Ireneo Filaleteo 1645-13-VII

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.  AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.

 

CAPÍTULO 13: ” DEL USO DEL AZUFRE MADURO PARA LA OBRA DEL ELIXIR””

ACÁPITE 7.

Filaleteo apunta que por fuerza debe convivirse con la gente,  de lo contrario ya comienzas a llamar la atención y,  por lo menos, se te considera como a un “cínico” o discípulo de la Escuela Filosófica de Diógenes, el Perro de Sinope.

Para un alquimista  de aguzados sentidos interiores, resulta indigno de él rozarse con la plebe vulgar, y con el grupo social autodenominado “Los Prudentes”.

Has de ser  muy cuidadoso con tus palabras, gestos y lenguaje corporal, no sea que uno de esos “Prudentes” husmee y te reconozca como discípulo de Hermes.

Debes ser muy cauto con lo que dices y, sin embargo, adoptar un hablar usual que emita cuidadosamente el estilo de una conversación cotidiana, evitando proporcionar conocimiento  alguno de nuestro Arte, a fín de que un “Prudente” fisgón no te descubra con artificios de una misma calidad de los que tú utilizas para disimular tu condición de alquimista y reconocer a tus pares, en este caso, quizás seas tú el único que ignore un conocimiento ya sabido por todos, esto es, que ya te ubican como alquimista, por el hecho de haber tenido determinada familiaridad con ciertos profanos, y esto es un grave inconveniente,  pues la menor conjetura bastará para que se te aceche y denuncie.

 ANÁLISIS.

El alquimista debe poseer la capacidad de adaptarse a las modalidades de la gente.

Si te aíslas del populacho y de los Hombres Prudentes,  llamarás poderosamente la atención de quienes te rodean, por lo tanto, si no queda otra salida, debes entablar conversaciones con ellos, cuidando que no se evidencie tu actividad secreta, sea por tus ojos, tono de voz y temores ciertos como  imaginados que rebullen en tu pecho, y que tu actuar sea como el silencioso ascenso de un Ninja  por una escala crujiente.

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Los Prudentes  se esmeran por intimar con el Adepto, para sonsacarle los más recónditos y eficaces secretos alquímicos. Vana tarea…La captación intelectual, sin contar con la propia, experimentación torna  los brillos del Ars Regia en inútil Fuego Fatuo.

Cuídate de las miradas impertinentes, huidizas o hipócritas, porque puedes ser el último que en  enterarte que ya todo  un pueblo te ha individualizado como  alquimista