Ireneo Filaleteo 1645. Cap 6 – V (continuación)

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.     AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.

 

CAPÍTULO 6,

ACÁPITE 5 (CONTINUACIÓN 3)

 

Hemos examinado el contenido de la Vía Larga a través de los siete trabajos que la conforman:

  1. Fragmentación.
  2. Licuación.
  3. Fermentación.
  4. Corrupción.
  5. Putrefacción.
  6. Volatilización.
  7. Igneidad o Ignición

Ahora  incursionaremos  nuevamente en el derrotero de la Vía Larga, y esta vez lo haremos a través del estudio de los dos Nigredos que en  ella tienen lugar.

Primero, veamos: ¿Qué es un Nigredo en la Vía Larga?

Es una feroz convulsión, que remece hasta las raíces del laborante,  primero cuando a las balotas negras se les hace evidente que librarán una batalla sin cuartel en contra del Arte Real. (Esta situación desencadena al Primer Nigredo.) A lo que se sigue, a su debido tiempo, otro verdadero sismo y tsunami de altísimo grado, cuando se imponen las balotas blancas sobre las negras, y otorgan  a la materia o azufre, una completa coloración blanca. Esto desencadena el segundo Nigredo en la Vía Larga.

Los Nigredos están compuestos por siete secuencias sucesivas, si atacaran frontalmente, de una sola vez y con todo su peso y recursos, el alquimista perecería.

Primer Nigredo de la Vía Larga.

Es este producido por la abierta rebelión de las balotas negras al imponerse, con horror, que  su reino  de negruras e ignorancia toca a su fin, al ser invadido por una extraña fuerza lumínica de colosal poder, que forzadamente las transformará en balotas blancas o de luz.

 Las subversivas se agrupan en siete  escuadrones, los que uno a uno va acumulando y arrojando una espumosa baba letal que lanza en contra del alquimista que da el favor a las balotas blancas. Los  ataques, y avances de los siete escuadrones, tienen lugar uno después de otro, pues recibir, de un sola vez,  todo el poder de las huestes rebeldes, mataría al alquimista.

El laborante, recién en la última arremetida del enemigo, se da cuenta que es invadido y dominado por un mal humor, espeso y angustiante que le hace proferir denuestos, contra la Enseñanza, el Instructor,  contra sí mismo, o cualquier tercero que se le interponga por delante, al momento de su eclosión negativa. Si persevera en sus labores alquímicas, el malestar, que siente en todo su ser,  se esfumará  dentro de las 48 horas siguientes a su estallido y consiguiente ramalazo. Esta experiencia tiene lugar al Iniciarse la Gran Obra.

Segundo Nigredo en la Vía Larga.

Esta conflagración y, en particular, el ataque de las balotas negras en contra del alquimista, tienen por objeto impedir que todas las balotas negras se coloren de blanco.

Los siete estadios que componen a este segundo  Nigredo son los siguientes:

1.- La Materia no trabajada, hirsuta, seca, con desafiante mirada, se resiste a ser limpiada por la irradiación del Alkahest, y hace acopio de todas sus argucias para evitar esa mortificación de sus metales.

2.- Por la influencia de las balotas negras, el alquimista es incapaz de percibir la emanación del Alkahest, y continúa prendido a las energías inferiores que le agitan de continuo y le adhieren a una densa oscuridad que le ahoga.

3.- En la materia se da comienzo a una profunda descomposición o separación de sus estados endurecidos. Esto reciente violentamente a los estados físico, emocional y mental del alquimista, quien sufre de continua agitación, porque , por un lado parte su materia, la trabajada, es regida por el Alkahest y, por otro, la no elaborada, lo induce a un hacer banal, que le provoca una grave descompensación en su parte vital, pues vive sucesivamente en diversas personalidades contrarias entre sí lo que, a la postre, le causa gran fatiga.

4.- El alquimista percibe con más conciencia su conexión con el Alkahest y por ende, avanza hacia un mayor equilibrio y más definida intuición, que no aprovecha, al persistir en alimentarse de falsas maravillas, que le restan parte de la energía percibida del Alkahest.

5.- El Alkahest al penetrar con mayor profundidad e intensidad en el contenido del Vaso, ocasiona una manifiesta descomposición de la materia, la cual  se verá presa y dirigida por  violentas e indebidas acciones.

6.- A medida que se multiplica la presencia de las balotas blancas, aumenta su peso crítico, y su subsecuente presión sobre el contenido del vaso, el laborante se ve invadido e inutilizado por un irresistible sopor.

Este sueño insuperable detiene el trabajo alquímico, y hace imposible el ejercicio de cualquier trabajo o profesión necesaria para el sustento.

La única forma de superar esa telaraña de plomo e inconsciencia es dormir siempre que se tenga sueño, incluso los horarios usuales de la ingesta, como las actividades físicas o mentales de cualquier género, pasan a segundo plano. El durmiente tendrá a mano todas las meriendas frías que deba ingerir, y calentará las que deba consumir caldeadas. Lo que hará cuando despierte espontáneamente, y nunca despertarlo porque se supone que tiene que comer a determinada hora. Por lo general esta situación se extiende por unos cuarenta días y cuarenta noches.

Se menciona repetidamente este actuar en antiquísimos  textos alquímicos chinos, como en los  Rituales masónicos de don José Bálsamo, y en escritos bíblicos.

7.- Finalmente una vez que la materia arriba al estado de balotas exclusivamente blancas, se ilumina y se mantiene en permanente equilibrio, hasta que deba enfrentar sucesivos y posteriores  

 

Caracteres del alquimista o de la  alquimista compuestos integralmente por balotas blancas.

               Ha adquirido una definida madurez, antes no conocida. Y se ve poseedor de una aplomada seguridad interior. Con todo, persiste en el perfeccionamiento de su materia, para arribar a otros estados aún más enaltecidos.

Desparecen para él  las Columnas Huecas Boaz y Jaquín, que son reemplazadas por la Columna Hueca e Invisible del Medio. En la cual deberá continuar su trabajo o Solve et Coagula.

La Columna Hueca del Medio tiene dos rotas microcósmicas, una inferior y otra superior.

En la rota inferior se transforma el Rebis Blanco en Rebis Rojo. En tanto que, en la rota superior, se trabaja para unir al  Rebis Rojo, (Ya transformado en Elixir Rojo), con el Mar de Alkahest.

En esta instancia, el Cuerpo físico es dotado con una creciente agilidad, que se manifiesta con un dinámico quehacer.

El Alkahest prepara a cada partícula blanca para que tenga una alta resistencia para absorber al Fuego Mercurial Superior o Alkahest que presenta un nuevo nivel de mayor temperatura.

La Vía Larga ha concluido con el logro de un Cuerpo  integrado sólo por balotas Blancas.

LA VÍA CORTA.

Está integrada por los siguientes procesos alquímicos:

  1. Rebis Blanco.
  2. Rebis Rojo.
  3. Elixir Rojo.
  4. Unión del Elixir Rojo con el Mar de Alkahest.

 

El Rebis Blanco.

Es un compuesto formado por el Azufre Fuego de color blanco, y del Mercurio Interno Liberado. Presenta en su estructura dos núcleos, en uno se deposita el Azufre blanco, y en el otro el Mercurio Interno Liberado.

La labor del Rebis Blanco consiste en transformar sus blancas partículas en  gránulos rojos, propios del Rebis Rojo.

Todo este ímprobo trabajo recae sólo en el núcleo de Azufre blanco, pues el

Azufre por ser un cuerpo imperfecto pero perfectible, puede variar y ascender a niveles más elevados, en tanto que el Mercurio cito en el núcleo del mismo nombre, es perfecto y no está sujeto a cambios.

Transformación del Rebis Blanco en Rebis Rojo:

Este trabajo se realiza tratando al Azufre blanco del núcleo azufroso del Rebis Primero.

  • Dentro de la rota inferior de la Columna del Medio, las partículas de azufre blanco, circulan, de izquierda a derecha, para formar la materia prima, esto es, balotas de un azufre de color rojo.
  • Las citadas balotas sulfurosas rojas, pasan a formar parte del núcleo azufroso del Rebis Blanco, que se mezclan con las balotas blancas del Azufre Fuego, que ya contiene el citado núcleo azufroso del Rebis Blanco.
  • Las balotas rojas pasan a formar parte del Cuerpo de Luz, nacido de la Materia Foliada, y este se va transformando, cambiando paulatinamente su color de blanco a rosado, y de rosado a rojo subido.
  • La transformación del Rebis Blanco en Rebis Rojo se realiza mediante la ejecución siete trabajos:

 1. Los primeros cuatro trabajos de esta serie de siete, están destinados a cambiar la coloración del azufre: de blanco, a rojo subido.

2. Los tres trabajos restantes están destinados a alcanzar las instancias de:

       –Fermento Azufroso,

–Jugo de Luna y

-Rebis Rojo.

Los Primeros Cuatro Trabajos de esta serie de 7:

Están  destinados a cambiar el color del azufre, de blanco a rojo subido, lo que representa cuatro estadios en que la materia del ser humano es capaz de absorber o fijar cada vez en mayor cantidad y pureza al Alkahest o Mercurio superior

UNO, O PRIMER ESTADIO:

Hombre o Mujer que tiene 1 balota roja  por cada cuatro balotas blancas.

1 balota0002

*Comienza lentamente a trascender las barreras o limitaciones que impone su forma material, y empieza a percibir más allá de lo visible.

*Silencia su secreta y superficial algarabía.

*Su conciencia se esclarece al liberarse de rutinas robóticas y sin conciencia real.

*Se da cuenta que enfrenta una tarea cada vez más interesante, trascendente y difícil.

*Va evidenciando que se despierta en él una madurez cada vez más evidente y sabia.

*Su hacer se perfila más activo y de mayor firmeza.

*Evidencia la irradiación armónica de la Naturaleza.

*Se libera de toda la falsa y agobiante carga a presión que lo aplastas al principio  de la Vía Larga.

DOS, O SEGUNDO ESTADIO:

Hombre o Mujer que tiene 2 balotas rojas por cada tres balotas blancas:

2 balotas0001

*Su materia tiene un alto grado de pureza y una gran afinidad con el Alkahest.

*Puede resistir la potencia de la energía dimanante del Cuerpo de Luz.

*Se expande y armoniza la vibración del cuerpo etérico.

*Capta la casi imperceptible sutileza de los planos superiores.

*Expande su materia para captar el gran potencial Mercurial existente.

*Se afina para disolver los nudos y aflicciones emocionales.

*Se despoja de temores y recelos infundados.

*Ordena sus emociones y pensamientos.

*Su mente adquiere una notable madurez, lo que impide el entorpecimiento mental que produce lo empequeñecido.

*No huye, ni rechaza la imantación del Alkahest, porque mediante el largo proceso de los lavados ígneos aplicados a sus metales y minerales, mediante el Solve et Coagula, ha adquirido un grado de pureza afín al del Alkahest.

 TRES, O TERCER ESTADIO:

Hombre o Mujer que tiene 3 balotas rojas por cada dos balotas blancas.

3 balotas0001*El alquimista mercuriza asiduamente su materia, y con ello expande cada uno de sus gránulos rojos, para que irradien su poder mercurial y acreciente sus efectos positivos.

*Se va acentuando progresivamente, en el alquimista, el deseo de aislarse en un lugar secreto, donde no pueda ser incomodado por ruines acciones de terceros.

*Se prende a las facultades o poderes que comienzan a manifestarse en su esfera de acción, con el objeto de profundizar y mejorar su recepción del Alkahest.

*Se establece una evidente separación entre el actuar de su conciencia de Rebis Rojo, y su actividad mental propia de los actos La conciencia superior, de hecho, puede impedir la materialización de sus acciones inadecuadas.

*Trasciende, pasa más allá del quehacer empequeñecido, sólo se acerca a la mente común, con el objeto de dirigir todas sus acciones desde un nivel enaltecido.

*Percibe el inconmensurable hacer del Universo, que sustenta a los cuerpos superiores e inferiores.

CUATRO O CUARTO ESTADIO:

Hombre o Mujer que tiene 4 balotas rojas, por cada balota blanca.

4 balotas

*Es poseedor de una mente serenamente consciente, capaz de detener las indebidas presiones ejercidas por su cuerpo. En él sus átomos y  células realizan una función armoniosa, carentes de presiones ilusorias, lo que se traduce en un muy lento deterioro  y  envejecimiento de sus tejidos corporales, que conservan su lozanía juventud.

*Se  afina la composición de los átomos y centros de fuerza, para absorber con gran intensidad las energías invisibles. Discierne con claridad si se inclina por el uso indebido de su Fuego no oscurecido.

*Tiene la lucidez propia de una  conciencia pura.

*Conduce su Fuego con el equilibrio debido.

*La creciente afinidad con el Alkahest le permite el sutil  acceso a superiores  conocimientos desconocidos.

CINCO O QUINTO ESTADIO: (Como resultado de los cuatro trabajos precedentes surge entonces…)

El Hombre o Mujer que tiene cinco balotas rojas:

5 balotas

Todo su quehacer se tiñe con su estado Mercurial, que gradualmente adopta un tinte amarillo verdoso o Citrino, finalmente  se fija en un intenso color rojo encendido.

*Debido a la fuerte imantación recibida del Alkahest, su Azufre Rojo vuelve a refinarse,  lo que permite al laborante extraer y alejar de sí todos los ecos que persisten adheridos a su ser, y que representan recuerdos implantados por sus bloques minerales y metálicos, hoy inexistentes.

*Se ve contornado por la poderosa irradiación, cada vez más envolvente y luminosa del Alkahest.

*Debe cuidar el  equilibrio de las emociones.

*Si con gran insensatez el alquimista se permite implosionar y explosionar por estados emocionales asaz intensos, puede ser abrasado por el fuego negro y tormentoso que puede quemar y terminar con todo lo alcanzado alquímicamente hasta ahora.

*Al ocupar negativamente el gran poder del Fuego, puede vitrificar su propio Azufre Rojo. Por eso debe estar muy atento al manejo de su propia emocionalidad.

*El alquimista se mueve dentro del círculo de su conciencia afinada, para no entorpecer o paralizar al proceso alquímico, por alguna acción indebida.

*Su Azufre Rojo resplandece como una antorcha de preciosísima Luz la cual, desafortunadamente, hace también las veces de un señuelo para ser atacado por la fuerza de la oscuridad. No obstante, si está atento, ha de percibir el aviso  del mismo Azufre Rojo que le prevendrá y le apartará de todas las  aviesas trampas que pretenden envolverlo en lo fantasmagórico e ilusorio.

*El alquimista se separa de lo banal, busca la quietud y el silencio, con  la perseverancia, fuerza y decisión que proviene  el Azufre  Rojo.

*Se integra con facilidad a estados mentales muy ascendidos, que acrecientan su percepción para captar instantes de quietud y silencio.

*Reconoce las virtudes y logros que puede adquirir si tiene a raya su emocionalidad.

                               CONTINUARÁ.