Ireneo Filaleteo, 1645 2-III (Continuación)

REFLEXIONES  MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

APIANO LEON DE VALIENTE.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.

CAPITULO 2, ACÁPITE 2 (CONTINUACIÓN)

 DE LOS PRINCIPIOS QUE COMPONEN AL MERCURIO DE LOS SABIOS.

 

Ya sabemos que, por recomendación de Ireneo Filaleteo, debemos estudiar y saber 7 temas alquímicos:

  1. Los compañeros de Cadmo.
  2. La serpiente que devoró a los compañeros de Cadmo.
  3. Cuál es la encina, o roble hueco donde Cadmo clavó, fijó o amarró a la Serpiente de Marte.
  4. ¿Quienes son las Palomas de Diana?.
  5. Qué venció al León Verde.
  6. Qué es el Caduceo de Mercurio, y
  7. Quiénes son las Ninfas a las que instruye o tiñe encantándolas.

 ANÁLISIS.

¿Quienes son las Palomas de Diana?.

            ¿Te has preguntado por qué Ireneo Filaleteo, confiere tanta importancia a este tema de las Palomas de Diana?

Palomas 4

            A mi parecer por dos razones que, en el fondo vienen a ser una sola.

1. – Las Palomas de Diana fundamentan el apotegma que dice: En el trabajo alquímico que pretende transformar al alquimista en Piedra Filosofal, no se entrometen las manos humanas.

            Distinta y respetable es la posición de la Espagiria, que, en cambio, tiene como objeto producir una Piedra Filosofal apreciable por los cinco sentidos ordinarios del ser humano.

2.- El desarrollo de la alquimia Tradicional de Alto Grado fluye, de principio a fin, sin la intervención del alquimista, pues desde su (α) alfa a (ω) omega (este último es infinito) es dirigida sólo por el Alkahest.

            Esto, además, quiere decir que los Discípulos no están necesariamente obligados a aprender de memoria los numerosos conceptos que se indican, a cada paso, en la Enseñanza de la alquimia Interior.

            No obstante hay numerosos escritos clásicos, que se refieren a esta materia y otras, porque es muy difícil para la mente concreta, realizar miles de veces una misma acción de la cual no tiene idea de sus fines y conveniencias.

            Lo precedente, es decir, que sin un estudio riguroso es absolutamente posible que todas las instrucciones y experiencias que debe vivir el discípulo, afloren, espontáneamente, en su vida interior,  gestados por  un mecanismo superior, siempre que el estudiante cumpla con un requisito, el cual se aplica, incluso, para permitir la existencia del Microcosmos y Macrocosmos, ello por designio del Dios Inmanifiesto o Gran Arquitecto del Universo, o como deban Uds. designar al Uno.

            Y ¿cuál es esta circunstancia sine qua non?

Practicar el Solve et Coagula, día a día, durante cinco años, sin fallar un solo día.

            Este lapso es casi utópico, pues prácticamente nadie, por los hechos de la vida cotidiana, puede cumplir esta tarea de Hércules. Y, por eso, se alargará el plazo según sean las circunstancias que rodeen a cada cultor.

            El Solve et Coagula o Primer Régimen de Mercurio es, diría, una de las materias alquímicas más secretas, que hasta ahora, durante siglos, se ha resguardado  con irretractable sigilo.

            Este Solve et Coagula, como he dicho en Las Cuatro Alas de Mercurio, se divide en cuatro movimientos o giros, ejecutados mentalmente, el primero, al imaginar una corriente de energía que, girando de izquierda a derecha, penetra por nuestra fontanela.

Un segundo movimiento o giro, de derecha a izquierda, representa a esa misma energía  que internamente asciende desde nuestros pies a nuestra cabeza y, finalmente, el tercer giro de izquierda a derecha, que corresponde a esa misma energía que, internamente desciende desde nuestra cabeza a nuestros pies.

En la augusta y noble orden francmasónica, el Solve et Coagula está representado en la Marcha del Maestro Masón, cuestión que no nos corresponde detallar en esta página.

Entonces, según lo precedente, al Aprendiz de Alquimia se le enseña cabalmente el Solve et Coagula, y al practicarlo atrae hacia sí a las Palomas de Diana, que son efectivamente irradiaciones del Alkahest un tanto disminuídas, y da inicio a su Gran Obra.

Las Palomas de Diana.

Antes que aparezcan en el escenario de tu vida las Palomas de Diana, tu materia, la actual, la no trabajada, con sus virtudes y defectos, debe aceptar voluntariamente el engrosar las filas de los alquimistas esparcidos por el mundo.

  1. Para este efecto, es tu mente concreta y no desarrollada (desde el punto de vista del Arte Real), la que debe decidir emprender una labor, que por su dificultad que equivale a los Trabajos de Hércules, por los obstáculos que hay que vencer.
  2. Procederás a aprehender y luego a ejecutar el ejercicio del Solve et Coagula, que se diseña en las páginas finales de “Las Cuatro Alas de Mercurio”.
  3. Las Palomas de Diana tienen como misión seleccionar en tu materia no elaborada aquellas piedrecillas o gránulos un poco más sensibles y limpios que el resto, salpicados de oscuridad, que conforman la mayor parte de tu cuerpo físico.
  4. Se dice, que cada una de estas palomas, se sumergen en un agua retinta, por el efecto del limo en suspensión, en busca de las mejores piedrecillas para iniciar la Obra Alquímica. Demás está decir que los ojos humanos son incapaces de distinguir una sola piedrecilla, de las miles que reposan en el fondo de ese cenagal.palomas  3
  5. Las Palomas de Diana localizan con suma precisión aquellas partículas que una a una serán los finos utensilios que tejerán tu vida de modo que te lleve a la vivencia y desarrollo de tu real misión.
  6. Las cientos de millas por las que se desplazan la Vía Larga, sumada a la Corta, comienzan con un paso: Las Palomas de de Diana.
  7. Si tú, apoyado en tu mente kamamanásica, intentas dar un vuelco positivo a tu vida, para desasirte de tus debilidades, temores, banales lujurias; sentirte útil para ti mismo y los demás, y, en fin  experimentar una permanente quietud, silencio y constante felicidad interna, al recogerte en ti mismo y mirar a tu mundo interno, para que te diga por dónde comenzar, sólo verás un vacío negro, porque sólo las Palomas de Diana son capaces de ubicar la punta del Hilo de Ariadna que te guiará hacia la consecución de tu meta.
  8. Las Palomas de Diana sólo llevan la partícula que encuentran al tantien o pequeño vaso, y una vez cumplida su tarea son decapitadas y reemplazadas por  las  Águilas,  movimiento o giro completo de la Rota Microcósmica.

La labor de las Palomas de Diana se repite una y otra vez, mientras resten balotas o piedrecillas negras, en el vehículo físico del alquimista