Ireneo Filaleteo, 1645 Cap. 11- VI

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB       AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.

CAPITULO 11

“DE LA INVENCIÓN DEL MAGISTERIO PERFECTO.”

ACÁPITE 6.

En esta oportunidad Filaleteo vuelve a referirse al Rebis Blanco, y en este sentido opina:

  1. “Hay un azufre pasivo en el Mercurio que tendría que ser activo…”

Hay en Nuestro Mercurio un Azufre pasivo, es el Jugo de Luna que Nuestro Mercurio acaba  de deglutir.

  1. “… hay que introducirle, por lo tanto, otra vida, de su propia naturaleza, que suscite la vida latente del Mercurio. De este modo la vida recibe a la vida…”

Ese azufre pasivo o inactivo, tragado por Nuestro Mercurio, debe transformarse en un Azufre activo. En otras palabras. A ese azufre adormido o inactivo, se le debe agregar otra vida de su misma naturaleza (o más Azufre), que de impulso  a la vida latente , que está sin manifestarse en Nuestro Mercurio.

  1. “… entonces finalmente (el Mercurio) es cambiado radicalmente y rechaza espontáneamente de su Centro las impurezas y escorias. Esta vida se encuentra solamente en el azufre metálico; los sabios lo buscaron en Venus y en sustancias semejantes, aunque en vano. ”

Con lo precedentemente señalado, Nuestro Mercurio sito en el Rebis Blanco, cambia radicalmente, al ser ahora, capaz de rechazar desde su centro a las impurezas o escorias que le rodean. Este poder transformador sólo proviene del Azufre, aunque los primeros sabios, le buscaron en Venus o sustancias semejantes, pero todo en vano.

ANÁLISIS:

1.- Nuestro Mercurio, para completar su desarrollo, se traga al Azufre Jugo de Luna. Que está situado en el Núcleo Azufroso del Rebis Blanco.

El Jugo de Luna es el más elevado Azufre que, hasta ahora, se ha producido en el Laboratorio Interno del Alquimista. Pero, al ser engullido por Nuestro Mercurio, se ha trocado en un Azufre pasivo, que debe tornarse activo.

2.- A ese Azufre pasivo, que está dentro de Nuestro Mercurio, debe agregarse otra vida de su misma naturaleza, para que proporcione un impulso a la vida latente que hay  en Nuestro Mercurio.

Pero es del caso señalar que el Jugo de Luna, que se ha transformado en azufre pasivo, es el Azufre más elevado con que contamos y, por ende, no hay otra vida azufrosa superior al Jugo de Luna y, entonces, ¿De dónde extraemos otra vida azufrosa y activa para agregarla a ese Azufre inactivo, y transformarlo  en otro Azufre realmente operante?

3.- De verdad, no se agrega otra vida azufrosa al mencionado azufre inactivo, sino que es la irradiación del Alkahest  -siempre actuante en el proceso alquímico- la que fermenta al Jugo de Luna inactivo, y lo transforma en activo, hasta tal punto que, por su acción, cambia radicalmente a Nuestro Mercurio, al cual le da el poder de rechazar, con un automatismo superior, a todas las impurezas y escorias que le rodean.

blanquead-la-latonaMichael Maier, Atalanta Fugiens 1617, Emblema n° 11 “Blanquead la Latona y romped los libros“.  (alude a la limpieza de las partes endurecidas mediante continuos lavados ígneos, es el largo y penoso proceso para extraer su esencia escondida) 

¿Qué importancia tiene para  nosotros la comprensión de este acápite?

En primer término nos evidencia, sin lugar a dudas, que el ensamblado o ajuste de las diversas piezas que conforman al Primer Régimen de Mercurio, o Solve et Coagula, llevan ordenadamente la secuencia de un paso tras otro, hasta llegar a la mercurización del alquimista y posteriormente de la Humanidad toda.

El conocimiento proporcionando hoy día, ha debido fijarse, a sangre y fuego en nuestra conciencia para mantener una permanente admiración y respeto por el proceso del Solve et Coagula, asombrándonos de la exactitud de sus facetas y logros.

lavanderaMichael Maier, Atalanta Fugiens 1617, Emblema n° 3: una matrona lava ropa sucia en una cuba llena de agua hirviendo. En el proceso del Solve et Coagula la Rota está simbolizada por la cuba , los baños ígneos del Alkahest por el agua hirviente y nuestra propia materia por la ropa sucia que se lava. 

Sin perjuicio de lo precedente debemos preguntarnos ¿Qué efectos produce, en nuestro quehacer ordinario,  el que se haga activo el Azufre engullido por Nuestro Mercurio?

Todo esto hace que, finalmente,  Nuestro Mercurio será capaz de rechazar todas las escorias e impurezas  que limitan al  rodaje del proceso alquímico, ello otorga una mayor lucidez y pureza interna al laborante, para situarse fuera del alcance de los impedimentos que lo detienen.