Ireneo Filaleteo (1645) La Entrada Abierta al Palacio Cerrado del Rey. (16)

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

DEL PROGRESO DE LA OBRA DURANTE LOS PRIMEROS 40 DÍAS.
CAPÍTULO 19. Acápite 15.
 
Apiano Leon de Valiente.

 

  1. Ireneo Filaleteo dice al discípulo: Puesto que comienzas el Arte Real por la Vía Larga, y habrás de lidiar con tu sol vulgar o materia no trabajada, procura, desde el primer momento, realizar el Matrimonio de Diana con Venus.
  2. Coloca en un Nido a tu Obra, como también tu ánimo y propósito, embebidos con el espíritu de Diana y Venus.
  3. Y verás al emblema de la Gran Obra. La sucesión de los colores -Negro, -La Cola del Pavo Real, – Blanco, – Citrino, y -Rojo.
  4. Reitera este mismo trabajo, haz de nuevo las operaciones alquímicas, correspondientes al Rebis Blanco y Rojo, empapándolas con un Mercurio Superior, llamado Leche de la Virgen, y haz de proporcionar a este trabajo el grado de calor que genera el Baño de Rocío, o como máximo el Baño de Arena Templada con Cenizas.

El baño de Rocío, es un Fuego Espiritual que purifica y sustenta a la materia, se funde en ella y hace fértil a nuestro cuerpo.

El Fuego de Arena Templado, con Cenizas, es un Fuego de menor intensidad, que disuelve a las durezas, tornándolas en cenizas.

  1. Y entonces, en tu Gran Obra, surgirá, de nuevo el Negro, pero ahora ha de ser un negro más negro que el negro, y los colores Blanco y Rojo perfectos, Todo esto mediante un Fuego suave.

 

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Venus y Diana en sus expresiones helenisticas clásicas.

ANÁLISIS.

  1.  Al comenzar tu desarrollo alquímico por la Vía Larga -ese reservorio o continente de elementos y compuestos tan precarios, disímiles y corrosivos, se genera un ambiente duro, áspero, rígido y agresivo. En ese lugar, por primera vez, debe iniciarse la rotación de tu Rueda Estrecha.

Esta Obra debe hacerse sin estridencias, ni violencias, asperjada por el amor de Venus, para no despertar la irascibilidad  de tu tosca materia no elaborada.

Esto es algo que no debe solo aprehenderse por el intelecto, es una disciplina que debe ejercitarse por sí mismo y en sí mismo.

La dificultad de la Vía Larga se simboliza por la presencia de Diana, fuerza guerrera, desatada, sin control, que debe ser atenuada y contrapesada por la Suavidad, Amor y Ternura de Venus.

La presencia simultánea de ambas Diosas, permite que el Fuego Interno del alquimista se aquiete y circule con más suavidad, de modo que su materia resista la fuerte presión del Alkahest, y se evite el desistimiento o abandono del estudiante primerizo.

Diana, separada de Venus, es una Fuerza avasalladora y destructiva.

Venus, sin la presencia de Diana, es un efluvio de amor que se diluye en el espacio, sin cuajar obra alguna.

  1. Tu trabajo, equilibrado por Diana y Venus, debe ser colocado en un Nido.

El Nido es tu Tierra o materia vulgar, sometida a una insondable descomposición. Es, en fin, el lugar donde se desarrolla tu Gran Obra.

Con el debido Fuego que es el Fuego de Pontano, o reacción calórica producida  por la violenta fricción del Alkahest, con tu materia no trabajada.

  1. Con este debido Fuego tu materia experimenta distintas coloraciones, unas más fijas y permanentes que otras.

En primer término, con el primer Nigredo, aparece la cloración negra. Luego, se suceden vertiginosamente diferentes colores que, en su conjunto, son denominados la Cola del Pavo Real.

Los tintes, en la alquimia, evidencian la cambiante capacidad de tu Tierra para absorber al Mercurio Exterior o Alkahest.

Las coloraciones más permanentes en la Obra, son la del Negro, Blanco, Citrino y Rojo.

El Color Negro indica el comienzo de la Obra, las interminables luchas entre las Fuerzas Mercuriales y Azufrosas.

El color Blanco indica que se ha estructurado  el Rebis Blanco.

El color Citrino, tinte intermedio, de color amarillo-verdoso, indica que ya se ha afinado los procesos que permiten que la materia alcance un definitivo estado de pureza.

El color Rojo imprime en la materia un resplandor y luminosidad, proclamando que la Tierra ha alcanzado su más perfecta iluminación.

  1. Repetir el proceso alquímico abarcando las etapas que atañen al Rebis Blanco y al Rebis Rojo. En esta etapa de repetición, se empapa a los compuestos con un Agua Mercurial de superior índole, formada en el Rebis Rojo, y denominada la Leche de la Virgen.

Los componentes del Rebis Rojo han de someterse a los mismos procesos alquímicos purificadores ya efectuados en tu materia, con la consiguiente y permanente irradiación del Alkahest, hasta que tu materia alcance una completa liberación.

  1. En esta etapa aparece el Negro más Negro que el Negro y los colores Blanco y Rojo Perfectos.

 

oposición de fuerzas