IRENEO FILALETEO, 1645. Cap. 13 – 14

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.                     AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE

CÁPÍTULO 13

“DEL USO DE UN AZUFRE MADURO EN LA OBRA DEL ELIXIR”

ACÁPITE 14

Filaleteo  indica que el Azufre desde su nacimiento y hasta que llega a formar parte del Rebis  Blanco, juega el papel de macho  y, una vez que es engullido por Nuestro Oro, o Mercurio del Rebis Blanco, el Azufre se convierte en hembra, y el Mercurio en macho.

Quien carece del Azufre no tendrá éxito en el desarrollo de su Gran Obra.

De modo que no tiene objeto producir  Tintura Mercurial, si no se posee la Latona, Azufre o Materia en la que se la pueda fijar.

Filaleteo nos comunica que este bronce,  materia dura  o Azufre, es Oro como también lo es el  Mercurio, sea  Mercurio Coagulado o Mercurio Interno liberado.

Confirmando lo anterior, Sendivogius dice que: “Incluso en la materia no elaborada se encuentra difuso el  oro, el que debe  trabajarse a fin que del estiércol se extraiga Oro purísimo, si es tratado debidamente. En tanto que el ignorante, ni siquiera cree que  en su Vaso y su contenido exista una partícula de Oro.”

La materia  que, en este caso, debe ser trabajada es el Azufre situado en el Rebis Blanco, y debe ser manipulada  según las reglas y leyes de la Alquimia aunque esta materia ( el Azufre situado en el Rebis Blanco), sea un Cuerpo muy Digesto o digerido por el Alkahest,  es decir, que aunque sus componentes estén ya muy fragmentados o muy divididos y  modificados infinitas veces por todas las purificaciones y disoluciones que ha experimentado en  el pasado.

Filaleteo expresa que Nuestro Mercurio también se Reincruda  o rejuvenece, lo cual a primera vista no es posible, por cuanto la Reincrudación sólo se produce en las materias o cuerpos imperfectos  y no en el Mercurio interno que es perfecto. Esto lo trataremos en el análisis de este acápite.

Con esta Reincrudación el Mercurio Interno permanece como un solo cuerpo, pues se ha liberado de las capas metálicas y minerales, aumentando con ello a su simiente en poder y virtud aunque no en tamaño y peso.            .

ANÁLISIS:

Filaleteo nos advierte que el desarrollo de la Gran Obra no alcanza su meta, si se carece de Azufre y, consiguientemente  no hay éxito en ninguna transmutación alquímica.

Resulta evidente que todo alquimista posee Azufre, por cuanto aquél es su Cuerpo Físico,  pero acontece que algunos alquimistas novicios  desconocen que el Azufre es su propio Cuerpo o Materia (esto se afirma en la Alquimia  Tradicional de Alto Grado, por lo que no es apropiado criticar otras alquimias, que tienen todo el derecho de argüir de otra manera).

Así mismo no se puede  Tinturar Mercurialmente  si se carece de Azufre o materia que teñir.

La Materia es Oro, y también es Oro el Mercurio Interno, en su forma coagulada o liberada.


La “armadra negra” es la que aprisiona al Mercurio Coagulado evitando así que se exprese en toda su magnificencia, que es la misma del Alkahest o Luz Iniciática.

Después  que la Materia ha sido elaborada durante toda la Vía Larga, se arriva a la Vía Corta, donde el alquimista alcanza el grado de conciencia del Rebis Blanco u Oro de Los Sabios.

El alquimista debe poseer una penetrante visión para descubrir o distinguir los materiales propicios para configurar a la Piedra Filosofal, e incluso percibir la importancia de aquellas Latonas que el ignorante desprecia, por estimar que sólo son estiércol.

El Oro que se fabrica en el proceso alquímico, al alcanzar  el nivel de Rebis, tiene la capacidad de teñir mercurialmente a la materia, eso es porque el Oro producido en la etapa del Rebis, es una Tintura Aurifica por excelencia, que de todas maneras debe seguir siendo nutrida por el Alkahest, el cual multiplica su poder y virtud, más que su cantidad o peso.

Por último  Filaleteo señala que el alquimista debe Reincrudar su propio Mercurio.

¿Qué es la Reincrudación?

En primer lugar debe tenerse presente que la Materia, Tierra, Azufre o Latona del género humano se desgasta y envejece por la acción de su  vida mecánica, robótica, caótica y regida por fuerzas entrópicas y desordenadas.

Catedral de Amiens, Francia: “El rocío de los Filósofos”: el Alquimista observa cómo un torrente de luz blanca desciende hasta un Vellocino de Oro o Cuerpo de Luz.

Ahora bien, la Reincrudación es un término alquímico, cuya aplicación tiene por objeto rejuvenecer o reincrudar, o volver más crudo a los metales y minerales ya envejecidos y desgastados.

Es el Mercurio Externo o Alkahest el agente que retrograda o rejuvenece a metales y minerales, en ningún caso puede decirse que se puede Reincrudar al  Mercurio, porque el Mercurio es siempre perfecto.

No obstante lo que precede, Ireneo señala la posibilidad de Reincrudar al Mercurio. Eso es                      imposible .Lo que en realidad indica Ireneo es  que si se hacen desaparecer las capas de mineral y metal del  Cuerpo humano, reaparecerá el Mercurio antes Coagulado, libre con toda su fuerza y poder.