Ireneo Filaleteo, 1645. Capítulo 6-II

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.         AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.

CAPITULO 6.

ACÁPITE 2.

 

Ireneo Filaleteo puntualiza:

1.- Si bien de las Aguas Puras e Impuras, es más fácil identificar y sentir en carne propia a las ardientes y corrosivas Aguas Oscuras, como expresa en el acápite 1 de este mismo capítulo, éste autor ahora agrega que, en verdad, no se ven ni las Aguas Puras, ni las Aguas Impuras, (Separadas por el Firmamento) mientras al Artista así no le plazca.

2.- Todo hombre y mujer, lleva en su centro dos polos, son bipolares. Uno de los sectores se nutre de Alkahest y genera Mercurio Interno, motivando sentimientos, pensamientos y acciones enaltecidas.

 

El segundo polo se alimenta de energías caóticas, malsanas y dañinas, provenientes del mismo Caos y, consecuentemente, emite irradiaciones que dan vida a sentimientos, pensamientos y acciones sumamente abajados.

             A las referidas, irradiaciones mercuriales y  caóticas insertas en hombres y mujeres, Ireneo las denomina: Aguas Excentradas y Aguas Centrales, y  advierte perentoriamente, que así como el Firmamento o Aire del Macrocosmos, impide la unión de las Aguas Puras con las Impuras, así también nuestro aire, o propio separador microcósmico impide que se unan nuestras aguas centradas con las excentradas, pues si se unieran, quedarían unidas indisolublemente, haciendo imposible toda evolución del género humano.

ANÁLISIS.

  1. ¿Qué quiere decir Filaleteo cuando señala que las Aguas Puras e Impuras, separadas por el Firmamento, no serán visible hasta que le plazca al Artista?

 

En primer lugar ¿Quién es el Artista?:  ¿Es el Dios Innominado, el Alkahest o Dios Nominado, o es el Alquimista Laborante?

 No es el Dios Innominado, pues este sólo presta su aquiescencia, cuando el alquimista inicia su propia Gran Obra. Tampoco lo es el Alkahest, cuya función es supervigilar el Desarrollo del Ars. Regia. Es el propio Alquimista Laborante, que paralizará su avance mientras no se imbuya diligente y conscientemente en su tarea principal, que es la repetición ad náuseam del ejercicio del Solve et Coagula, que si lo realiza sin faltar un día y en la proporción que le incumba, según su desarrollo, terminará la parte pesada y abrumadora de la Vía Larga en cinco años, y después será todo un cocer y cantar.

  1. ¿Qué quiere decir Ireneo, al proclamar que jamás deben unirse las Aguas centradas con las Aguas Excentradas?

 

Supongamos la presencia simultánea de dos personas, una frente a la otra. Las denominaremos “A” y “B”.

“A” y “B”, son personas que poseen, cada una, un centro mercurial y otro caótico son, en suma, alquímicamente bipolares.

Pues bien, imaginemos que “A” está centrado, enfocado en sus sentimientos abajados y turbulentos que imprimen en él los rasgos del Caos, y esas vibraciones bajas, arrastradas y humosas, son para él, en ese instante, sus Aguas Centradas, por gestarse dentro de él.

Por cualquier motivo, muchas veces baladí, “A” verbaliza sus quemantes emociones y pensamientos o Aguas Centradas en contra de “B”, quien las absorbe, como Aguas Excentradas que llegan a su núcleo o centro caótico, y no cabe duda que  se mezclan las Aguas de “A” que al emitirlas y sacarlas de su cuerpo, se transforman en Aguas Excentradas y así le llegan a las Aguas Centradas Aguas Centradas de “B”.

Esta mezcla de las Aguas Excentradas con las Aguas Centradas, genera una “Litis Contestacio” bastante dura, fuerte y áspera entre “A” y “B.”

También puede ocurrir que, en otra ocasión “A” esté inmerso en su Centro Mercurial, vale decir en sus propias Aguas Centradas donde se desplazan, conviven y proliferan sólo sentimientos y pensamientos muy puros, que generan elevadas acciones, y desde allí, desde esas sus Aguas Centradas, “A” emite hacia “B” algunos conceptos, de esa naturaleza, hacia “B”.

aguas

Cuando esas expresiones, ya verbalizadas, salen del cuerpo de “A” se transforman en Aguas Excentradas que penetran en “B”que las acoge placenteramente  en su centro positivo o Mercurial.

Ahora bien, no cabe duda que en todas las personas se mezclan las Fuerzas Excentradas con las Centradas, es cuestión de observar nuestra experiencia diaria.

Entonces, ¿Qué quiere decir Filaleteo al afirmar que hay en nosotros un aire o línea divisoria que impide la entrada de las aguas excentrales hasta aquellas que están en el centro, pues si entraran allí y se mezclaran quedarían unidas por una unión indisoluble?

Sólo que nuestro aire o línea divisoria impide, en nuestro ejemplo, que las Aguas Abajadas, negativas, emitidas por “A” y transformadas en Aguas Excentradas, penetren como tales en el Núcleo Mercurial o Positivo de “B” y, a la inversa, que las Aguas sucias y corrosivas de “B” no sean recibidas en el núcleo positivo Mercurial de “A”´.

A la postre, está permitido el intercambio y unión de las Aguas Excentradas con las Centradas, si tal acción tiene lugar entre núcleos de la misma carga, esto es, lo positivo con lo positivo¸ y lo negativo con lo negativo.

Nuestro Aire o Línea Divisoria, se pone en acción cuando el Agua Centrada y Negativa,  emanada de un Centro Caótico, pretende introducirse como Agua Excentrada en el núcleo mercurial o positivo de un tercero.