IRENEO FILALETEO 1645, Capitulo 9 – I

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.     AUTOR :APIANO LEON DE VALIENTE.

 

CAPÍTULO 9.

ACÁPITE 1.

 

En este acápite uno, del capítulo 9, Ireneo Filaleteo dice:

1 “Nuestro Mercurio es aquella serpiente que devoró a los compañeros de Cadmo”.

2 “Lo que no debe extrañarnos, pues había devorado anteriormente al mismo Cadmo, que era más robusto que los otros.”

3 “Sin embargo, al final Cadmo la traspasará cuando gracias a la virtud de su azufre la haya coagulado.”

saturno-y-mercurioSaturno le corta las piernas al Mercurio  para que no se volatilize, poder fijarlo y crear así al Rebis Blanco.

ANÁLISIS.

1 ¿Qué es “Nuestro Mercurio”?

Es aquél Mercurio Interno que se ha desarrollado hasta el nivel del Mercurio que se anida en el Núcleo Mercurial del Rebis Primero o Rebis Blanco.

El comenzar a poseer la conciencia o percepción propia de Mercurio sito en el Núcleo  Mercurial del Rebis Blanco marca, para el discípulo, la tenue línea de un antes y un después en su tarea alquímica.

En efecto, antes  que acceda a nosotros, y  nos transformemos en “Nuestro Mercurio”   ¿Qué índole Mercurio Interno existe en el contenido de Nuestro Vaso? Sólo se evidencia un mercurio adormido, casi muerto, prácticamente inoperante, por estar tapado por una capa de mineral. Este mercurio coagulado está dentro de la columna hueca de Boaz.

Con el arribo de “Nuestro Mercurio” comienza las Creación de nuestro Cuerpo de Luz y el hacerse, cada vez manifiesta la cooperación entre el Alma y la Personalidad del laborante.

Lo que precede o antecede a “Nuestro Mercurio, dije, es el Mercurio

Coagulado, que no puede auxiliarnos, porque él está prisionero en la masa sucia y hedionda que le enceguece y nosotros, por otra parte, nos centramos en nuestra personalidad y nos identificamos con ella.

Mientras no haga su aparición, en nosotros, “Nuestro Mercurio” estamos sujetos sólo al desbastado que nos hace el Mercurio Exterior” o “Alkahest”, pero carecemos de una alimentación substancial, la que se nos proporciona por “Nuestro Mercurio” o Alma en forma de Piedra Blanca.

“Nuestro Mercurio” se asemeja a una Serpiente. Es una Serpiente Mercurial, que devora al hombre común y lo regurgita transformado en un Adepto, un ser absolutamente mercurizado.

cagliosotroLa sierpe Mercurial atravesada por la flecha significa cómo el Azufre  es capaz de “coagular” al Mercurio para que no se escape, dada su extrema volatilidad.

Este ofidio Mercurial,  por su desplazamiento serpentino, tiene gran facilidad para llegar a los rincones más ignotos de tus entrañas, y desleír los bloques más oscuros, duros y agresivos insertos en tu materia.

Esta Serpiente Mercurial no debe  confundirse  con la Serpiente de Marte, la que simplemente destruyó a los malos compañeros de Cadmo, como se explica latamente en las “Cuatro Alas de Mercurio”.

Esta Serpiente Mercurial o “Nuestro Mercurio”, devoró las capas oscuras y malolientes de los buenos compañeros de Cadmo (Buenos pensamientos de Cadmo) y los mercurizó.

2 Esto no debe extrañarnos, pues había devorado anterior al mismo Cadmo, que evidentemente era más complejo que sus pensamientos o compañeros, y que de hecho hubo de tener un Armadura Negra más densa pesada y contraria a la Luz.

3 Al final Cadmo la traspasará cuando gracias a la virtud de su Azufre la haya coagulado. Vale decir que cuando fue visitado por Nuestro Mercurio, el propio azufre de Cadmo fue el que fijó, traspasó o clavó , reteniendo a este Mercurio, para impedir que se volatilizara. Tal como el Echeneis, azufre precario, detenía a los grandes barcos.

Premium version. rev tam 14 RR_page440_image1El “echeneis” deteniendo un barco.