir un segmento del Alkahest voluntariamente se introduce en el cuerpo físico del futuro exaltado para integrarse al proceso de Fragmentación, Licuación, Corrupción y Putrefacción que sufre la  materia hasta entonces no elaborada.

En otras palabras, el Espíritu Mercurial se congela o adhiere al cuerpo disuelto, y que uno y otro se pudren  formando un limo, hasta que todos los miembros o partes del compuesto son dispersados en átomos, todo esto es la naturaleza de nuestro Magisterio.

ANÁLISIS.

Forzosamente el trabajo alquímico debe empezar por tratar a la Materia u Oro a que está como muerto en el cuerpo  humano.

En otros términos, debe trabajarse en la materia no elaborada, entorpecedora o Acero, que frustra todo anhelo de crecer.

Como ya  he dicho en otra oportunidad, en estos mismos escritos, la base o llave de estos ejercicios consiste en tratar  a esa materia torpe, durísima, solevantada y pertinaz, que debe ser domeñada por el Alkahest y transformada en Luz.

DE LAS CATORCE FIGURAS-SÍMBOLO DE JANUS LACINIUS THERAPUS,
EL CALABRÉS (1546), el hijo que ha asesinado a su padre el Rey, cae dentro del mismo sarcófago y experimentarán, ambos, las transformaciones de la iniciación..

Ambos componentes,  el Alkahest y la materia no elaborada  experimentan simultáneamente  las transformaciones propias de la Iniciación, que consisten en sufrir una  muerte aparente para renacer en un grado superior de conciencia, vale decir que la potencia ígnea del Alkahest licua a la materia, transformándose ambos componentes, Alkahest y tierra en un solo limo. Todo ese limo es dispersado en átomos de Luz.

DE LAS CATORCE FIGURAS-SÍMBOLO DE JANUS LACINIUS THERAPUS,
EL CALABRÉS (1546), sólo se encuentran los huesos de ambos.

Cabe decir,  que el Alkahest de la Alquimia corresponde al Hiram Habiff de la Francmasonería y viceversa  ambos mueren sólo aparentemente, porque sólo cambian su forma por la de un  limo y finalmente se troca en átomos volanderos de Luz, para formar un Nuevo Ser,  de Materia ya Iluminada, y de Alkahest, figura que en Alquimia es denominada el  Rey y en Masonería el Maestro, que en alquimia tiene el nivel de conciencia  del Rebis Rojo.

Este trabajo es la viga maestra de nuestro Magisterio.