Ireneo Filaleteo 1645, 2-II

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

CAPÍTULO II, Acápite 2:

DE LOS PRINCIPIOS QUE CONFORMAN AL MERCURIO DE LOS SABIOS.

Apiano Leon de Valiente

Editor: Fritz Gottlieb

         En este numerando, el verbo de Ireneo Filaleteo aparentemente se torna casi contradictorio y oscuro en su expresión.

Al comienzo nos endilga una frase, para guiarnos, se supone, que dice:

El Fuego (del que vamos a tratar) es un azufre mineral, con todo, a continuación, de sopetón y abocadejarro, nos espeta:

Sin embargo, no es propiamente mineral y menos aún metálico” (¿En qué quedamos? ¿Es o no un azufre mineral?) Esta última afirmación nos deja un rezago de molestia y desazón.

Después para ayudar y guiar al alquimista bisoño, agrega:

Este Fuego está (situado) entre el mineral  y el metal, sin participar en ninguna de estas sustancias. Es un Caos o espíritu.

Seguidamente menciona al Dragón Ígneo que lo vence todo- ¿Cómo, a fin de cuentas ese Fuego que estamos identificando, es el Dragó Ígneo? Así es.

Después este Autor dice al primerizo estudiante en desarrollo:

Este Dragón Ígneo es penetrado por el olor de la Saturnia, que coagula la sangre (de ese mismo Dragón Ígneo)  para formar con ese material otro cuerpo formidable: Y (esta nueva conformación) no es un cuerpo, (como dije) pues es totalmente volátil, ni tampoco un espíritu, porque en el fuego parece metal fundido.

         Es pues, (El Jugo de la Saturnia Vegetalis) un Caos que hace de Madre de todo el resto de los metales imperfectos, pues se puede con ella extraer de tales metales todas las cosas: Incluso el  sol y la luna sin emplear el Elixir Trasmutatorio.

A este Jugo de la Saturnia y las diferentes creaciones que ella fomenta, son denominados, según sea el puesto que ocupen en una escala ascendente de perfección: Nuestro Arsénico, Nuestro Aire, Nuestra Luna, Nuestro Imán, Nuestro Acero, evidenciando estas nominaciones las diversas condiciones o aptitudes originales, como las que se desarrollarán en el futuro, hasta que extraigamos de nuestros metales imperfectos, o Menstruo de la MeretrizNuestra Diadema Real o Elixir Rojo.

Análisis:

Ireneo Filaleteo, en este artículo segundo, del Capítulo segundo, se refiere, con una profundidad no muy generalizada en otros Artistas, a la Segunda Boda Alquímica, que tiene lugar en la Gran Obra.

         En términos muy generales se trata, como lo he dicho en numerosas instancias, en la unión indisoluble del sol y la luna, para originar el Azufre.

         No obstante, Ireneo, en este artículo indaga más detalladamente en este tema, y dice que al unirse el sol y la luna, se da origen a una sustancia que ocupa una posición inmediatamente anterior al azufre mismo, denominada Dragón Ígneo.

Este Dragón Ígneo puede representarse por una esfera, cuyas capas externas, de intenso color negro, representa a la influencia del sol su progenitor, o Dragón Ígneo, y otro contendido más interno y algo más claro, nominado Jugo de la Saturnia Vegetalis que representa a la herencia de su progenitora o luna.

         El Dragón Ígneo que se sitúa en la periferia del círculo en estudio,  es una sustancia fija, cuyas ciclópeas y caóticas fuerzas, imponen el desorden y la entropía o degeneración en los vehículos físicos humanos.

Por otra parte, en el centro de la esfera en comento, se sitúa el Jugo de la Saturnia Vegetalis, que es un agua mercurial muy incipiente.

El Dragón Ígneo y el Jugo de la Saturnia Vegetalis son aspectos contrarios y complementarios, toda vez que su misión consiste en batirse en una cruenta batalla sin cuartel.

Con motivo de ese mortal guerrear, ambos se someten a una intensa mortificación y la necesitan, pues ambos son  oro imperfecto, vil y crudo.

         Toda esta mortal contienda, da lugar a la existencia de un cuerpo, que sin embargo no es un cuerpo, ni es un espíritu: Es un Agua Leprosa que elabora y activa los procesos alquímicos que siguen a continuación, sin necesidad de emplear el Elixir Transmutatorio, que son los cuerpos, energías y fuerzas que se forman en la Vía Corta, y que están virtuales o latentes, mientras se desarrolla la Vía Larga.

salamandra 2La Salamandra corresponde a la luna mineral. Permanecerá como un fuego mercurial soterrado, sin evolucionar, a menos que sea tocada por el Rocío Cocido o Alkahest.

Ahora bien en la incruenta batalla entre  la Saturnia Vegetalis, aspecto mercurial o Salamandra es vencida por el aspecto  Dragón Ígneo o Rémora,  pero este triunfo  del Dragón Ígneo es para él  palmas y laureles absolutamente pírricos, pues en la batalla ha quedado desprovisto muchas de sus abajadas energías, y ha sido influido por un cierto porcentaje de lo lunar.

remora 1La Rémora corresponde al sol metálico, contraparte de la luna y el otro elemento de la sal o materia

         En todo caso, la derrota de cualquiera de los combatientes, no significa su desaparición definitiva, tan sólo el predominio temporal del vencedor.

El conflicto, ya descrito, es la primera degollina de tres que se han de completar.

  1. En la primera batalla que ya conocemos, vence el Dragón Ígneo o Rémora, y nace el Azufre.
  2. En el segundo lance, también realizada en la Vía Larga, vence la Salamandra o Mercurio, representado, en esa ocasión por el Mercurio Interno Liberado, y
  3. En la tercera lid el Núcleo Mercurial del Rebis Blanco, engulle al Núcleo Azufroso.

Simbólicamente, las fuerzas azufrosas y las mercuriales  se representan, además, por la Zorra y el Gallo, respectivamente.

zora y gallo

La Zorra tiene cuatro patas, el número 4, representa lo sólido, lo telúrico, lo azufroso.

El Gallo, con sus alas representa lo volátil, al Mercurio. Los alquimistas del pasado, acuñaron la siguiente frase:

“Y el Gallo se comerá a la  Zorra, y seguidamente el Gallo se ahogará asfixiado por el Agua, el Gallo volverá a la vida debido al Fuego, pero una vez más será devorado por la Zorra”.

Escanear0031Catedral de Amiens, Francia, pórtico central: El Gallo y la Zorra.

Este drama se desarrolla en el Arco Ascendente de la Rota.

 En efecto, podemos ver este juego de las fuerzas mercuriales y azufrosas en el arco ascendente de la rota, como dije:

  • La Zorra se muestra fuerte y llena de salud, en la imagen de una Tierra oscura, conformada de sol y luna.
  • Aparece el principio Gallo, en forma de Alkahest, quien mata a la Zorra o Tierra no elaborada, disolviéndola.
  • El Gallo muere ahogado por el Agua que provoca la disolución de la Zorra.
  • El Fuego del Alkahest deseca al Agua y resucita a la Zorra, en la forma de Azufre.
  • El Azufre Fuego o Zorra se une al Mercurio Interno Liberado o Gallo, (Tercera Boda Alquímica) y desaparecen ambos al procrear al Rebis Blanco o Rebis Primero que, a su vez, pertenece a la familia del Gallo, o lo mercurial.
  • Por otra parte, el Gallo y la Zorra, vuelven a aparecer en los dos Núcleos del Rebis Blanco. La Zorra representa al Núcleo Azufroso, y el Gallo, al núcleo Mercurial.

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