Ireneo Filaleteo, 1645 2-III (Continuación)

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

APIANO LEON DE VALIENTE.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.


CAPÍTULO DOS, ACÁPITE 3 (Continuación)

“DE LOS PRINCIPIOS QUE COMPONEN AL MERCURIO DE LOS SABIOS”

En este capítulo, como ya dije, Filaleteo nos dice que si queremos alcanzar el objeto de nuestros propósitos alquímicos debemos aprender:

1 ¿Quiénes son los compañeros de Cadmo?

-2 ¿Cuál es la Serpiente que los devoró?

-3 ¿Cuál es ese Roble o Encina huecos donde Cadmo traspasó, amarró o fijó a la Serpiente de Marte?

-4 ¿Quiénes son las Palomas de Diana?

-5 ¿Qué venció al León Verde seduciéndolo?

-6 ¿Qué es el Caduceo de Mercurio, con el cual se operan maravillas?

-7 ¿Quiénes son esas ninfas a las que instruye encantándolas?

Ahora nos corresponde considerar:

-¿Cuál es la Serpiente que devoró a los compañeros de Cadmo?, y

-¿Cuál es esta Encina o Roble huecos?

¿CUÁL ES LA SERPIENTE QUE DEVORÓ A LOS COMPAÑEROS DE CADMO?

                Antes de considerar los dos temas de fondo, podrías preguntarte ¿Tengo tiempo para deleitarme en estos impresionantes relatos al parecer, propios para adolescentes, si lo que yo quiero es ir en derechura y sin más demoras, hacia la fórmula que  transformará mi Piedra Bruta en Piedra Filosofal?

                Sé sensato y prudente, empéñate en ser capaz de ver “debajo del alquitrán”. Lo que aquí indagas es un Mito, y el Mito de Cadmo, como dije en las Cuatro Alas de Mercurio,  es un texto simbólico, muy parecido a una parábola, se trata de una narración que da a entender una cosa, para explicar otra.

                Todo Mito lleva escondido bajo su piel un sentido diverso al que literalmente expresan las palabras que lo componen.

                El término Mito deriva del concepto griego “Silencio” (del griego μῦθος N. del E.) El simbolismo es el lenguaje del silencio, se refiere a experiencias no asibles mediante el lenguaje ordinario, sugiere lo inexpresable.

                En el Mito se dice otra cosa de lo que parece que se dice. Guarda silencio al mismo tiempo que habla.

                El Mito teje en soterrada expresión: El lenguaje, pensamiento y acción iniciáticos, cuyo contenido escapa a los que sólo se nutren de lo literal.

                Entonces, el sugerente relato de la Serpiente de Marte, no se refiere a ella y sus circunstancias, sino a diferentes pasos del trabajo alquímico, de los cuales se infiere obviamente como el Mal (Caos) co-actúa (muy a su pesar) con el Bien, para permitir que el ser humano absorba debidamente la Luz.

                Es lo que insinué, cuando dije en la Cuatro Alas de Mercurio, al tratar de la relación entre el Bien y el Mal: El Caos no debe ser mirado como la más exclusiva y más negra expresión del mal, puesto que ha sido creado por el Dios Inmanifiesto.

                El Caos representa el papel de una fuerza que contrapesa a la acción de la Luz.

                El Caos es la fuerza que se opone a los designios del alquimista, y es una fuerza que el Adepto debe sobrepasar y vencer para poder desarrollar su Gran Obra.

                El Alkahest no puede vivir, ni siquiera subsistir sin el Caos, porque la función primordial del Alkahest es la de trabajar sobre el núcleo mercurial del Caos, y colaborar directamente en la elevación de las vibraciones de él mismo.

                De lo anterior fluye que al definir los rasgos físicos de la Serpiente de Marte, me referí a la potencialidad del abominable mal que se anida en nuestra materia no elaborada.

                En esa  materia no trabajada anidan dos tipos de maldad humana.

  1. La que vierte el León Verde, y
  2. La que arroja la Serpiente de Marte.
  1. La maldad que vierte el León Verde.

El León Verde consiste en un conjunto de deseos y pasiones desatadas.

Posee una maldad que es producto de su propia inmadurez.

Actúa según sean sus particulares apetitos y deseos.leon verde

Acomete inconscientemente, tan solo cuando es impulsado por su rabia u odio.

Se dedica a causar el mal del alquimista y a estropear el desarrollo de la Gran Obra de su mesonero.

Destruye sin razonar.

El ámbito de su acción se circunscribe a la personalidad de su mesonero.

  1. La maldad que arroja la Serpiente de Marte.

       Lleva en su seno la más negra y abominable de las maldades.

       Es una materia voluntariamente arraigada en el mal.

       Actúa de acuerdo a un plan concertado desde el origen de los tiempos, dirigida a destruir toda manifestación de la Luz.

       Planifica de antemano como cazar su presa.

       No tiene sensibilidad, sólo mata por matar,

       Se defiende y lucha hasta el fin de cada contienda, para mantenerse con vida.

       Tiene un pensar universal, y está integrada por el mal Cósmico (Caos, sol y luna).

       Tiene su guarida o espelunca, fuera  del alcance del Consciente Humano. Se oculta en las  profundidades de la materia no elaborada, allí en los tiempos de obligada pasividad, permanece clavada, amarrada o fija al Roble o Encina huecos, después de haber sido vencida por Cadmo.

Es un ente cósmico, es Caos, es intrínsecamente perverso, destructor, persigue con implacable y mortífera inteligencia a sus víctimas.

       La Serpiente de Marte permanece atenta y vigilante por siglos, en la materia no trabajada del ser humano.

Jason

       Cada ser humano tiene su propia y única Serpiente de Marte, la cual cobra vida y ataca al Iniciado cuando éste arriba a la esfera del Rebis Blanco. En ese momento todo el mal indecible y comprimido durante eones, en su materia no trabajada,  con la llegada al Rebis Blanco de su mesonero, se destraba y presenta feroz batalla.

       Forzosamente es derrotada si su contendiente es un alquimista preparado, después de haberse sometido a los lavados ígneos, o Solve et Coagula durante, 5 años, sin faltar un solo día.

La Serpiente de Marte, durante la o las vidas del Adepto, le desafía a cuatro batallas sin cuartel:

Cuando el Adepto llega a la esfera del Rebis Blanco,

Cuando el Adepto aborda el círculo del Rebis Rojo.

Cuando el Adepto entra al Elixir Rojo, y

Cuando el Adepto se disuelve en el Mar del Alkahest.

Uds. recordarán esa voz, de origen desconocido que advirtió a Cadmo que, embelesado, contemplaba su primer triunfo sobre la derrotada Serpiente de Marte:

-“Oh hijo de Agenor ¿Porqué engreído contemplas a esta Serpiente, si pronto te verás en esta misma figura, luchando con ella otra vez?”

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       Toda conquista Iniciática se compone, sine qua non, de dos fuerzas: las de la oscuridad y las de la Luz. El alquimista debe comprometerse con el bien y dominar y vencer al mal que vive en él.

¿Cuál es el Roble o Encina huecos, donde Cadmo clava, fija o amarra a la Serpiente de Marte?

                Después de su derrota, la Serpiente de Marte siente que su intrínseca maldad está viva, pero se ha paralizado, bloqueado por  haber absorbido el Rebis Blanco, que estaba en las armas de Cadmo.

  Por su parte Cadmo, después de su primera derrota lograda sobre la Serpiente de Marte, habita ya en su Cuerpo de Luz, en tanto que su cuerpo físico, debido al trabajo alquímico, permite que se extraigan de él balotas o gránulos negros transformadas en blancos, y posteriormente en rojos, de modo que va quedando transformado en una alacena o laboratorio interno (la Acacia o el Roble huecos),arbre_alch[1] en el cual se recopilarán de diversos tipos de energía para realizar diversos y profundos experimentos, entre ellos está el fijar, amarrar o clavar, lo que quedó de la Serpiente de Marte a ese señero laboratorio.

Los gránulos extraídos del cuerpo físico están destinados a formar a la Materia Foliada y al Cuerpo de Luz.