IreneoFfilaleteo, 1645. Cap 8-I

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

 

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB                    AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.

 

CAPÍTULO 8.

DEL TRABAJO Y DEL FASTIDIO DE LA PRIMERA OPERACIÓN.

 

ACAPITE I

“Algunos Químicos ignorantes se imaginan que toda nuestra obra, desde el  principio hasta el final, no es más que pura recreación, donde sólo hay placer, y que las dificultades residen verdaderamente fuera de este trabajo; pues bien, que disfruten impunemente con su opinión.

En la Obra, que tan fácil estiman, gracias a sus ociosas operaciones, cosecharán frutos absolutamente vacíos.

En cuanto a mí, sé que después de la bendición Divina y un buen principio, las primeras cosas no pueden obtenerse más que con trabajo, ingeniosidad y asiduidad.”

 

Ya, desde el título de este capítulo se resalta y recalca el fastidio que produce el trabajo realizado durante la Primera Operación o Vía Larga.

calizLa copa de las libaciones o el Cáliz de la Amargura: Dulce, Amargo, Dulce

¿Por qué es tan tedioso, monótono y aburrido este quehacer?

Llanamente, porque ha de realizarse durante las partes más ásperas y corrosivas de la Vía Larga. Y, principalmente, por el ensombrecido estado de la tierra del bisoño alquimista, que apenas es tocado por el Alkahest,  ensoberbecido se abroquela en el escudo de su malignidad, casi imposible de traspasar, pues sus aviesas intenciones las camufla y disfraza de mil formas diferentes, para evitar ser sojuzgado por una Fuerza Superior que amenaza con desmoronar el estado de Caos, impuestos por el Mal.

Esta conciencia entenebrecida, confunde al operante, valiéndose de su astuta malignidad, probada y desarrollada durante eones de continuos ejercitamientos.

Esta Fuerza infernal, ajena al ser humano, agita la mente del estudiante, y le hace creer que es incapaz de soportar la influencia superior, ejercida por el Alkahest, la que pretende desarraigarlo de su permanente estado de Caos que lo atenaza con largos períodos de sequedad mental y emocional. Le envuelve y anubla su entendimiento con vacíos improductivos, con soledad y confusión. Establece en el alquimista, una impronta diversa y contrapuesta a la que impone la emanación del Alkahest.

Es preciso que el nobel alquimista evidencie una constante lucidez y férrea disciplina en todas sus emociones, pensamientos y actos, para cortar el paso a esa fuerza descarriada, que intenta hacerle  creer que la Alquimia es una inoficiosa pejiguera, que sólo causa sufrimientos y pesares difíciles de sobrellevar.

¿Qué precisa Ireneo en este acápite primero del capítulo 8?

Filaleteo sostiene que:

  1. Hay Químicos Ignorantes.
  2. Que estos Químicos ignaros consideran que nuestras obras alquímicas son pura recreación y fuente de placer.
  3. Y que, en cuanto a las dificultades, dicen estos indoctos, sólo son reales en otros Sistemas alquímicos.
  4. Ireneo es partidario de dejar que estos ignorantes se refocilen, sin punición, con sus oscuras conclusiones y se aprovechen de sus frutos absolutamente vacíos.
  5. Filaleteo es claro al decir que después de contar con la bendición de Dios, mediante la cual concede al futuro laborante el permiso para practicar la alquimia, y de un buen principio, esto es ser auxiliados por un sincero amigo, que domine la alquimia y no sea un simple   autodidacta: Las primeras cosas que se siguen en el Ars. Regia no pueden obtenerse más  que con trabajo, ingenio y asiduidad.

 

ANÁLISIS:

¿Quiénes son los Químicos ignorantes?

  1. Los Sopla Humos y
  2. Los Archimistas.

“Los Sopla Humos”.

Estos Sopla Humos son charlatanes que desconocen a la noble Arte Real y que con su supina ignorancia desacreditan a esa noble Arte-Ciencia alquímica.

Los “Sopla Humos” con un desparpajo propio  de algunos chalanes de feria improvisan términos del leguaje alquímico y los enuncian desaforadamente sin orden, ni concierto.

Su búsqueda del oro y la riqueza, sin contar con una eficaz brújula, ni mejor sistema, hacen de sus mezcolanzas infinitas y azarosas un hacer huero, inútil y presuntuoso.

Son, estos Sopladores de Humo, incapaces de concebir y profundizar la Alquimia.

“Los Archimistas.”

Estos pseudo alquimistas formaron núcleos más reducidos que los anteriores sopla humos. Fueron bastante oscuros, en el sentido que sus perfiles y actividades no eran perceptibles por el medio-

En resumen:

-Su material de trabajo consistía en metales y Minerales.

-Su propósito transformar metales y minerales inferiores en plata y oro.

No aplicaban la quinta esencia o Alkahest, y se –     limitaban a manipular los cuatro elementos, tal como se aprecian en la Naturaleza.

-Demás está decir que el resultado de sus experimentos eran nulos o dudosos, por decir lo menos.

Con todo, dentro de esa minoría hubo un porcentaje aún menor, que dio con ciertas claves, o las claves dieron con ellos, como con Wilhelm Röntgen y los Rayos X. El descubrimiento y ejecución de estas fórmulas dieron origen a una severa disciplina y metodicidad, que más tarde favoreció a los espagiristas.

Al decir de Fulcanelli, fueron los Archimistas los predecesores del Ars Regia.