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Alquimia y Masonería.

(La 5ª, 6ª, 7ª, 8ª y 9ª Moradas SE HAN PUBLICADO el 10-11-2017)

Haremos entrega al mundo masónico, de esta interesante investigación realizada por Apiano Leon de Valiente, acerca de estas 14 imágenes (moradas) elaboradas en 1546 por Janus Lacinius Therapus. Todo francmason de cierto grado de estudio encontrará de inmediato las similitudes que tienen estas imágenes con la historia de Hiram Habbif.

Primera entrega: FIGURA n° 1

LAS CATORCE FIGURAS-SÍMBOLO DE JANUS LACINIUS THERAPUS,
EL CALABRÉS
(1546)

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Morada N° 1

En esta morada aparece el Rey (¿Hiram Abbif?), su Hijo más cinco Servidores. El Rey está sentado en elevado trono. Su frente ceñida con preciosa diadema. Blande un cetro en su mano derecha. La majestuosidad que emana del conjunto, pone su acento en la omnipotencia y omnipresencia del Mercurio Divinizador o Alkahest, que se origina y dimana de la Fuente Original del Creador.

El Rey simboliza el poder absoluto del Mercurio Superior.

Su diadema es el signo del reinado eterno de la Voluntad más excelsa.

El elevado trono alude a su fuente de Poder, que se sitúa por encima de todas las formas  contenidas en el Universo.

El cetro representa  a la dominación y poderío absoluto de la Energía o Fuego primigenio, que ejerce su señorío sobre todo lo que existe.

Este Mercurio Divinizador (Luz Iniciática) contiene el Poder Divino del Fuego que domina al Universo. Esta Energía-Fuerza, da el impulso necesario, que permite la verdadera elaboración de la Obra Alquímica.

El Mercurio Superior es denominado, también, el “Artesano Virtuoso”, porque tiene el poder de liberar espiritualmente a la materia de la Piedra, entre otras infinitas propiedades. Conduce al buscador de la verdad, para que tenga una vida real y natural.

Mediante su accionar, en primera instancia, permite la elaboración de un compuesto o Agua Mineral, que hace activa a la esencia o Mercurio Coagulado de la materia de la Piedra, induciéndola a unirse indisolublemente con el Mercurio Divinizador.

El Alkahest (Mercurio Divinizador, Luz Iniciática) reelabora al conjunto de nuestra tierra, de manera que sutiliza a cada uno de sus compuestos, y la induce a una acción efectivamente pura.

El Disolvente Universal, Alkahest, Luz Iniciática o Mercurio Divinizador, tiene la facultad de adherirse a los estados caóticos de la materia, previamente preparados para recibirlo, y destruir la envilecida malignidad de la forma, a la que somete a una persistente influencia enaltecida.

El Alkahest (Mercurio Divinizador, Luz Iniciática) es el Fuego Supremo, cuya expansión permite insuflar sus virtudes a todo el Cosmos: Entre sus múltiples cualidades, tiene el don de descomponer las amalgamas pétreas de la materia de los cuerpos, y extraer de ellos el filtro de sus esencias vivas, las cuales, al unirse al Alkahest, adquieren sus características mercuriales.

En esta  morada, el Hijo del Rey es la Forma de todo lo creado, que está temporalmente separado de la Fuente Original, a causa de la involución sufrida por la materia (la Gran Caída).

La porción de Mercurio (nosotros) en su Gran Caída, se recubrió de duras, pétreas y obscurecidas capas de dura consistencia artificial, que condiciona a la personalidad, o aspecto no desarrollado del ser humano. El hecho de estar cubierto y arrebujado en esa composición artificial y artificiosa, sepultó a la esencia mercurial, trastrocándola en cristalizado pedernal inerte, o Mercurio Coagulado.

El hombre  y la mujer no avisados, se aferran a la forma, y se dejan dirigir por una fuerza artificial que los desliga del impulso Superior, y buscan, artificialmente, un empuje que los incentive y los mueva pero, como se desarrollan en un mundo de formas, son incapaces de sobrepasar a la fuerza negativa que los mueve, endureciendo aún más su parte externa, hasta construir, en ellos, una inexpugnable  y obscura fortaleza refractaria a la Luz.

Los Cinco Servidores, vestidos con atuendos de diverso colorido, representan a los cinco procesos a que debe ser sometida nuestra tierra, antes de poder reducir a la forma externa, que debe ser transformada para absorber con plenitud la activación, que deriva del Alkahest (Mercurio Divinizador, Luz Iniciática), destinada a despertar a su Mercurio Coagulado.

Quien tenga la osadía de unirse a lo incognoscible y enaltecido, o Mercurio Divinizador, deberá aprender a desarrollar toda la Ciencia del Bien, que dormita en su interior, y así allegarse al Poder y Gracia del Creador, que opaca toda tendencia obscurecida entregada a los designios del mal.

Las excrecencias que envuelven a las formas no pueden tocar a la esencia del Mercurio Coagulado. Es allí donde el Grande Arquitecto del Universo (G.A.D.U.) puso su Sello Original y, aunque no esté activo, permanece inmaculado, en espera de ser activado, para descomponer lo incorruptible de la forma.

Se sostiene que la materia de la Piedra no es sino una completa coagulación del Agua Mercurial y que, debido a su externa dureza inicial, al ser tocada por el Alkahest o Luz Iniciática, no responde con la clara reacción que pudiera esperarse del desarrollo de la Obra, ya que para mortificar, descomponer y disolver las duras amalgamas del cuerpo, es menester una persistente y ardua elaboración, procesos que están simbolizados en la comparecencia del Hijo y de los Cinco Servidores, que cooperan participando en la elaboración de la Obra, con los nombres de: Fragmentación de la materia, Licuación de la materia, Fermentación de la materia, Corrupción de la materia y Putrefacción de la materia.

Cuando la resonancia del Eco Superior, toca a una ínfima parte de la forma, se empieza a comprender que todo lo que desciende desde lo Alto es  Luz Viva, que sustenta y eleva a lo inferior.

Entonces, se sabe del clamor de la esencia, que invoca  su derecho y su libertad para expandirse y crecer, para fusionarse con la imantación del Mercurio Divinizador o Fuente del Origen, y piden, solemnemente, los Cinco Servidores, al Padre o Rey que, mediante su influencia o Poder, despierte la esencia dormida o Mercurio Coagulado que yace inactivo en el Hijo y en ellos mismos.

Lo que se denomina “endurecimiento de la tierra”, no debe comprenderse literalmente, sino como una gran incapacidad de la forma para cortar los lazos que la recargan y retrogradan, manteniéndola separada de la conexión con lo más enaltecido o Dios.

Cuando un aprendiz en el Arte ignora su propio contenido, queda entregado al mare mágnum de sus múltiples facetas divergentes y contrapuestas y, por ende, está desconectado de un quehacer espiritual que le sustente.

El Hijo y los Servidores, de una manera visceral y no muy consciente, anhelan y exigen del Rey una conexión con lo Elevado, pues ellos ignoran cómo llevarla a cabo en sí mismos.

El Rey no responde a su demanda, porque todo el desenvolvimiento del Plan del Universo y todo lo que forma parte del Cosmos Mercurial, exige que para ser Imantada por su contenido, primero, la materia debe ser preparada, debe ascender en pureza, ya que el Mercurio Divinizador no puede conectarse a una tierra que  no esté  pre-elaborada.

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 Segunda entrega: Figura N° 2Morada N° 2

En esta morada, se presume que los 5 Servidores han incitado al Hijo para que asesine a su Padre, con el propósito de apoderarse –con inconfesables intenciones- del Mercurio Superior que el Rey  representa, y destinarlo a acrecentar el poderío de la Fuerza artificial, terrena y artificiosa que los mueve.

En esta imagen se representa, fundamentalmente, a un instinto bajo, obscuro y corrosivo, características de lo metálico contenido en las envolturas artificiales, que presentan apegos y deseos pedestres que dan vida e impulso, sólo en el ámbito exterior y superficial, a la  materia de la Piedra.

Si bien se trata de un estado altamente corrosivo, su presencia es absolutamente indispensable para iniciar y desarrollar la Obra alquímica, proceso por el cual los metales y durezas de la tierra son forzados a descomponerse, purificarse y multiplicarse en variados y sucesivos estados, para hacer activos a los compuestos internos de la tierra, y extraer de ellos la esencia del Mercurio Coagulado, u oro que otorga vida real a la Piedra.

Mas, no debe minusvalorarse el aspecto innoble, miserable y caótico que hace patente el Hijo, porque el ferviente anhelo de apropiarse del Mercurio Divinizador, cualquiera que sea la intención que motiva este acto, obedece a una real e interna sed de Luz, esto es, el propósito que el Mercurio Coagulado  emerja, manifestando su calidad espiritual, y se posibilite el inicio y desarrollo de su propia Gran Obra.

La espada que esgrime el Hijo, y que clava en el pecho de su  Padre, alude a la potencialidad virtual, adormida, del Mercurio Coagulado, que yace inactivo en las profundidades de la materia, hasta ahora impedido de actuar, debido a la permanente presión que sobre él ejerce el estado artificioso de la Piedra, y que ahora toma la iniciativa por haber sufrido los efectos de la Lluvia Áurica.

Que la espada, o esencia del Mercurio Coagulado se clave en el Padre y le mate, indica la presencia de una amalgama, realizada entre el Mercurio Divinizador y el Mercurio Coagulado, para cuyo efecto, el Alkahest inicial, deja de ser quien era (muere) y se degrada para equipararse a la resistencia del Mercurio Coagulado, y así dar inicio a la acción de trasfundir su alto poder mercurial a la Piedra.

En todo caso, lo que se aprecia en esta imagen, es que el Hijo, cegado por el ansia de poder, se rebela contra su Padre y le asesina por la espada.

Este acto revela la presencia de una materia ávida de Luz Espiritual, que se eleva por sobre las limitaciones de su Piedra y, violentamente, atrae hacia sí la acción del Alkahest.

Se hace evidente la necesidad de unión que experimentan  el Mercurio Exterior y el Mercurio Coagulado, los que se fusionan, estando ambos volatilizados, para que se extraiga parte del Oro retenido en el Mercurio Coagulado, y se le transforme en azufre o agua mercurial diluida.

El Mercurio Divinizador, que es el Padre de la Piedra, impulsa al proceso alquímico, y se funde y trasfunde en el azufre diluido, para transferirle todas las virtudes mercuriales de su pureza. Formando ambos, el Alkahest y el azufre diluido y volatilizado un solo compuesto de Agua Mercurial Interna  diluida, o esencia pura, denominada Mercurio Divinizado o Mercurio Interior, elaborado intracorporalmente, el cual se fija en la materia del cuerpo, mejorándola, rejuveneciéndola y elevándola.

El Mercurio Coagulado, sito en las entrañas de la materia de la Piedra, no se diferencia, en lo substancial, del Mercurio Divinizador, porque ambos compuestos provienen de la misma Fuente de Origen, y aunque el Mercurio Coagulado esté revestido de una dura armadura externa, y el Mercurio Divinizador, por el contrario, se manifieste siempre enaltecido, no dejan por ello de ser semejantes.

Este asesinato representa a la tarea que desarrolla el Mercurio Divinizador sobre el Mercurio Coagulado.

El Mercurio Exterior, en este caso, se degrada, entrega su vida, para confundirse, nutrir y dirigir al Mercurio Involucionado con su Fuego Puro, y descomponerlo en azufre o Agua Mercurial diluida.

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Tercera entrega: Figura N° 3
Morada N° 3

En esta morada, el Rey representa, simbólicamente, al Mercurio Divinizador y su Fuego, quienes, al descender a las entrañas de la tierra, tocan, con su imantación al “Grano Fijo” o Mercurio Coagulado, que yace inactivo.
El Alkahest penetra en el Mercurio Coagulado adormido que ha comenzado a ser elaborado por la amalgama del Rey con su Hijo.
La conjunción del Progenitor con su Vástago, produce un Agua Ardiente, Arsenical y Leprosa, o Azufre Corrosivo, que surge de las profundidades de la tierra y libera a la materia de su obscuridad inferior.
Este azufre corrosivo, compuesto de Agua y Fuego, de condición volátil debido a su composición mercurial, posibilita una profunda unión de la tierra con e Mercurio Divinizador.
Debido a lo anterior, todas las propiedades mercuriales que están en estado de latencia en la tierra, pueden ser activadas en la materia.
La desnudez del Rey, representa al estado de pureza original propio de la Energía mercurial Externa, cuya transparencia, poder y grandeza, al descender a lo creado, se nivela a la obscura y pedestre resistencia de la materia de la Piedra, para hacer contacto con una ínfima partícula material, de la misma naturaleza que el Alkahest.
El Mercurio Coagulado es el verdadero contenido de la Piedra, el cual está solidificado , en tanto no reciba la imantación del Fuego Externo.
Una vez que la dura y superficial corteza de la tierra libera a una de sus partículas, y la aísla de la dura compresión corporal, se da inicio al despertar de la esencia, y se la hace circular, como sustancia mercurial que es, para que reavive al Espíritu Superior de la Piedra, con una acción continuada y oculta, propia de una corriente profundamente soterrada que esconde la impetuosidad de su caudal, para establecer su gradual dominio sobre la tierra, a fin de unificarla y elevarla y hacer brotar, de cada elemento terreno, el Agua Pura, o Mercurio Divinizado.
La materia es ascendida a una progresiva maduración, guiada desde su centro o esencia.
El hecho que el Hijo empape un paño en la sangre de su Padre, refleja su anhelo de alcanzar aquello que él estima como lo más esenciado de su Padre. Que el Hijo esté sentado en el cadáver de su Padre, es un indicio de la amalgama que ha de producirse entrambos.
El Hijo o materia aún está crudo, por lo cual deber acometer un largo y escarpado trabajo, relacionado con la extracción y vivificación de su Mercurio Interior, que será animado por múltiples trasmutaciones que actuarán sobre los metales imperfectos, para que se transformen en Oro.

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Morada N° 4

 

El paralelepípedo rectangular, cuya estructura tiene el aspecto de un féretro, es una alusión a la muerte.

Es la representación simbólica del proceso de disolución y corrupción que da muerte a una parte externa de la forma, y vivifica al real contenido que está inactivo en su interior (Mercurio Coagulado).

Es el secreto que vela al Gran poder Espiritual del Agua Mercurial, o Mercurio Interno, el cual debe ser activado por la acción del Mercurio Divinizador o Alkahest. Allí está la simiente que, al ser activada por el Mercurio Exterior, inicia el desarrollo de la Esencia, desde su misma raíz o Mercurio Coagulado, comienzo del verdadero hacer de todo el desarrollo de la Obra, estableciéndose que ésta no puede tener éxito en el Magisterio Hermético si, primeramente, no es sometida la materia de la Piedra a una continuada putrefacción.

El atanor que se representa en forma de paralelepípedo rectangular, alude a la composición externa de la forma, sujeta a corrupción y muerte.

El aspecto externo o forma, indica el estado de dureza y lobreguez en que permanece el cuerpo, sujeto a una completa obscuridad, dependiente de una masa endurecida y confusa, consumida por un Caos, de modo que la Forma, en esas condiciones, no tiene otra opción que la de fenecer para que, entonces, pueda surgir de ella la verdadera  esencia o Agua Mercurial.

Esta imagen nos permite entrever que, dentro de este atanor, cuerpo, vidrio o vasija, se realizan todas las operaciones de la Obra y que, una vez que la materia se libere de parte de su lobreguez, estará preparada para alcanzar un verdadero conocimiento del contenido de sí misma.

Hay un hombre que está introducido parcialmente en un extremo del atanor, y lo socava con una pala. Al respecto puede decirse que el Oro o Esencia Mercurial, que está dentro del ataúd, no puede tocarnos si no nos esforzamos por llevar a cabo una preparación previa en nuestra tierra, que nos habilita para atraer la impregnación del Mercurio  Superior.

         La Divinidad no puede tocarnos, si con antelación no nos hemos desprendido de una parte de nuestra oscuridad y, tenemos, simultáneamente la vivencia de ser tocados por esta fina elaboración del Arte Alquímico.

Podemos desarrollarnos, podemos avanzar en la senda de la Luz, si nos  decidimos a utilizar con constancia y resolución nuestras burdas herramientas, como la pala que se esgrime en esta morada. Nuestros instrumentos y su empleo se irán perfeccionando con la práctica, para permitir, en nosotros, un nuevo renacimiento, y ser nacidos dos veces.

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Morada Nº 5

Que el Hijo tuviera el propósito de arrojar a su Padre, el Rey, o Mercurio Divinizador dentro del féretro y abandonarlo allí, refleja la fuerte resistencia u oposición que emerge del Caos, para impedir ser imantado por el Alkahest.

La tierra es constantemente debilitada por la permanente y artificial presión de su lado obscuro y es, finalmente, sumida en las cenagosas aguas de la turbiedad, propia de la   lobreguez de la tierra no roturada.

La vía correcta consiste en no violentar el trabajo de depuración en la propia materia, como erróneamente lo hace el Hijo, en esta etapa o morada, y dejar que se cumplan los pasos naturales de la Obra, de modo que cambie la tonalidad o vibración de nuestra tierra.

De tales estados, arribados dentro de una completa naturalidad, surge el convencimiento interno, no razonado, que induce a que la propia tierra sea guiada por una  Energía iluminadora, muy enaltecida o Alkahest, que nos persuade para que reflexionemos y modifiquemos nuestra arraigada artificialidad. De allí nacerá el impulso que morosamente despertará la potencialidad interna o Mercurio Coagulado que, al estar inactivo, desconoce la superior virtud y potencialidad de su Origen.

Tal galvanización de la semilla, permite un desarrollo efectivo y real de la materia pues, al dar vida a la potencialidad inactiva, a la energía hasta ahora adormida, ésta se evidenciará como una corriente de Fuego Vivo, movida por el Mercurio Divinizador.

Nuestra tierra, imantada y dirigida por el Alkahest, puede, a través de un prolongado proceso, invertir la malignidad de su Caos y extraer de su materia la potencialidad del Mercurio Coagulado que, al unirse al Mercurio Divinizador o Alkahest, da origen a una amalgama  que produce al Mercurio Interior o Divinizado, formado intracorporalmente, que limpia a la tierra, y la fertiliza con un impulso puro, liberándola de sus excrecencias, tiñéndola con una verdadera tintura mercurial.

Con todo, para fabricar la verdadera materia de la Piedra, es preciso elaborar el Oro que permanece coagulado en nuestro cuerpo, y encenderlo con una flama del mismo nivel que su Fuente de Origen,  esto es, con el auxilio prestado por  el Mercurio Divinizador.

Lo anterior, equivale a descubrir el Gran Secreto de la dualidad y fuente de descontento visible que aqueja, desde su nacimiento, al género humano, todo ello motivado por el imperceptible y cierto alejamiento de su verdadero Origen.

El hombre y la mujer, centrados exclusivamente en una supervivencia externa, se alejan de la admirable Energía que les entrega el Mundo Celestial, la que proviene de la Fuente Original y constituye la sustentación otorgada por el Creador.

El hombre y la mujer, ajenos a los que los mueve, buscan externamente un sostén inexistente, sin saber que este apoyo debe surgir de la profundidad de su tierra, para que se hagan uno con la natural emanación del Alkahest, que es el único Poder que cambia la tonalidad de lo inferior por la acción de lo Superior.

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Morada Nº 6

En esta morada se muestra la fusión de dos cuerpos: El Rey o Mercurio Divinizador y la tierra endurecida de la Piedra o Hijo.

La radiación producida por el Alkahest, en estado volatilizado, envuelve a la materia ocasionando un interno proceso de combustión que la licua y vaporiza, para que se funda en él, para trasmitirle sus cualidades mercuriales.

Tal influencia mercurial ordena y reconstituye a los cuatro elementos de  la materia: Tierra, Agua, Aire y Fuego, los cuales, antes de esta elaboración, actuaban en forma desordenada y difusa, debido a las influencias negativas que les afectaba.

El influjo del Alkahest sobre los cuatro elementos permite que estos absorban la radiancia mercurial, y la retransmitan a la tierra, difundiéndola en la debida proporción.

En esta imagen o cuadro se procede, dentro del ataúd, a la disolución de la armadura metálica que es sometida a reiteradas combustiones.

En principio, la acción ensoberbecida de la materia, se niega a ser fundida e intermezclada con la influencia pura del mercurio Divinizador, por lo cual, evidencia violentas reacciones de rechazo.

Una vez que es remecida una porción del Caos de la materia, se separa del conjunto de la tierra, y esa partícula, mediante el proceso del Solve et Coagula, es sometida por el Alkahest, a una intensa combustión, acción que debilita y aquieta a todo lo artificial y tormentoso de la áspera dureza inferior.

Al amalgamarse el Padre (Alkahest degradado), con el Hijo (Materia no elaborada), surge de ellos una sustancia corrosiva, cuya acción abrasiva y quemante permite que en las cualidades positivas y cristalizadas en la materia caótica, sean despertadas sus esencias mercuriales, y sea separada por un lado, la naturaleza pétrea y metálica de la naturaleza mineral y, por otro, la esencia mercurial yaciente en el Mercurio Coagulado, cuyo desarrollo permitirá que el conjunto se abastezca con una mayor absorción de Alkahest.

En efecto, esta segunda operación consiste en la primera fusión de una pequeña parte de la materia, relativamente más esenciada que el resto, con el Mercurio Divinizador.

El Hijo ve frustrados todos sus intentos de evasión, por cuanto, a esas alturas, él y su Padre forman un solo todo en forma de azufre corrosivo.

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Morada Nº 7

En esta morada sólo se observa el féretro.

En la tapa del ataúd están inscritas las letras QVA, que significan la palabra AGUA, que da a entender que el Alkahest o Rey reduce a los compuestos endurecidos de la materia a un Agua Mineral o primera sustancia mercurial que, aunque, corrosiva y purulenta, ya no manifiesta las efervescencias propias del metal, pues ha dejado atrás el estado de corrupción propio de su naturaleza inferior.

Esta es la instancia en que se produce la primera unión del Espíritu con el Cuerpo, los que se unen para dar nacimiento a su primera sustancia mineral o Agua Mineral.

La putrefacción se realiza dentro del ataúd herméticamente cerrado, para simbolizar que tal operación no es visible para el ojo físico, ya que se trata de una combustión animada por una sublimación dispuesta en lo Alto. Esta combustión es intensa y prolongada, y está destinada  a disolver las durezas metálicas, convirtiéndolas en diminutas y transparentes granulaciones, capaces de dar forma a un vaso etéreo o espiritual (Cuerpo de Luz) que ha de resistir una graduada y constante combustión de superior índole.

La putrefacción se produce cuando el calor emanado de lo Alto, traspasa y calienta a la Piedra y, después de innumerables aplicaciones de calor y circulación de la primitiva Agua Mineral, la parte más esenciada de la tierra es reducida a polvo, y da lugar a una materia purificada llamada “ceniza”, de la cual debe emerger el azufre corrosivo.

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Morada Nº 8

 

En esta morada se especifica que el vaso debe ser enfriado. Esto quiere decir que entre la Obra ya hecha y la por hacer, debe mediar un espacio que separe a la putrefacción ya producida, y lo que viene, que es “la primera rotación del Agua Mineral, impulsada por el Mercurio corrosivo, hasta que se alcance la descomposición del Agua Mineral y del Mercurio corrosivo”.

En esta etapa el Alkahest empapa, permea y traspasa a la materia mineral sita en el vaso, con una frecuencia casi permanente.

Dentro del Atanor se suceden terríficas convulsiones, las cuales ponen en jaque a los fantasmas creados por la materia, los que imprimían a la tierra un ritmo artificial y descompasado.

Estas contracciones descomunales son el inicio de una ardua y prolongada contienda entre la Luz y las Tinieblas.

Mientras la propia materia no perciba y asuma su  obscuridad, no advertirá la dualidad que lleva in peto, que la desequilibra con motivo de la presencia de dos fuerzas: La una, que emerge del Mercurio Coagulado que es activado por el Alkahest, y colabora con las acciones y propósitos del Mercurio Divinizador. La otra, es una Fuerza entrópica, antagónica, opuesta y refractaria a la Luz, propia de la materia no trabajada, corrosiva, dirigida por una energía desconectada de lo Alto.

En tanto perduren las oscilaciones de la materia, al polarizarse con una u otra fuerza; ese vaivén entre las Sombras y la Luz, retardará a lo esenciado en su despertar y crecimiento.

Lo tenebroso defiende su derecho a existir, mientras que, por el contrario, las partículas de materia que han asimilado la Luz, estabilizan progresivamente a la tierra, hasta que la Fuerza Mercurial Exterior deseche lo nauseabundo y se imponga elevando el nivel de pureza de la materia.

Los dos hombres que aparecen sosteniendo la tapa del féretro, simbolizan a estas dos Fuerzas antagónicas.

Los restos óseos son el remanente de una pequeña partícula de materia que fue liberada de una abismante obscuridad. Esta emancipación jamás puede ser impuesta por la violencia. Se trata de una amorosa depuración de las excrecencias o fuerzas malignas que usualmente dominan a la tierra.

En la morada anterior, dentro del féretro herméticamente cerrado, se llevó a efecto una intensa putrefacción, que tenía por objeto disolver las durezas metálicas de la tierra.

En esta figura número ocho, las dos fuerzas, la positiva y la negativa, destapan el ataúd, para verificar lo que la putrefacción hizo, y lo que resta  por hacer.

Al abrir el féretro se observa que del cadáver del Rey, y del Hijo, que penetró vivo en ese encierro, sólo restan sus esqueletos.

Los filósofos han ilustrado este proceso en diferentes formas, una de ellas indica que el contenido de esa tumba representa: a la descomposición y muerte de la parte artificiosa de la materia. Defunción que está representada por los huesos que contienen el Oro imperfecto, crudo y vil del metal. Este Oro deberá ser finamente pulimentado hasta extraer de él la Luz o Fuego Activo interno o Mercurio Divinizado.

La materia restante deberá ser purgada con distintos grados de Fuego, por un largo período, hasta que expulse todos sus venenosas impurezas, y abandone su persistente coloración negra, de modo que el estado cenagoso de esa tierra pueda ser blanqueado.

Apartar del cadáver lo imperfecto y triturar los huesos, a fin de que la pureza de la sustancia extraída o azufre corrosivo sea tratada y vivificada.

El azufre corrosivo extraído de las disoluciones y descomposiciones de las durezas metálicas, durante el anterior proceso de putrefacción, conserva las propiedades de la tierra, porque aún contiene el estado no elaborado del metal.

Con todo, posee en sus entrañas  a la esencia o semilla mercurial apta para ser procesada, debido a la similitud que guarda con el Agua Mercurial Superior o Alkahest, por tener ambos un mismo Origen.

Por una parte, el Mercurio Divinizador, durante el proceso de putrefacción, provoca la separación de las partes pétreas de la tierra, dando muerte a una porción del Caos inferior, y por otra, extrae de la materia en putrefacción, la primera sustancia del azufre corrosivo, le cual quedará sujeta a innumerables y sucesivos lavados ígneos.

De lo anterior, aparece que el aprendiz de Alquimia Tradicional, al trabajar su tierra, desarrolla su Naturaleza Superior, pues hace que su esencia escondida sea movida por el Mercurio Exterior, para que se volatilice una parte de su tierra y se separe, del cuerpo, lo inerte o residuo inútil.

El Agua Mineral extraída de las durezas es aún una sustancia muy débil que, para que actúe con toda su potencia, requiere completar una acabada y sublimada elaboración.

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Morada Nº 9

 

Aquí el hombre que extrae dos huesos del féretro, simboliza a la Energía del Mercurio Divinizador.

Este Alkahest, una vez familiarizado con la materia, la irradia con creciente frecuencia, con el objeto de encausar la unión de ambos Mercurios: El Mercurio Externo Divinizador o Alkahest, con el Mercurio Interno o Divinizado.

Tal unión produce lo que es llamado el contenido natural y virtud o poder de la Verdadera Piedra.

Este es un proceso de permanente disolución, durante el cual el azufre corrosivo es calentado por un ardiente fuego o Mercurio Divinizador, que disuelve con vigor a las durezas de la tierra, hasta transformarlas en una agua muy fluida y pura.

Este proceso de disolución consiste en desarticular todo el mecanismo artificioso de la materia. Este trabajo desestabiliza a la férrea armazón constituida por los bloques que se incrustan en nuestra materia, y que impiden o dificultan la circulación de la energía pura en nuestro vaso o cuerpo.

En esta etapa actúa imperiosamente la Fuerza del Mercurio Divinizador, que ductiliza a la sustancia del metal, con el objeto que de ella surja la esencia natural que la compone.

La disolución consiste en el reblandecimiento de todos los compuestos endurecidos.  La acción del Fuego Superior hace que se violenten todas las sustancias corrosivas que integran la materia, de modo que la suciedad aglutinada y adherida a nuestra tierra es disuelta.

Los huesos son retirados del ataúd y esparcidos ante él, porque ya ambos cuerpos han sido completamente disueltos, salvo sus esqueletos.

En efecto, la permanente acción de la influencia del Mercurio Divinizador altera a la dura consistencia de la tierra, de tal suerte, que la escinde o divide en dos partes: La una, es el sector más fermentativo y sensible a la imantación Superior, que evapora sus compuestos, sublimizándolos y volatilizándoles.

La otra porción, está configurada por las durezas corrosivas de la tierra.

Las sustancias sutiles y volátiles se unifican dando forma a una Fuerza ígnea que destruye a las ataduras metálicas que envuelven a la materia, e irradian a la tierra, reordenándola en un estado más enaltecido de purificación.

La frase: “y hecha la cosa, deberéis guardarlo cuidadosamente”, que se relaciona con esta morada a la sublimación o estado de profundos cambios en la tierra.

En esta etapa, la tonalidad y percepción interna del discípulo, antes acalladas por el ruido de las sensaciones irreales, comienzan a manifestarse con más claridad, de modo que se percibe el eco magnetizador del origen, situado en el centro de todas las cosas.

Esta resonancia expansiva al contactarse con mayor intensidad y profundidad con las virtudes de la esencia o Mercurio Coagulado, que yace entorpecido e incrustado en el vaso, hace que aquellas cualidades ignoradas empiecen a emerger y a evidenciarse como acciones correctas, que se imprimen o fijan en el exterior, y permiten la asimilación de Rocío Iluminador, o Mercurio Divinizador que  alimenta al Mercurio Coagulado. Esta no es una nutrición artificial, sino un sostén espiritual y sutil, que fomenta el desarrollo y elevación del Mercurio Coagulado.

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Entregas de las Moradas 10 a la 14 en una fecha próxima.

MÁS ACERCA DEL SÍMBOLO EN MASONERÍA

El Símbolo desde el punto de vista del Arte Real:

Las enseñanzas franc masónicas, desde un remoto pasado han sido
enseñadas de boca-a-oído.
El Maestro expone integralmente una lección la cual, una vez aprendida, se resume en un dibujo geométrico o de un objeto pertinente que juegue un papel nemotécnico, de modo que su visión posterior traiga instantáneamente el recuerdo de la lección a la mente del educando.
Lo precedente significa que cada símbolo tiene implícito su propio y
completo significado por lo cual es obvio que no se debe intentar inventar la rueda dos veces.
El símbolo sólo puede ser develado por quien, de antemano, conoce a cabalidad lo que aquel representa. El elucubrar y especular ensoñaciones sobre simbología que no se conoce, sólo sirve para escribir banalidades sin fin y sin provecho.

Oswald WirthOswald Wirth se equivoca y peca de superficial cuando afirma que el Ars Regia es sólo “el supremo arte de pensar”, y que para desentrañar nuestros símbolos basta con exponerlos ante un grupo de hombres sabios.

Para fundamentar lo aseverado sobre el Símbolo, examinaremos algunos de ellos destacando su sentido veraz e intrínseco:

La Palabra Sagrada,

En cualquiera de los 3 grados indica:
– El lugar en que debes trabajar
– Con qué debes trabajar
– El salario que recibirás por tu laboriosidad

B:. es la Palabra Sagrada del A:. y se refiere a una de las Col:. huecas del Templo de Salomón.

En la noche de su iniciación, mediante la magia y fuerza del Ritual como de la Luz Iniciática que fluye en el 1er. grado del Delta y en el 2° de la Estrella Flamígera, figurada e idealmente el neófito es dividido en dos. Su parte densa, fija, física -que está formada por sol y luna- es depositada en el interior de la Col:. B:.
Por otra parte su aspecto espiritual y sublime es incluido en la Col:. J:.
En lo que atañe al A:. deberá contender contra su propio “oro vil” o falencias morales (sol y luna) que ha depositado en la Col:. en la que, por su grado, le corresponde trabajar. Sin perjuicio que, dentro del ejercicio de su aprendizaje prepara el trabajo que se ha de realizar en la Col: J:.
Se espera que su esfuerzo transforme a ese contenido fétido, maloliente y abajado en un nuevo cuerpo, un incipiente Azufre que dará curso a una inteligencia cada vez más potente y sabia.

La Marcha del A:.

marcha del A
Traza en su desplazamiento tres pasos, de Occidente a Oriente. Cada uno de estos pasos simboliza a sol, la luna y el Azufre respectivamente. Es decir, que su ocupación primordial, radica en transformar sus partes oscurecidas y robotizadas en una feraz inteligencia.
Estos tres pasos, más que desplazamientos físicos, representan transformaciones experimentadas por el A:. seguidas de consiguientes expansiones de conciencia.
La visión panorámica de estos cambios está referida en los viajes que debe hacer el A:., los cuales son cuatro y no tres, como se suele decir.

El Mandil:

Mandil Ap
Tiene la forma de un cuadrángulo que lleva encima un triángulo equilátero, en conjunto se asemeja e un sobre abierto. El cuadrángulo representa a la materia no elaborada que debe ser constantemente bañada en el Fuego Iniciático o irradiación del Alkahest para que los cuerpos que componen esta materia que son: 1.- El cuerpo Físico

2.- El cuerpo Etérico o energético

3.-. El cuerpo Emocional- y

4.-El cuerpo Mental Concreto

estén en condiciones de recibir a los cuerpos superiores que se contienen en la faldeta triangular superior que son, de arriba abajo los siguientes: Mente Abstracta, Cuerpo Búdhico y Atma o Alma, ocasión en que concluye el primer grado y se inicia el segundo.

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LA LUZ INICIÁTICA.

Premium version. rev tam 14 RR_page58_image3Catedral de Amiens, Francia: El Alquimista, expectante, observa cómo un torrente de Luz  desciende hasta el Vellocino de Oro. Es la Luz Iniciática que, fraguada dentro del discípulo, trabaja la Piedra Bruta hasta convertirla en Piedra Cúbica

¿De dónde proviene la Luz iniciática?

Los escritos de la antigua sabiduría precisan que la Luz viene del Oriente.

Según lo representa la francmasonería, la Luz Iniciática deviene de la  Estrella Flamígera, situada en la parte central y superior del muro oriental del Templo Masónico.

g flamigera

La estrella flamígera está compuesta por tres elementos:

  1. Una estrella de cinco puntas.
  2. Una letra G inscrita en esa estrella, y
  3. Rayos o llamas de Fuego que rodean a la estrella flamígera.

¿Qué simboliza la estrella de cinco puntas?

Cinco puntas

Esta estrella de cinco puntas, puesta al derecho, representa al hombre que ha llegado a ser perfecto dentro del marco de la quinta Raza. De allí las cinco puntas. Está dotado de la más elevada mente existente en esta quinta raza. (Nivel de conciencia propio del Rebis Blanco.)

Como antípoda tiene al hombre abestiado, mecánico, dormido, representada por una estrella de cinco puntas, pero esa vez colocada al revés.

Se entiende, implícitamente que la estrella de 5 puntas, al derecho, representa al hombre superior.

La estrella que conforma a la  Estrella flamígera se divide en dos partes: La mitad superior compuesta por tres puntas. La punta de más arriba, la central, corresponde a la cabeza del hombre, y las dos puntas laterales, equivalen a sus brazos.

En la mitad inferior de la estrella hay dos puntas que se refieren a las dos piernas del hombre…

Se trata de un hombre de un superior nivel de conciencia. Por ello su cabeza está interpenetrada por  Rebis Blanco.

La mente teñida por el Rebis genera actos emociones y pensamientos más inteligentes y eficaces. Esa mente se perfecciona constantemente. La inteligencia acrece, lo que permite que se emane de él una atmósfera de definida serenidad y creciente capacidad. Sus actos se tiñen de paciencia, sagacidad y espiritualidad.

Su brazo derecho representa la cantidad de Azufre o Inteligencia humana que ha formado, y el brazo izquierdo simboliza al mercurio coagulado e inactivo, o facultades que yacen dormidas en su vaso o cuerpo.

Ese hombre de pie, este arquetipo de masón de la quinta raza, representado por una estrella de cinco puntas poseerá un pensar, un sentir y un accionar del guerrero pacífico y bien equilibrado que con mente poderosa, medirá sus acciones para su bien y el de la humanidad, y extraerá de sí y del medio lo mejor para el bien de la Raza humana.

Así, mediante la sabiduría  de su mente hecha de Rebis, accionará adecuadamente a la potencia de su azufre (brazo derecho) para despertar todas las potencialidades que están en sueño, denominadas genéricamente mercurio coagulado (brazo izquierdo).

Finalmente, las dos puntas, de la mitad inferior de la estrella, representan a las piernas del hombre, que en esta figura simbolizan a los instintos más bastos y bajos que anidan en su interior, esa oscuridad ponzoñosa, denominada por los alquimistas “Sol y Luna” y que en este caso, el del hombre superior, están dominadas y controladas por una conciencia de nivel Rebis, que impiden que se desborden corrosivamente y desaten la confusión y desarmonía por doquier.

Hemos diseñado al hombre superior. Ahora visualizaremos a su contrario, el hombre metálico.

Si invertimos la estrella de cinco puntas, estamos en presencia del hombre primitivo, el hombre bestia, que suele desplazarse con cuello y corbata, quien rige su vida por los dictados de su Sol y su Luna, por los instintos más bajos, soeces y sanguinarios.

Invertida

Por ser un hombre en posición invertida: Piensa con los pies (las dos piernas ocupan la parte superior) No conoce el Arte Real, de modo que no posee Azufre en formación, ni menos Rebis, sólo tiene un Mercurio Interno coagulado, aislado, aplastado por su parte mineral. Es un hombre regido por las fuerzas del Caos.

Entre estas dos estrellas la al derecho y la invertida, se contiene toda la raza de los hombres, y todos los grados de conciencia ascendentes y descendentes imaginables.

La estrella invertida en ningún caso representa al demonio, por la sencilla razón que éste carece de forma, es una pura expresión del Caos.

¿Qué simboliza la letra “G” inscrita en la estrella de cinco puntas?

Alude a Dios (God) o a la Geometría, la forma en que  el Hacedor se expresa en su creación (Dios geometriza.)

En la Estrella Flamígera se anidan las 2 Fuerzas más elevadas: El Dios Innominado, y su directo Servidor el Alkahest o Mercurio Exterior, ambas se individualizan por la Letra “G” El Innominado no abandona la Estrella de 5 puntas, pero el Alkahest o Dios nominado si se expresa, y desciende en línea recta hacia la luz de la Sabiduría, en forma de Alkahest o Luz iniciática.

Como recordaremos, una de estas fuerzas omnipotentes, particularmente quieta, inmóvil, que es la raíz sin raíz el Silencio del silencio, se la denomina indistintamente Gran Arquitecto del Universo, Yave, Alah,  cualquier denominación que le hayan dado los hombres, pero en todo caso es una Fuerza inasible por la mente humana.

Y está ese otro Dios, que es la emanación del primero. El Alkahest o Mercurio, el “Mensajero de los Dioses”, está  encargado de materializar y dar movimiento a un universo que primero fue exclusivamente de orden mental.

El Segundo Dios o Alkahest debe descender desde la Estrella Flamígera para regenerar a la humanidad mediante al asidua práctica de la palabra perdida o ejercicio del Solve et Coagula.

 

Por último, debemos considerar los Rayos Ígneos que rodean a la Estrella Flamígera. Esos rayos indican que el proceso alquímico regenerador de la humanidad, se ha puesto en movimiento.

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El Símbolo

Escuadra y Compás, herramientas del Francmasón

Escuadra y Compás, herramientas simbólicas del Francmasón

Es, en general, una forma geométrica o diseño que tiene por objeto recordar, servir de signo taquigráfico y nemotécnico de una determinada lección ya enseñada y aprendida, de modo que basta que el discípulo vea ese dibujo o representación para recordar total y completamente la materia a que se refiere, y no, como muchos creen, un elemento que sirva para deducir temas que previamente se desconocen.

Caduceo
El símbolo es una representación gráfica, no es más que la fijación de un concepto. Son un esquema motor, de algo ya sabido.
El símbolo es de un orden inferior a lo que simboliza.
El Rito tiene por objeto poner al humano en relación directa o indirecta con algo que sobrepasa a su individualidad (La Luz Iniciática.) No es necesario, ni exigible que el iniciado sea consciente de esta conexión, pues ella se realiza a través de los vehículos o cuerpos sutiles, correspondientes a la triada que es simbolizada en la faldeta del mandil. (Atma, Budi, Manas.)

Todo Ritual está construido, literalmente por la suma de múltiples símbolos.

Premium version. rev tam 14 RR_page502_image2 El Mito. Todo mito lleva escondido bajo su piel un sentido diverso al que literalmente expresan las palabras que lo componen.
El término mito deriva del concepto griego de Silencio. El simbolismo es el lenguaje del silencio, se refiere a experiencias no asibles mediante el lenguaje ordinario. Sugiere lo inexpresable.
En el mito se dice otra cosa de lo que parece que se dice.
Guarda silencio al mismo tiempo que habla.
El mito teje en soterrada expresión: el lenguaje, el pensamiento y la acción de la tradición iniciática, cuyo contenido escapa a los que sólo se nutren de lo literal.

El trabajo masónico es siempre una labor individual.

 

            El Laborante, sea que tenga la condición de A:. C:. o M:. debe afanarse solitaria e intensamente en el pulimento de su “Piedra de los Filósofos”, es decir, trabajar en su propia Piedra bruta, vaso o cuerpo, a sabiendas que ella es su propio Laboratorio Interno, de modo que la hace partícipe de todos los pasos que componen al Arte Real, o Ars Regia.

            Este constante trabajo proporciona a cada francmasón la inteligencia y sabiduría necesarias para cursar una vida noble y señera que incentive y  alumbre a  los otros caminantes rezagados y perdidos en el camino de retorno al Oriente.

Mozart_in_lodge,_ViennaCuadro representando una Tenida Masónica de la R:.L:. Zur Wohltätigkeit de Viena, a la que perteneció W. A. Mozart. Él sería quien está sentado en el extremo inferior derecho, vestido de negro.

         La concurrencia de los francmasones a sus respectivas Logias y Tenidas no tiene otro objeto que el compartir la Sabiduría adquirida y crear, por medio del intercambio de elevadas ideas, las soluciones que  demanda el hombre y la sociedad.

      Si las tenidas se fundamentan en la Luz Iniciática, trabajosa e individualmente lograda por sus miembros, cualquiera que sea el tema propuesto, servirá para el engrandecimiento de los hermanos y su Augusta Orden.

      Por el contrario, aún los temas más significativos y preclaros serán traicionados si sus expositores, como sus comentaristas, viven en el muy precario nivel del sol y luna (caos o materia no trabajada).

      Las tenidas no son reuniones usuales, ni menos sociales, porque buscan el alineamiento y enaltecimiento de sus miembros, a fin de que sean transformados en Servidores y Guías de la Humanidad.

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LAS CINCO GRADAS.

5gradas

 

En el aprendizaje del segundo grado  del C:. Alquimista, todo gira en torno del número cinco.

Lo anterior porque:

  • Cinco son los pasos de la marcha del C:. Alquimista.
  • Cinco son las gradas que debe ascender para completar su enseñanza.
  • Cinco son los viajes en su vida Iniciática.
  • Cinco son los años de su edad. La base de toda esta secuencia está delineada en la estrella  radiante o flamígera, puesta al derecho. Que representa al hombre azufre equilibrado, estadio que debe alcanzar el C:. Alquimista.

Para considerar detalladamente esto del numero cinco, que encierra la clave del desarrollo del C:., debemos recordar lo estudiado en la marcha del C:. Alquimista, compuesta de cinco pasos: 3  propios de la marcha del A:. (sol, luna y Azufre, y  dos más  correspondientes al segundo grado.

La significación de la marcha del C:. Alquimista.

  1. Primer paso corresponde al estado de conciencia Sol.
  2. El Segundo paso, alude al estado de conciencia Luna.
  3. El Tercer paso se refiere al estado de conciencia Azufre.
  4. El Cuarto paso indica al estado de conciencia Azufre Fuego o Azufre Filosófico y
  5. El Quinto paso condice con el estado de conciencia del Mercurio Interno Liberado.

Todos estos pasos señalan la senda necesaria para formar el Rebis Primero,  Rebis Blanco o Piedra Blanca.

En este caso se trata de  una marcha horizontal.

Estudio específico sobre las Cinco Gradas.

El fundamento de este estudio es la consideración de la marcha del C:. Alquimista, sólo que en esta oportunidad no es un desplazamiento a ras de la superficie, sino que se asciende hacia las alturas.

Recordemos que la marcha del aprendiz está conformada por la suma de la marcha del A:. y la  del C:. alquímicos. 3 pasos corresponden al A:. y dos al C:. Alquimista.

Análisis de la primera grada. (El Sol).

El primer peldaño o grada hace alusión al A:. que carece de conciencia, porque es dirigido por una fuerza automática, inherente a su materia no elaborada, que lo robotiza y lo inserta en el círculo del dolor. Allí se permanece en tiemblas y difícilmente podrá separarse de lo que producen sus fuegos bajos o contra natura.

El razonamiento de quien permanece en la primera grada, es muy mezquino. Tal persona se desalienta fácilmente, porque anhela cosechar con rapidez el fruto de su trabajo. Siente el peso de una sombra oscura que lo limita. Se siente paralizado en el fondo de un pozo oscuro. Sus procesos mentales equivalen al mero danzar chinesco de las sombras exteriores.

Análisis de la segunda grada (La Luna.)

En este caso, el habitante de  la segunda grada reconoce, con toda certeza, que sobre él gravita una indeseable y profunda oscuridad. No obstante, todos sus anhelos y acciones  destinadas a vencer las tentaciones,  argucias y limitaciones  de lo entenebrecido, se ven tronchados de cuajo, por su emocionalidad desbocada y baja que paraliza todos sus intentos de superación. No puede, en consecuencia, ni sospechar el gran potencial que se oculta en su naturaleza.

Análisis de la tercera grada (El Azufre.)

En el nivel de la tercera grada, esa conciencia oscura y emocionalmente negativa, comienza a ser sublimada, cuando la mentalidad solar y lunar comienza a ser tocada por el Alkahest.

Este Mercurio Exterior, pule, esburila y perfecciona al Sol y a la Luna, hasta que puedan realizar la Segunda Boda Alquímica, para dar nacimiento al Azufre o Inteligencia Humana.

La presencia del azufre y, sobre todo, su moroso desarrollo, permite al habitante de la tercera grada, afinar su mente hasta el punto de ordenar sus aguas o emociones y detener los bajos impulsos de la materia, y llegar a tener una conciencia clara impulsada por una energía de Fuego, capaz de inducir a la materia a mejorar integralmente.

 

Análisis de la cuarta grada, (El Azufre Fuego o Azufre Filosófico.)

El Azufre o Inteligencia Humana se desarrolla pasando por las etapas de agua leprosa, echeneis, león verde y azufre fuego o azufre filosófico, hasta devenir a un grado de conciencia afinado que puede detener los bajos impulsos de su materia  indómita, en proceso también de elaboración y seleccionar voluntariamente una senda de superación personal.

 

Análisis de la quinta grada (Mercurio Interno Liberado.)

El habitante de la quinta grada es quien logra la liberación  de su Mercurio Coagulado, que yace impedido de manifestarse, mientras está prisionero en las gruesas capas minerales y metálicas. Pero una vez impulsado por el Azufre, abandona la columna Jakin, y en el Arco Real o Real Arco, ya completamente liberado, se une al azufre, también libre, para dar origen al Rebis Primero o Piedra Blanca.

Se trata de la posesión de una mente lúcida guiada por un espíritu de fuego, el Rebis Blanco.

 

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EL TEMPLO MASÓNICO EN 3°

EN EL RITUAL DE E:.

 

El Grado 3º es la culminación de la labor de la Masonería sobre el hombre, han desaparecido las columnas B:. y J:. para dar paso a la columna invisible: la Col:. del M:.

El Templo, también llamado Templo de la C:. del M:. se caracteriza por un ambiente lúgubre; los sitiales del V:.M:. y sus Vig:.  asimismo como el Altar están abrigados por paños de color negro,  los muros están cubiertos por colgaduras negras sobre las cuales hay calaveras, huesos y gotas que, en el Ceremonial de Exaltación se describen equivocadamente como lágrimas, posiblemente como interpretación de la tristeza y melancolía que parece reinar en el ambiente.

En el Rito de E:. al  S:. Grado de M:., un ataúd está ubicado entre el A:. y el Sitial de V:.M:.

Conocedores de que el Mito de Hiram narra su asesinato por parte de tres “malos CC:.”, es comprensible esa interpretación.

Sin embargo nuestra obligación como investigadores que somos, es descubrir las facetas menos conocidas del Templo de la C:. del M:..

En las etapas precedentes, el M:. ha vivido sus iniciaciones como A:. y C:. donde habiendo realizado el trabajo que corresponde a su edad, ha producido Azufre como A:. en la Col:. B:. y luego lo ha unido a su Mercurio Interno Liberado como C:. en la Col:. J:. para producir Rebis Primero o Rebis Blanco, producto de su disciplinado trabajo con las herramientas que, hasta ahora, se le ha entregado. Este Rebis Blanco le permitirá la creación de su propio cuerpo de Luz, que no es otra cosa que el Vellocino de oro de la historia de Jasón y los Argonautas aludida por Oswald Wirth.

Tenemos, entonces, como componentes principales y diferenciadores, los siguientes elementos:

  • Predominio del color Negro: es la alusión al Nigredo, la etapa precisa que debe atravesar el Exaltado para alcanzar la Edad o el estado de conciencia que se espera de él. Es un negro que alude a los tres pasos conocidos como la Fermentación, la Corrupción y la Putrefacción, donde la carne se llega a desprender de los huesos. La Marcha de 3er. Grado describe estas etapas cuando semeja que el M:. debe pasar por sobre tres ataúdes.
  • Los huesos y las calaveras: Todos esos restos óseos, personifican los defectos más implacables y pertinaces que se adhieren al recipendiario. Son las escondidas carencias y defectos que se resisten a morir, y es preciso un largo y paciente “Trabajo de Hércules”, para desalojarlos de la naturaleza del Maestro M:. Son los dientes de la Serpiente de Marte, en el mito de Cadmo, defectos tan antiguos que parecen hechos de materia fosilizada, y que es preciso reimplantarlos en la tierra, es decir tomar conciencia que los llevamos dentro de sí, y saber que debemos domeñarlos y transformarlos en luz.
  • Las gotas blancas figuradas en las colgaduras: Representan las Gotas de Rocío Cocido que caen sobre el recipiendario, es la Luz Iniciática (Disolvente Universal o Alkahest) que es atraída para que actúe disolviendo las durezas metálicas y minerales cáusticas, para así finalmente permitir que el “celemín o el almud” deje de ocultar la Luz. (véase: Mateo V vers. 15; Marcos IV vers. 21; Lucas VIII vers. 16)
  • El ataúd ubicado entre el A:. y el Or:. representa el lugar donde se produce el trabajo más arduo, es la más pura expresión del Nigredo. Es el preciso lugar donde la Carne se Desprende de los huesos. Alude a la muerte de Hiram Abiff, pero asimismo es el renacer del recipiendario, ocupa el mismo ataúd de Hiram Abiff porque  ya es uno con él.
  • La Muerte: Como dijimos, está presente de manera principal. Obviamente alude a la muerte de Hiram. Hiram muere de la misma manera que el Alkahest “muere” al venir hacia la materia tosca que, sin embargo, quiere y anhela fervientemente ser redimida. Esa y no otra es la explicación que los tres “malos CC:.” ansiosos de saber y ser salvados,  asesinarán no obstante a Hiram, quien accede a morir, es decir, accede a alojarse en la materia que le cubrirá como a la muerte, pero esa acción le permitirá unirse al recipiendario (que es el hijo del Rey asesinado por él mismo, descrito el año 1546 por Janus Lacinius Therapus, apodado “El Calabres”) Ello implica que la mismísima Luz o Fuerza Iniciática que desciende desde la Estrella Flamígera, o Hiram  (el Rey) ha disuelto la carne del Recipiendario (el Principe) : su carne se desprende de los huesos, conformando un líquido infecto y negro denominado NIGREDO.

Todos mueren, La Luz Iniciática (Alkahest)  o Hiram asesinado por los tres malos CC:. (que ya no son tan malos); el Recipiendario puesto que muere en él el hombre viejo para dar nacimiento al hombre nuevo

Hiram ha desaparecido, se ha fundido con el Recipiendario. Renacen en él todas las potestades y poderes Iniciáticos que dormían en su interior. Las etapas más reveladoras del Arte Real han llegado a su culminación: ha nacido en nosotros Hiram Abiff.

MASONES Y TEMPLARIOS .

 

Escuadra y Compás, herramientas del Francmasóncruz templaria

 

Ya de regreso desde Oriente luego de participar activamente en las Cruzadas los caballeros de la Orden del Temple se establecen en Europa, principalmente en Francia.

Dueños de una fortuna incalculable, la Orden Templaria deseó construir sus propios templos, cracks, castillos y ermitas. Recurrieron para estos efectos, al gremio de los constructores -”masons”– quienes ejercían esta profesión catalogada como “libre” o “franca” , de donde deriva la denominación “francmasones” o Constructores Libres.

Tras varios años de relación de trabajo entre Templarios y Francmasones, aquellos deciden transmitirles a estos  los conocimientos del Arte Real, que ellos mismos habían recibido años atrás de parte de los monjes Sufís. De esta forma los Francmasones sumaron a sus conocimientos de arquitectura y construcción, este nuevo saber inciático recibido de los Templarios.

Nace así la Masonería Operativa, puesto que entonces  su labor adquiría una dimensión trascendente y ahora es una “Gran Opera” o Gran Obra.

UN POCO DE HISTORIA:

Los Caballeros Templarios practicaron la Alquimia, Ars Regia, o Arte Real. La más pura de las enseñanzas debe ser ofrendada en un cuenco de igual pureza. Mas, los Caballeros Templarios fueron acusados por un clero, en esa época y circunstancia, ignaro y un rey ambicioso y traidor. Les imputaron falsamente los siguientes crímenes: 1. Practicar iniciaciones secretas con insulto a la cruz. 2. Negación del Cristo y omisión de palabras sagradas en la celebración de sus misas. 3. Adoración de ídolos en reemplazo al Dios verdadero, y 4. Practicar la homosexualidad.

Imaginemos, lo que alguien dijo,: ‘En medio de la tempestad de arena y de polvo que levanta este viento maldito o Siroco, se desdibuja la fantasmal figura de dos jinetes, uno detrás de otro, montados en un mismo caballo: Son los monjes soldados que, al grito de : ¡A mí los Templarios! Regresan del pozo de la historia para reivindicar su nombre’.

  1. ¿Realizaban los templarios iniciaciones secretas con insultos a la Cruz?

Los Templarios eran conocedores del profundo pozo cenagoso que, desde lo interior, altera a los hombres, transformándolos en soberbias bestias, cuyos cuerpos petrifica hasta convertirlos, externamente, en invencible armadura negra, no franqueable por la Luz. Por la interpretación y práctica del ‘Ars Regia’, supieron de esas tendencias obscuras y embozadas en la materia, y aprendieron del Arte, a transmutar sus metales imperfectos, o durezas metálicas, en oro trabajado, transformando su propio cuerpo en aquella esencia o Maestro interno que yace oculto y velado en su interior.

El Templario representa a su cuerpo, materia o crisol, mediante una cruz latina tendida en el suelo. Ahora bien, con el conocimiento de la Gran Obra, llegaba un instante en que cada Caballero del Temple, debía inmolar sus deficiencias, deshacerse de ese peso muerto, que le atenazaba y dificultaba su caminar a la Luz. Debía someterse a un duro proceso de transformación alquímica, porque sabían que aquél que desea una vida espiritual, debe morir para el mundo de las formas y tiene, en fin, que trocar su poder exterior en Fuego interno, para hacerse parte activa del verdadero poder de la Luz. Para ellos, entonces, la cruz latina tendida en el suelo, era la representación viva de su cuerpo convulsionado, domeñado por las fuerzas del Caos, el símbolo de aquello que los escarnecía en todo instante. Allí, en esa cruz, alentaban los defectos de su personalidad, vaso, vidrio o atanor. Esa ceremonia tan sólo representaba la obra, pasión y muerte de la parte obscurecida de su ser, la que debía ser despreciada y destruida, para renacer en un cuerpo de Luz. Por lo tanto, vieron en esos dos maderos cruzados en ángulo recto, al hombre viejo, ignorante y corrupto, y era aquello a quien escupían e insultaban con ademanes de desprecio, mientras pasaban sobre ese signo, en dirección al Oriente.

No era una acción contra las creencias católicas, sino el dar muerte a su anterior cubierta de pestilente caos, la que simbólicamente abandonaban sustituyéndola por un cuerpo de Luz.

  1. ¿Omitieron palabras de la misa y negaron al Cristo?

Los Templarios, crearon sus propios rituales mediante los cuales invocaban y recibían energías de alta potencialidad Divina.

Se desentendieron de las enseñanzas y ceremonias católicas, porque evidenciaron que el flujo de sabiduría, que recibían era, al menos en su experiencia, más poderoso que el reunido con cualquier otra modalidad.

  1. ¿Adoraron ídolos en reemplazo del Dios Verdadero?

Esta gratuita imputación se basó en la equivocada interpretación de un sello y de un grabado que utilizaban los templarios, en los que figuraba la cabeza de un ser denominado Baphomet.

Según se dice en el Glosario Teosófico de H.P. Blavatsky (Ediciones Glem, 1957, págs 78 y 70), los Templarios fueron acusados de adorar a Baphomet, no obstante este término nunca significó al andrógino chivo – cabra de Mendes-, ni tan siquiera un ídolo.

Afirma Von Hammer, que Baphomet significa bautismo o iniciación en la sabiduría, según, su derivación de las voces griegas Bafe y Metis. Baphomet era un símbolo hermético, cabalístico y toda la historia como la inventó el clero en contra de los Templarios, es una fábula.

Veamos más de cerca este asunto:

Según Fulcanelli

Según Fulcanelli, el sello Templario de Bafomet tenía esta forma: El triángulo exterior, con el vértice hacia abajo, representa al cuerpo físico, vaso o materia del adepto. En este cuerpo está encerrado el Gran Secreto de la Gran Obra, la existencia de una substancia enterrada en lo más hondo y secreto del hombre, denominada Chispa Divina, Mónada Pitagórica o Maestro Interior, espíritu similar al Mercurio Externo, en suma, el tesoro que pretenden animar los alquimistas, asimismo se contiene la materia prima o prima materia o Mercurio coagulado.

Los ojos, están representados por un Sol y una Luna.

La Luna alude a la parte mejorada de la materia, a ese mercurio que empezó siendo coagulado y ha terminado, por el ‘Solve et Coagula’ en Mercurio Interno o Interior.

El Sol representa al azufre. Como saben, por la lectura del artículo ‘El Camino de la Alquimia’ ambos: Sol y Luna han de ser purificados por el Fuego del Mercurio Exterior energía primigenia emanada del Oriente, que tiene la capacidad de quemar y fundir las partes obscurecidas de la materia, vale decir, de calentar lo defectuoso, fundirlo y evaporarlo, para volver a corporizarlo en un grado de mayor claridad y altura, mediante la operación del ‘Solve et Coagula’, repetida constantemente en la vida del alquimista práctico y teórico. De este modo la materia se convierte en Agua Mercurial o azufre diluido, y se transforma en vapor, y nuevamente es conformada en materia o tierra sólida, liberada ya, en parte, de las cáscaras psicológicas que la oprimen.

El triángulo más pequeño, con el vértice hacia arriba, representa a la nariz, y esotéricamente a la activación del Fuego.

Por último, la boca, a guisa de una letra H mayúscula, con un pequeño círculo sobre su trazo horizontal,

a) El trazo horizontal de la letra H, representa a la materia que está siendo objeto a una continua limpieza por dos fuerzas que recaen en ella.

b) Los dos trazos verticales de la letra H, representan, recíprocamente, al Mercurio Divinizador que proviene desde el Origen, se introduce en la materia y traspasa lo endurecido o grotesco de la forma, hasta unirse con el centro magnético de Luz que vela en lo profundo de la carne, a fin de activarlo, pues es de la misma naturaleza y esencia que el Mercurio Externo. El segundo trazo vertical, es el Mercurio Interno, que activado por el Mercurio Externo, da comienzo a la formación de Mercurio interno intracorporal.

c) Finalmente, el círculo sobre la línea horizontal de la letra H, representa una etapa del proceso alquímico, etapa que corresponde a la conversión de la piedra en oro blanco. A esas alturas del proceso los metales imperfectos adquieren la más pura brillantez de la plata; es decir, se elimina lo denso y obscuro de las anfractuosidades de la materia.

  1. ¿Practicaron los Templarios la homosexualidad?

Es esta una imputación infundada, motivada por la impropia, ignorante y torpe, interpretación del sello templario, que representa un caballo conducido por dos jinetes.

Sello Templario: dos jinetes sobre un solo corcel.

Sello Templario: dos jinetes sobre un solo corcel.

Ese caballo y los dos jinetes, representan al hombre. Para la debida comprensión de este símbolo, dividiremos a la figura en dos planos: Uno superior, y el otro inferior. La parte inferior del símbolo está compuesta por el caballo, epítome de fuerzas pasionales desbocadas, que deben ser refrenadas, debidamente orientadas y transmutadas.

Este corcel representa a lo que, en su torpe actividad, obscura y belicosa, corrosiva, permanece: duro, estático en su desarrollo. Es el azufre seco, corrosivo y caliente. En el Plano Superior de la figura, se representa a los dos jinetes, emblema de las dos fuerzas: El Mercurio Divinizador y Mercurio Interno co-actuando a través del ‘Solve y Coagula’.

Se alude a los reiterados lavados ígneos (denominación de Flamel), destinados a blanquear lo obscurecido de la materia, para hacer del hombre, que está hecho de ambas tramas mercuriales, una quintaesencia, una Unidad. Con este conocimiento los Templarios estaban en condiciones de superar todos los adornos o artificios metálicos de su materia, razón por la cual los Caballeros del Temple, Maestros en Alquimia. Ahora bien, con el conocimiento de la Gran Obra, llegaba un instante en que podían unificarse al Gran Poder Celeste proveniente del Origen, lo que les permitía canalizar y hacer circular por su materia la fuerza iniciática o ígnea y, con ello no requerían de los falsos placeres de la vida.

 

 

EL MAZO Y EL CINCEL

Mazo yu cincel catedral

Usualmente se asocia el mazo y el cincel con el diligente esfuerzo que el iniciado ejerce sobre sí para transformarse y alcanzar su auto perfección.
Pero, en este sentido ¿Qué puede realmente hacer el hombre, entregado a sus propias fuerzas y facultades, para preparar su tierra? ¿Cómo ha de poder fragmentarla, licuarla, fermentarla, corromperla y putrefactarla, formar su Alma y Espíritu, sin contar con el auxilio del Alkahest o Luz Iniciática?
Nada, absolutamente nada.
Con su cerebro propio de una mente concreta y limitada queda totalmente sobrepasado en esta tarea.
La auto perfección real no se logra contando sólo con un buen propósito. No se puede salir de las arenas movedizas de su sol y su luna, (su Piedra Bruta) sin contar con el auxilio permanente del Alkahest.
Para desbastar la Piedra Bruta se requiere del Alkahest en su grado de Rocío Cocido.
Las manos del hombre, por si mismas, nada pueden hacer en pro de su afinamiento real, permanente y decisivo.

mazo y cincel
De este modo, el mazo representa a la sabia potencia del Alkahest que es graduada para las necesidades del Iniciado. Baja desde el Oriente, adoptando la forma simbólica del Mazo, para sugerir la enorme potencia energética que viene en auxilio del hombre nuevo.
Por su parte, el Cincel, que ocupa una posición intermedia entre el Mazo y la Materia, simboliza al mismo Alkahest, pero en una versión mucho más personalizada para esculpir la Piedra de cada individuo en particular. En el Cincel se vuelve a graduar la potencia que transmite el Alkahest, en una fórmula estrictamente generada para las necesidades de cada usuario que recurre a la práctica del Solve et Coagula o ejercicio del Verbum Dimisum, o “Palabra Perdida”.

El Trabajo del Aprendiz Masón

El  trabajo del Aprendiz consiste en elaborar su Luna y su Sol para formar su Azufre. Su salario consiste en la paulatina perfección alcanzada por su  propio Azufre y los consiguientes efectos que operan sobre su personalidad. El curso de esta esforzada tarea está diseñado sobre el arco izquierdo ascendente de la Rota Estrecha, y también en la Columna hueca B:..

La producción de Azufre es la primera tarea que se le encomienda al recién Iniciado, para lo cual debe superar tres pasos: 1:Sol – 2:Luna – 3:Azufre. Aquí se esconde a su vez, la Edad del A:.

marcha del A

Todo Templo masónico es un concierto sinfónico Alquímico y resume en su interior toda la Doctrina Masónica que no es otra que la Doctrina del Ars Regia  de Nicholas Flamel, Michael Maier, Ireneo Filaleteo, Fulcanelli, van Vreeswyk, Pedro Apiano, J D Milius, Salomon Trismosin, e innumerables otros.

Todo Masón tiene la obligación de saber el significado de lo que hace, y no debe perderse entre la Escuadra y el Compás ni hundirse en la relativización de sus Ritos y Símbolos argumentando que la Masonería es polisémica o polisemántica.

Nunca, en ningún lugar, las enseñanzas Iniciáticas han quedado a la libre interpretación, tampoco es el caso de la Masonería. La masonería, por definición, se opone al fanatismo dogmático en todas sus formas, y por lo tanto se opone a que el mismo masón realice sus Ritos y Ceremonias desconociendo qué es lo que realiza.

 

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 Para el M:. desde el comienzo de su vida iniciática, son familiares ciertos elementos, y de entre ellos escogeremos esta vez la “Sal”.
Por supuesto no es aquella sal que podemos comprar para sazonar nuestras comidas, sino es aquella otra Sal Alquímica,  que encierra una realidad profunda, y cuya comprensión nos ayuda a dar un paso más hacia hallar la clave de la liberación de nuestra cárcel cuyos barrotes están construidos, entre otros elementos, de “Sal”.
Les invito a leer este texto de Apiano Leon de Valiente,  que entrega interesantes conceptos para el buscador sincero, quien tiene muy claro que, para que el cerrajero haga  la llave que abre la puerta de nuestra prisión, debe previamente conocer los intrincados detalles de la cerradura.
Fritz Gottlieb. 

 

LA SAL.

Hay tres signos alquímicos que recorren toda la Geografía del Arte Real, evidenciando la estructura, sentido y alcance de esta ciencia.

Estos tres compuestos son la Sal, el Azufre y el Mercurio.

Comenzaremos por repasar a la Sal.

Los alquimistas de todos los tiempos simbolizan al compuesto Sal usando un círculo dividido en dos mitades iguales, mediante una línea horizontal.

Sal

El Círculo además de aludir a un origen divino, como lo poseen todas las formas-vida,  señala, en este caso la idea una prisión, de un círculo limitante y confinador, que retiene a dos sustancias duras, fijas, incapaces, por si solas, es de toda evolución, y sujetas, en todas sus manifestaciones, a los designios de una fuerza mecánica oscura y destructora. Estos dos cuerpos aprisionados son el Sol y la Luna.

La línea horizontal que divide al círculo en dos mitades, tiene una doble y diferente significación. Por una parte, y en relación al tema que nos ocupa, la línea horizontal, demarca dos espacios destinados a contener al Sol y a la Luna respectivamente. El espacio superior contiene al Sol, que ocupa esa posición por su carácter de macho (más poderoso) y por manejar por sí mismo, sus propias condiciones de agresiva  corrosividad. La Luna ocupa el casillero inferior, por ser más débil (femenina).

Por otra parte, y desde un punto muy generalizado, los dos sectores del círculo aluden a la existencia de un Oriente Gestador y de un Occidente Gestado.

Análisis de de los componentes de la Sal alquímica.

El Sol.

El Sol recibe diversos nombres:
– Coraceno.

-Jorazan,

-Perro Negro

-Súcubo o esposo de la luna.

-León Ígneo.

-Oro vulgar.

Características

Es un ente masculino y se caracteriza por ser un fuego azufroso, repulsivo y compulsivo. Es una potencia basta  y arisca.

Su fuego azufroso es denominado Salamandra azufrosa, que es seca y ardiente, la acción destinada a perfeccionar el sol, se denomina Plantar el Árbol Solar.

 

La Luna.

La Luna es denominada:

-Perra de Armenia.

-Dragón de Babilonia.

-Íncubo o mujer del sol.

Características:

La luna es un mercurio  incipiente y débil.

Es una materia algo menos dura que el sol metálico del exterior. (Armadura Negra).

Se asemeja a un vaho ponzoñoso  que emite resplandores engañosos y falsos que opaca todo lo que es prometedor, y da impulso a las más bajas pasiones, esparciendo un filtro que corroe el aspecto mental, hundiendo a los seres humanos en la desesperación la odiosidad y desaliento más intensos.

La frialdad húmeda y viscosa  de la luna es denominada Rémora fría. Esta condición imprime a su naturaleza un carácter huidizo, hipócrita, desanimado y depresivo.

La acción destinada a perfeccionar la Luna, se llama  Plantar el Árbol Lunar

 

El Sol y La Luna:

sol y lunaMichael Maier – Atalanta Fugiens

Son los materiales que componen al Caos.  Nada perfecto puede realizar mediante su masa no elaborada.

Nuestro cuerpo integrado por Sol y Luna es un campo destinado a la experimentación.

La acción destinada a perfeccionar la luna, se llama Árbol Lunar.

 

 

LA ESTRELLA FLAMÍGERA

O

LA ESTRELLA RADIANTE

A LA LUZ DEL ARTE REAL

 

 g flamigera

  Es este un símbolo, muy interesante, que se situaba en el muro oriental de las antiguas Logias Operativas, erigidas en la Edad Media por los picapedreros y constructores libres, depositarios del Arte Real.

En ella se representa al hombre y mujer azufre, debidamente equilibrado.

 La figura misma está compuesta de un hombre que lleva en su parte media la letra G.  Este iniciado está inscrito en una estrella de  cinco puntas puesta al derecho, que emite rayos

 Esta composición representa:

1.)  A la materia foliada y los cuatro elementos ya ordenados.

2.) Al hombre y mujer azufre de la quinta raza, ya equilibrados.

a) En este diseño la punta superior intermedia, de la estrella flamígera contiene a la Materia Foliada, la inteligencia superior que dirige a todo el conjunto restante.

b) La punta superior derecha alude al Azufre interno.

c) La punta superior izquierda representa al Mercurio Interno Liberado.

d) La punta inferior derecha contiene al Mercurio Coagulado, y

e) La punta inferior izquierda contiene la estado de conciencia sol-luna.

Cinco puntas

         Gozar del estado que se señala en esta estrella, significa que los propios metales vulgares, o facultades comunes del hombre profano, han sido elevadas por la acción de la materia foliada.

3.) La posesión del estado de conciencia propio la estrella flamígera indica que el hombre o la mujer ha adquirido un perfecto y equilibrado dominio de sí  mismo dentro del ámbito de la  quinta raza.

 

La Estrella de Cinco Puntas Invertida:

 

 En ella se describe al hombre y mujer-bestia. Seres animalizados y no evolucionados. Su actuar carente de inteligencia o azufre negro, se ve impulsado y consumido por una fuerza mecánica, robótica que le lleva a la destrucción.

Es un hombre que actúa y es dirigido por la fuerza sol luna. Se deja guiar por su pie derecho (sol-luna).

 En su pierna izquierda, se halla el Mercurio Coagulado que no tiene acción alguna en el conjunto.

Invertida

De este modo, la estrella invertida es el emblema  del hombre y mujer que, desbordados y convulsivos  se entregan a los excesos más reprochables.

En estas personas su situación de desorden y creciente autoenvilecimiento no tiene vuelta a  atrás, porque sólo poseen en actividad al sol y a la luna, y fuera del mercurio inerte o coagulado, carece de azufre, Rebis y Materia Foliada, por ello no puede liberar a su Mercurio Coagulado, ni menos producir Rebis y Materia Foliada.

 

La Letra G.

 

A esta letra G diseñada en el centro de la figura humana, inscrita en la estrella de cinco puntas al derecho, tiene diversos significados:

Dios (God)

Ello indica que este ser humano de la quinta raza lleva dentro de sí a Dios, el segundo Dios o Alkahest.

La presencia del Alkahest en toda la creación es un hecho universal. El hombre y la mujer no constituyen una excepción.

En el ser humano persiste una composición  de Espíritu y Materia. De ello lo único verdadero es lo divino, es lo real, eterno e indestructible. En tanto que la Materia que la materia corporal es lo irreal y temporal

El ser humano es el reflejo de la sustancia divina del Alkahest, pero tal sustancia reflejada, el Mercurio Coagulado, está dormida, inactiva y coagulada a causa de la dureza y el nauseabundo olor de las placas metales y minerales, que envuelven al Mercurio Coagulado, y le impiden manifestar su verdadero Ser Divino que yace sepultado e ignorado, y suplantado por el hacer de una energía inconsciente propia de una materia no elaborada que ejerce un dominio total y artificial, en quien está ignorante del potencial devino que lleva dentro de sí.

Si fuera extraído del hombre su contenido de mercurio coagulado, el hombre sería borrado de la existencia Material y Divina.

El hombre común sumido en el hacer común de su mundo exterior, y dominado por una energía artificial que lo induce a permanecer en las bajas sensaciones de la materia, cuyo impulso solapado anula los sentidos discriminadores, impide que se haga manifiesta la acción del Mercurio Coagulado.

Las energías autodestructivas están vivas, vigilantes, soterradas, y ejerce su convicción desde  las sombras. Lo tenebroso se impo9ne y defiende su existencia. Equivale a un pozo de agua estancada, cuya expresión tiene la fuerte de una energía indómita.

Sólo las reiteradas equivocaciones y el subsiguiente  sufrimiento que ello produce, hace que este enredijo apelmazado de luna y sol se separen, entonces recién se esboza la posibilidad de un proceso de desarrollo evolutivo, bajo la tuición del proceso alquímico, en el que ha de trabajar para formar el Alma y el Espíritu.

 Este proceso es duro  y prolongado, y permite que se puedan observar objetivamente los propios y ajenos pensamientos. Se trascienden los dobleces provenientes de la personal parte oscura.

Desde el principio de su reelaboración el alquimista debe ser sigiloso en su actuar consigo mismo, y con el trato diario con el Solve et Coagula libera a la Chispa Divina o Mercurio Coagulado transformándolo en un Mercurio Interno liberado, quien impone una regulación, orden y lúcido equilibrio, que facilita la buena disposición para el desarrollo de la Gran Obra. Y ¿Qué implica la Gran Obra?  La reconstrucción de sí. La existencia de una energía viva que elabora, paso a paso, los cimientos básicos de la espiritualidad, antecedente que permite la elaboración del Real Templo  Interno.

 

 Generación, nacimiento y desarrollo.

En esta segunda versión la letra G alude a un nacimiento y desarrollo, a una Generación. Este, que es u desarrollo cuántico, se genera a partir desde que se alcanza el nivel de conciencia propio del Rebis Blanco, Rebis Primero, Piedra Blanca.

Desde ese punto el adepto expande el poder adquirido, expresándolo como una energía que le pone en un constante girar interno, es el ascenso por los círculos formados e impulsados por la práctica del Solve et Coagula.

En este particular estado de conciencia el alquimista avezado puede trascender a estados superiores aún no perceptibles, pero de efectos visibles y percibidos conscientemente, y captará lo imperceptible que sólo una mente conciente puede advertir.

La letra G se refiere, además a  El Genio.

         Es el máximo nivel de desarrollo a que puede aspirar el compañero alquímico. Se trata de conquistar una sutilidad espiritual que le permite percibir y trascender el contenido real que está oculto en la materia.

Es un llegar a poder cambiar de traje, cambiar el celular por el  electrónico, permanecer, aunque sea por instantes en el Cuerpo de Luz, para captar lo imperceptible que sostiene al hombre, al sistema solar y a los universos que encierra toda la creación.

Geometría, que significa medida de la tierra, pero desde el punto en vista alquímico, es un medir y ponderar la propia tierra del alquimista.

 

La Letra G alude a La Gnosis. Con la Gnosis se hace referencia a un conocimiento que se alcanza mediante una profunda y prolongada experimentación alquímica en sí mismo, disciplina que permite comprender el omniabarcante poder del Alkahest, observar los planos  superiores e inferiores,  un saber iniciatico que implica conocer los Pequeños y Grandes Misterios. A este conocimiento se arriba una vez que se ha dominado práctica y teóricamente los conceptos  de Dios, Generación Genio y Geometría.

 Geometría, que significa medida de la tierra, pero desde el punto en vista alquímico, es un medir y ponderar la propia tierra del alquimista.

 Genio. Consiste en el desarrollo integral de las posibilidades superiores del alquimista, necesarias para acceder al grado de Maestro.

Apiano Leon de Valiente

¿Por qué el Masón debe estudiar Arte Real?

Reflexionar respecto de lo que la Francmasonería es y lo que debería ser, es siempre beneficioso. A continuación transcribimos unas líneas expresadas por el respetado abogado don Jaime Galté Carré, respecto de la Orden Masónica: 

Fritz Gottlieb

Si el objeto de la Francmasonería es solamente el difundir por el mundo doctrinas y principios  moral y filosofía, que casi todos los hombres aceptan, entonces no vale la pena desencadenar tanto odio sobre ella, acumular en su seno, tanto esfuerzo generoso, reunir en sus columnas tanta gente de buena voluntad , en suma una sociedad milenaria, porque para realizar estos propósitos no es necesario congregarse en un Templo misterioso, tener un complicado simbolismo y practicar un ceremonial saturado de formas emblemáticas.”  

“Bastaría organizar una sociedad profana de carácter humanitario; una academia literaria para escuchar bellos discursos, o una institución cultural , donde los hombres se congreguen para hacer estudios de sociología, de física, de matemáticas, aboliendo como inútil, caduco y absurdo, ese simbolismo envejecido por los siglos, un ceremonial secreto que vive sólo para atraer el odio  de los sectarios, de los envidiosos o de los ignorantes.”

 

Jaime Galté Carré

El Azufre – La Sal –

El Mercurio

Estos elementos tan familiares para el francmason, poseen un significado profundo, desconocido por la mayoría, y encierran en sí mismos el motivo esencial del trabajo y la razón de ser del Iniciado.

Desde que nace la Mas:. Especulativa en Londres en 1717, es que, paradójicamente,  se pierde el significado real de los símbolos que heredamos de la Mas:. Operativa, y se instala una noción equívoca (polisemia o polisemántica)  respecto del profundo y verdadero sentido que tuvieron éstos en su génesis. Algunos tratadistas responsabilizan al Reverendo Anderson, por haber destruido por el fuego, los antiguos escritos de los Mas:.  Operativos, que contenían las claves de interpretación perdidas.

La producción de Azufre es la primera tarea que se le encomienda al recién Iniciado, para lo cual debe superar tres pasos: Sol – Luna – Azufre. Aquí se esconde a su vez, la Edad del A:.

Revisaremos en esta ocasión, el significado del Azufre, desde la visión de la Mas:. Operativa, para lo cual extraemos algunos párrafos de los escritos de Apiano Leon de Valiente.

(Fritz Gottlieb)

EL AZUFRE

Por Apiano Leon de Valiente

” La preparación del Azufre se hace dentro de la columna hueca de B:., y consiste en la unión alquímica de la luna con el sol, para que se dé nacimiento al Azufre o inteligencia humana”.

“Ser capaz de producir Azufre en sí mismo, indica que se es iniciado y que se ha superado el estado mental, emocional y físico propio del hombre o mujer Sol-Luna.”

“Poseer el propio Azufre marca la diferencia entre el profano y el iniciado.”

“De todos modos, se debe tener en cuenta, que el Azufre, desde su comienzo, debe someterse a constantes baños de fuego (Solve et Coagula) para lograr su perfección.”

“Los cambios que sufre el Azufre, cada cual mejor que el anterior,  tienen lugar en el arco ascendente de la Rota estrecha, o dentro de la Columna Hueca de B:. Allí se comienza la operación sobre un Azufre negro o Nigredo, que da lugar a un Azufre Blanco o Albedo y, posteriormente, a un Azufre Fuego  o Azufre Filosófico, caracterizado, este último, por su fuerza y pureza.”

“El Azufre blanco o Albedo está representado por las rosas blancas; El azufre  fuego, por las rosas rojas.”

“El Azufre no trabajado o Azufre amarillo, representa a la naturaleza metálica”

“El Azufre es perfeccionado en la Rota microcósmica, y su coloración variará pasando por los tonos negro, banco y rojo.”

“El Azufre inicial, o Licor de la Saturnina, contiene todas las impurezas y las promesas de todas las virtudes aún no desarrolladas.”

“Al principio de su formación el Azufre se evidencia como una fuerza levemente superior a la de la luna y el sol. La conciencia perteneciente al estado del Azufre naciente es emocional y dogmática.”

“Con todo, el Hombre Azufre es imperfecto, porque está sometido a un profundo cambio que afecta a sus estados entenebrecidos, los cuales pretenden defender su integridad, procurando mantener su estado metálico.”

“El Azufre es el primer producto que obtiene el  alquimista. Es, desde luego y al principio, un fruto naturalmente verde e inmaduro.”

“El estado de conciencia Azufre, se ha impuesto pobre el aspecto corrosivo y desordenado de un sol y luna beligerantes.”

“Respecto de la Piedra, hay un orden de secuencia en la Gran Obra: La Piedra de primer orden es la Materia Foliada, La Piedra de Segundo Orden es el Azufre y la Piedra de tercer orden el Nigredo.”

El Símbolo Alquímico del Azufre.

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         “Desde abajo hacia arriba está compuesto por una cruz de cuatro brazos iguales, y concluye, en la parte superior, por un triángulo con el vértice hacia arriba.”

 La Cruz de 4 brazos iguales.

“Es un signo antiquísimo, y por lo tanto, encierra la sabiduría de las edades expresable en diversos y coincidentes y unívocos. Consideremos algunos de sus significados.”

“La cruz de cuatro brazos iguales:

1. Esta cruz alude al cuerpo, vaso o atanor del alquimista, y con ello recalca la idea que todos estos trabajos del Arte Real deben llevarse a cabo dentro del mismo laborante.

2. Es el cuerpo humano que, de pie, extiende sus brazos para ser voluntariamente bañado por el Rocío Cocido del Alkahest.

3. Representa a la propia materia no elaborada o degradada, que requiere de una profunda limpieza.

  • Sintetiza el hastío y desazón  que sufre el hincado en carne propia al experimentar la cocción de su tierra ensoberbecida y torpe.
  • La cruz indica al crisol, a la materia humana y sus 4 elementos.
  • La Cruz señala la posibilidad de un profundo cambio en la propia materia. La parte entenebrecida de nuestra Piedra puede sufrir su propia Vía Crucis, una etapa de probación, un baño de fuego que la redime.
  • La cruz alude a las dos líneas, una perpendicular y otra horizontal, que cruzan a la Rota estrecha.
  • Representa a los metales imperfectos, donde se oculta el estado oscurecido y caótico de tu Piedra.
  • Señala a la partícula de tu tierra que se somete al proceso del Solve et Coagula.”

  Significación del triángulo que remata al símbolo del Azufre.

“Su base alude al sol y luna que compone a la materia no elaborada.”

“El lado derecho equivale a la Columna Hueca B:., donde tienen lugar los tres pasos del aprendiz de alquimia: Sol, Luna y Azufre”

(Azufre Fuego o Azufre Filosófico.)

Los sucesivos estados de perfección que alcanza el Azufre, son otros tantos grados de elevación que experimenta el ser humano.

     La superación del hombre o la mujer, sea que quiera arribar a la condición de Sabio o de Guerrero, debe ser otorgada después de mortales luchas y amalgamas entre su Azufre y su mercurio, o dicho de otro modo entre su materia y su espíritu.

Tres son las batallas que debe afrontar su Azufre.

  1. La contienda entre el Sol y la Luna (para dar nacimiento al Azufre. Etapa en que se impone el aspecto azufroso, representada por el Sol. Esta refriega es conocida también como la Amalgama de la Salamandra con la Rémora. Episodio en que domina, sin contrapeso, la Rémora, aspecto azufroso
  2. El desafío mortal entre el Azufre Fuego y el Mercurio Interno Liberado, para dar a luz al Rebis Blanco y
  3. El enfrentamiento definitivo entre el núcleo  azufroso y el núcleo Mercurial, ambos del Rebis Blanco, ocasión que triunfa el núcleo Mercurial.”

 

LA INICIACIÓN.

Por Apiano Leon de Valiente

 

                ¿Qué es una Institución Iniciática?

Es una Organización capacitada para entregar a sus miembros una influencia superior y no humana, que nosotros denominamos Luz Iniciática, que proviene de la Estrella Flamígera.  Esta energía emanada del Oriente, es una conexión con lo Superior, que perdura por siglos y siglos,  y que ha sido transmitida por distintas Escuelas Iniciáticas de diferentes tiempos y geografías que, en conjunto, forman lo que se llama “Cadena Iniciática”   ”Áurea Catenao simplemente Cadena de Oro.

Esa influencia sobre humana que nosotros llamamos Luz Iniciática,  que los Masones Operativos denominaban Alkahest, y determinadas religiones, Espíritu Santo, es un elemento imprescindible de toda institución Iniciática porque, de lo contrario ¿Cómo se podría alcanzar una meta final que sobrepasa el dominio de las posibilidades individuales? De hecho los Ritos no pueden, o no deben ser relacionados con autores humanos, por provenir de una fuente más elevada que el nivel de conciencia del  hombre común.

La Institución Iniciática debe ser efectivamente una depositaria de esa influencia espiritual, para poder comunicarla a los individuos que se relacionan con ella, puesto que no  puede trasmitir lo que en sí misma no posea.

Quien confiere la iniciación desempeña el papel de transmisor. Él es un eslabón de la cadena Iniciática cuyo punto de partida está afuera y más allá de la humanidad, pues reside en el Gran Arquitecto de Universo.

Estas Órdenes no pueden ser el producto de una fantasía individual, ni fundarse como una asociación profana, ni siquiera pueden construirse sobre rituales a préstamo, pues carecerían de toda influencia Iniciática.

Esa influencia supra-humana  proporciona, en primer término, lo que llamamos la Iniciación Virtual, o en latencia.

La Iniciación Virtual es, más bien, una entrada y un comienzo. No es un tramo suficiente y autosuficiente. Cuando se ha entrado a un camino es preciso recorrerlo.

Posteriormente la Institución Iniciática debe proporcionar a sus integrantes  una instrucción compuesta por Ritos y Símbolos, que permita seguir avanzando, continuar el escarpado camino, ya que muchos son los que se quedan al borde o en el mismísimo umbral del sendero durante toda su vida masónica.

La Enseñanza Iniciática sólo proporciona medios por los cuales puede ser trasmitida, en cierta medida y hasta cierto punto el conocimiento que Imparte la Institución. Pero todo ello no es más que una ayuda exterior, una preparación y adaptación, para comenzar un arduo y permanente trabajo interior. Esta tarea de Hércules es el desbastamiento de la Piedra Bruta, que jamás puede ser sustituida el prolongamiento de la enseñanza profana que, para estos efectos, no tiene ningún valor.  Fuera de lugar está el abordamiento de este material de desde una óptica principalmente histórica o simplemente erudita. No resulta justificable repetir, durante el curso de una iniciación, lo que hay más de banal  y al alcance de todos en el mundo profano, disfrazándolo de una manera más o menos enigmática.  La Enseñanza masónica  procura trasmitir algo que, en su propia esencia es incomunicable, ya que tiene por objeto la fraguación de estados de conciencia que, naturalmente, deben gestarse y realizarse interiormente, dentro del propio buscador.  Esta instrucción está compuesta, fundamentalmente, por Símbolos, Ritos y Mitos, y los Pequeños y Grandes misterios.

El Símbolo  es, en general, una forma geométrica o diseño que tiene por objeto recordar, servir de signo taquigráfico y nemotécnico de una determinada lección ya enseñada y aprendida, de modo que basta que el discípulo vea ese dibujo o representación para recordar total y completamente la materia a que se refiere, y no, como muchos creen, un elemento que sirva para deducir temas que previamente se desconocen.

El símbolo es una representación gráfica, no es más que la fijación de un concepto. Son un esquema motor, de algo ya sabido. El símbolo es de un orden inferior a lo que simboliza.

El Rito tiene por objeto poner al humano en relación directa o indirecta con algo que sobrepasa a su individualidad  (La Luz Iniciática.) No es necesario, ni exigible que el iniciado sea consciente de esta conexión, pues ella se realiza a través de los vehículos o cuerpos sutiles, correspondientes a la  triada que es simbolizada en la faldeta del mandil. (Atma, Budi, Manas.) Todo Ritual está construido, literalmente por la suma de múltiples símbolos.

 El Mito. Todo mito lleva escondido bajo su piel un sentido diverso al que literalmente expresan las palabras que lo componen. El término mito deriva del concepto griego de Silencio. El simbolismo es el lenguaje del silencio, se refiere a experiencias no asibles mediante el lenguaje ordinario. Sugiere lo inexpresable.

En el mito se dice otra cosa de lo que parece que se dice. Guarda silencio al mismo tiempo que habla.              El mito teje en soterrada expresión: el lenguaje, el pensamiento y la acción de la tradición Iniciática, cuyo contenido escapa a los que sólo se nutren de lo literal.

Las Órdenes Iniciáticas son necesariamente elitistas. En efecto, para transformarse en miembro, no basta la decisión de aspirar a ello, sino que se debe ser aceptado, por una organización tradicional regular, que tenga la capacidad de conferir la iniciación, para trasmitirle esa influencia superior, espiritual, y por lo tanto el postulante debe estar preparado para recibirla. Debe reunir, de antemano, determinadas condiciones estructurales. Tiene que reunir los requisitos necesarios para recibir la Iniciación Virtual, y más tarde la operativa o Real. (Propia del Arte Real,) porque los Ritos Iniciáticos están reservados a una elite que posee cualificaciones particulares para asimilarlos y realizarlos en sí mismos. El profano iniciable  debe tener cierta disposición natural para recibir la iniciación, sin la cual sería vano cualquier esfuerzo, porque el individuo sólo puede desarrollar lo que ya tiene y trae. Nadie puede iniciarse por sí mismo. Iniciación significa, comenzar algo, introducirse en algo, y este comienzo sólo es posible hacerlo si se ha recibido, primero, la Iniciación Virtual,  la que sólo concede una Organización autorizada para ello.

Es una institución secreta, porque debe poseer un secreto, sea por la misma naturaleza de aquél, o que sólo lo sea por una convención más o menos artificial.  La Francmasonería es depositaria del Secretum Secretorum, fórmula que sirve de base y fundamento suficiente de todo desarrollo iniciático: La “Palabra Perdida”, cuyo ejercicio  es el método y fundamento del real progreso de sus integrantes y, que se refiere en síntesis, esa capacidad de acumular en sí, esa influencia sobre humana o Luz Iniciática, procedimiento que los masones operativos denominaban Solve et Coagula.

El Detrimento, Degradación o Degeneración de algunas Instituciones Iniciáticas. Si bien es cierto que las formas tradicionales e iniciáticas permanecen por sí mismas intocables, e independientes de las contingencias del mundo profano, no ocurre lo mismo con determinados integrantes de esas Órdenes depositarias y cauteladoras de lo tradicional. Tales Instituciones deberían, por su carácter cerrado, secreto, estar al abrigo de las influencias hostiles del mundo exterior, no obstante se han dejado contaminar y deteriorar por tendencias decididamente contingentes y profanas. Es increíble comprobar que en ellas, todo lo que se refiere al orden iniciático, subsiste en estado de vestigios, casi incomprendidos por los mismos que los guardan. Olvidan, porque no lo pueden desconocer que la francmasonería prepara y forma al  hombre superior, para que él, en el mundo profano sea un líder que imponga luz y humanidad al actuar de extramuros, y no acarree los intereses profanos al templo y a la vida masónica. Al respecto, el Q:.H:. Argentino, Profesor Carlos Raitzin, que decora el Oriente Eterno, dijo: -“Tenemos la masonería político-económica, formada en su casi totalidad por personas que poco o nada se preocupan de las tradiciones espirituales de esa Orden. Este tipo degradado de masonería se ha  difundido ampliamente en el mundo, pues siempre han existido aventureros tan inescrupulosos como deseosos de poder político. Naturalmente que en tal tipo  de organizaciones no se deben buscar, ni pueden hallarse valores espirituales”.

 Las Pruebas Iniciáticas.

Resulta evidente para cualquier masón informado, la inconveniencia de modificar a cada instante los Rituales de la Orden. Esa inveterada costumbre contraviene absolutamente la naturaleza del Ritual que, por su contenido y origen, no está sujeto a ninguna innovaciones de carácter personal, así se profaniza y pierde el necesario contacto con su verdad. Estos cambios, reiterados, llevados a la práctica desde un tiempo inmemorial, han ocasionado que las pruebas, y en especial los cuatro viajes misteriosos, en la mayoría de los Rituales de diversos ritos francmasónicos, sean un pobrísimo e inútil remedo de los verdaderos. En la actualidad las pruebas, muchas veces, se explican como un eco de las dificultades y pruebas profanas y eso nada tiene que ver con el orden iniciático. Para comprender la necesidad de conocer el verdadero sentido y alcance de estos cuatro viajes, debemos saber primero cuál es la condición desmedrada de quien demanda la Iniciación. Porque esos cuatro viajes tienen por objeto enseñar al hombre los Misterios Menores y Los Misterios Mayores. Este tema nos lleva al tema de la Creación del Primer Adán y del Segundo Adán, al cual accederemos en forma breve y esquemática: El Dios Innominado, Aquél que mora en el centro mismo de la Creación, en un círculo inaparente, sin dimensión que llena todo el Universo, estimó que era bueno crear al hombre, para eso lo planificó mentalmente, y le ordenó a su segundo, el Alkahest o Luz Iniciática de los masones operativos, que lo materializara. El Alkahest hizo al hombre a su imagen y semejanza. Para ello utilizó una materia igual en calidad  a la propia, un Mercurio purísimo y de naturaleza Hermafrodita. Pero este proyecto de hombre no funcionó de manera alguna, pues no despertó, ni anduvo, y permaneció en un letargo absoluto.  Esta creación, nominada el Primer Adán, debió ser desmantelada, y transformada en otro espécimen muy inferior denominado Adán Segundo.  Para este fin el Adán Primero fue dividido en dos mitades longitudinales, una femenina y la otra masculina,  y arrojadas a la profunda cima del espacio, donde llegaron a nuestro cosmos, donde quedaron cubiertos por dos miasmas, o deshechos interestelares, denominados sol y luna por los antiguos masones libres, que son dos descendientes empobrecidos de esa luna y ese sol, que decoran nuestro Oriente.

Debido a esa capa de mugre que  envuelve a este segundo Adán, -que somos nosotros- quedamos desconectados tanto de su luz interna como de la externa o del Oriente. Esas dos capas de materia forman lo que ahora es nuestra forma, y es eso  que la humanidad debe conocer, trabajar y transformar su abajada materia en Luz.

La primera parte de este trabajo lo hace la Naturaleza, que desenreda a esa luna y a ese sol que, a consecuencias de la Gran Caída, quedaron totalmente enmarañados. La consecución de esa tarea, la purificación de esa materia, de esa personalidad corrosiva y deficitaria, sólo puede llevarla a cabo una Institución Regularmente Iniciática. Este trabajo se hace a través de los cuatro viajes, que son el símbolo de otro símbolo: La Rota, trabajo que por otra parte, y en forma  simultánea se lleva a cabo dentro de  las Columnas Huecas de Boaz y Jakin.

Examinemos, primero, esta dinámica de los Cuatro Viajes Misteriosos, como ocurre dentro de la Rota Microcósmica.

Estos cuatro viajes misteriosos, de los cuales se hace un débil y anémico simulacro en el Templo, corresponden a la impronta que los cuatro elementos griegos de Tierra, Agua, Aire y Fuego, imponen en el hombre viejo para transformarlo en el hombre nuevo, consisten en que una partícula de nuestra tierra o materia, gire dentro de la rueda o Rota, para transformarla, al final del giro, en un a materia muy superior, llamada Rebis o Alma. La rota se representa como un círculo dividido en cuatro partes, El lado izquierdo, de movimiento ascendente se demarcan las tareas realizadas por los cuatro elementos sobre una partícula de nuestra tierra o forma.

En la base de la rota comienza el trabajo alquímico, sobre una nuestras pequeñas  partículas terrestres. Se trata de una partícula de tierra o materia seca, corrosiva, nudosa, impreparada, hecha de luna y sol que con la luz Iniciática o Alkahest es triturada, y sucesivamente es licuada, transformándose en un líquido negro, putrefacto llamado Nigredo, seguidamente se limpia, evaporándose y trasformándose en Azufre y finalmente en un vapor o aire de Azufre blanco, denominado Albedo, y finalmente esa materia adopta la forma de un Azufre Fuego o Rubedo.

Al desaparecer parcialmente la materia impreparada, o bloques metálicos, que cubren  y aíslan a nuestra parte mercurial, este mercurio ahora liberado de su prisión, y asciende para  unirse al azufre, formando ambos, con su unión un nuevo cuerpo hecho de ellos dos, de Azufre y Mercurio, que  por eso se llama Rebis. (Dos cosas.) El Rebis baja por el lado derecho de la Rota, acumulándose fuera de nuestro cuerpo. La acumulación gradual de cada grano de Rebis se realiza al lado de nuestro cuerpo físico. Esa porción creciente de Rebis, toma el nombre de materia foliada, por ser fina como una hoja de papel  blanco y  brilloso, y esa materia foliada da origen, paulatinamente a un Cuerpo De luz, Cuerpo de Gracia se designa en la Biblia, y Vellocino de Oro por los Masones Libres del medioevo.

Como ya señalamos, los cuatro viajes misteriosos, en el primer grado de aprendiz explican, virtualmente, los Misterios Menores y los Misterios Mayores, Es decir, por una parte, aquellos actos iniciáticos encaminados a preparar, a disciplinar, y purificar al iniciado, para prepararlos a vivenciar, al menos virtualmente los Misterios Mayores, que son  actos dirigidos a la realización de estados supra-humanos. Entran en el dominio del conocimiento metafísico puro, como lo es la formación o toma de conciencia de la Propia Alma, Rebis, o  Cuerpo de Luz, o Vellocino de Oro y, posteriormente del Espíritu, que es el cuerpo que se forma en la penúltima etapa del Arte Real.

Oswald Wirth explícitamente señala que el iniciado se compromete, en la noche de su Iniciación, a obtener ese vellocino de oro o Alma propia. En efecto, ese autor dice: El profano que se inicia, “lleva el pie izquierdo descalzo, simbolizando a Jasón, al ayudar a la Diosa Juno, trasmutada en una anciana, a atravesar un río”. En esta empresa el héroe griego perdió su sandalia izquierda. Y así penetró a la vecina ciudad. A Pebas, rey de ese país,  le habían vaticinado que desconfiara de un hombre con una sola sandalia. Pebas preguntó a Jasón: “¿Qué harías tú con un ciudadano, al que una predicción te lo hubiera denunciado como el que  debería atentar en contra de tu vida?” Jasón contestó: -“Le enviaría a buscar el Vellocino de Oro”, pronunciando su propia sentencia.

La misma operativa de los Misterios Menores y Mayores también se realiza dentro de las Columnas Boaz y Jakin. Respecto de las columnas huecas de Boaz y Jakin se han dicho tantas vaguedades contradictorias, que puede valer la pena exponer, en esta ocasión, explicar sus funciones desde el punto de vista operativo y no desde la óptica especulativa.

                 Lo operativo y especulativo son terrenos opuestos. 

El masón operativo conoce cada significado y real funcionalidad los símbolos que componen su logia. Los masones especulativos, sólo especulan, pues desconocen el significado y alcance de sus símbolos.

Parece pensarse, de una forma casi unánime, que el cambio que da nacimiento a la Masonería Especulativa marca una superioridad en relación  a la Masonería Operativa, de la cual deriva. Como si representara un “progreso” y oponen las “especulaciones” del pensamiento a las ocupaciones del oficio. El pasaje de lo operativo a lo especulativo, muy lejos de constituir un progreso es, desde el punto de vista iniciático, todo lo contrario, es una de-generación, en el sentido de disminución, que produce una negligencia y olvido de todo lo que es realización desde el punto de vista iniciático.  Pues bien, desde un punto operativo, quien comienza su tarea de aprendiz, en la noche de su iniciación coloca, simbólicamente, su parte material, su sucia luna y su sol, en la columna hueca de Boaz, material que corresponde a lo que llamamos sal y que, con la luz del Alkahest, hace que se fundan luna y so formando un azufre.

En la otra columna, la Jakin, se deja la parte mercurial envuelta en sucia materia mineral. El desarrollo  del Azufre en la primera columna, símbolo de fuerza, y de arrojo, emite vibraciones simpáticas, que liberan al mercurio aprisionado en la Columna Jakin, ambos cuerpos, Azufre Liberado y Mercurio puro, surgen por las bocas superiores de las columnas Jakin y Boaz y trazando en el espacio un arco, que se llama Arco Real, se unen para formar el Rebis o Alma.

El contenido del aspecto iniciático de esta Augusta Orden, entrega al francmasón despierto y dedicado, toda una instrucción verídica y efectiva para hacer al nuevo hombre, único puntal de una Nueva Humanidad. Esta enseñanza, oculta, velada por una  ignorancia u olvido que se arrastra por siglos,  ha sido denominado La Palabra Perdida, la cual es de conocimiento de relativamente pocos buscadores.

¿QUIÉN FUE HIRAM ABIFF?

por Apiano Leon de Valiente

Hiram Abiff

Cuando describimos a Hiram Abiff es más apropiado referirnos a los conceptos de Mito y Ritual y NO a una mera Leyenda. ¿Qué sabemos de Hiram Abiff?   Solo lo que se señala en los versículos 13 y 14 del Capítulo 7 de Reyes,        de la Biblia y es una información de suyo suficiente.

Versículo 13: “El Rey Salomón envió a buscar a Hiram de Tiro”

Versículo 14: “Era Hijo de una viuda, de la tribu Neftalí, su padre era de Tiro.  Hiram trabajaba el bronce y estaba lleno de ciencia, pericia y experiencia para trabajar toda tarea de bronce, fue donde el Rey Salomón y ejecutó todos sus trabajos.” Lo que hemos trascrito de los versículos 13 y 14 del capítulo de Reyes, resulta más que suficiente para determinar quién es o lo que es Hiram Abiff , siempre que el francmasón especulativo sepa a cabalidad el significado de su palabra de paso: T:. C:. (forjador de metales) de su Palabra Sagrada: M:. B:. (la carne se desprende de los huesos) o Nigredo en el Ars Regia. Para quien conozca verazmente la simbología bastan dos de los antecedentes entregados por el Versículo 14 del Capítulo 7 de Reyes, para caracterizar a Hiram Abiff:

Primero: Era un Hijo de la Viuda. ¿Quién era la Viuda?: La Divinidad para llevar a cabo los planes que tenía para la materia del hombre y que había trazado  en los lineamientos de la creación, instauró sucesivamente en la Naturaleza o Eva, dos Fuerzas contrarias y complementarias. Primero hizo surgir el torrente impetuoso e ígneo del elemento Fuego que abrasó a la Tierra  y la inseminó con el germen de la Esencia de la Vida. Esta Fuerza adoptó la forma de un dios Solar, Samael, que cubrió a Eva o Madre Naturaleza dando nacimiento a una estirpe denominada los “Hijos del Fuego” o “Forjadores de Metales” , entre los cuales se cuentan Caín, Tubal-Caín e Hiram Abiff, sus operarios, o en particular cultores del Arte Real. Esta es una Raza voluntariosa e Ígnea. Posteriormente y por razones que no es del caso develar, el aspecto Fuego en Eva fue reducido a una mínima expresión, motivo por el cual esa primera descendencia de Eva fue denominada “Los Hijos de la Viuda”. Seguidamente se arraigó temporalmente en la Tierra el predominio del Elemento Agua (Adán) que contribuyó a dar a luz a Abel, a los místicos y a los sacerdotes los que, con el agua bautismal pretenden apagar el Fuego que habita tras la frente de los hombres.

Segundo: Hiram dominaba a cabalidad el Arte Real, pues sabía forjar los bajos metales que atenazan a la humanidad, para convertirlos en superiores. Es el Arte Real que debe conocer el Maestro cuya palabra de pase es T.: C.: o forjador de metales, de modo que si no domina esta forja, carece de la Palabra de Pase y no debe incluso penetrar en este recinto. Si conoce Su Palabra Sagrada sabrá que debe saber encender en sí la combustión interna que hace que su carne se desprenda de sus huesos y si está bien informado de la significación de su edad sabrá que indica que el Arte Real se divide en tres partes y en cada una deben hacerse siete trabajos por lo cual su edad o experiencia implica conocer ese siete y más. Hiram fue buscado por Salomón debido a que sabía tratar los metales con sabiduría y destreza sobre-humanas. Quien trabaja el bronce, implica que es capaz de labrar con justeza su piedra hasta culminar con éxito la realización de la Gran Obra. Se trata de ese trabajo realizado en la profunda sentina de los metales imperfectos, labor indispensable para despejar los canales por donde escurre el aceite o Fuego Superior que ha de incubar a la oculta lámpara o Maestro Interno.

MOZART, FRANCMASON

mozart (1)

  En Viena, el año 1784 en la R:.L:. Zur Wohltätigkeit y bajo el Rito de Zinnendorfse inicia en la masonería Wolfgang Amadeus Mozart. Compuso muchas piezas musicales inspiradas en el ideal masónico. Aquí, ofrecemos a Uds. el “Himno del C:.” cuya traducción del muy difícil alemán antiguo fue posible gracias a la inestimable colaboración y ayuda de  una distinguida dama alemana que ha preferido mantener su anonimato.

Viaje del C:. Mozart    (haz click  para escuchar):

El Himno dice lo siguiente: “Vosotros que os acercáis – a un nuevo grado del Conocimiento – caminad firmes por el Sendero – sabed que es el Sendero de la Sabiduría. Sólo el Hombre infatigable – al Manantial de Luz se acercará.”

 LOS CABALLEROS TEMPLARIOS 

Por Fritz Gottlieb

Urbano II proclama la I Cruzada

Urbano II proclama la I Cruzada

Cuando en el año 1095,  el Papa Urbano II en la ciudad de Clermont, Francia, proclama la Primera Cruzada, no sabía que estaba dando nacimiento a la Francmasonería, que provocaría una enorme influencia civilizatoria en  Europa. La historia de la Francmasonería se remonta al siglo XI, cuando nace la “Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón”, mas conocidos como los Caballeros Templarios, quienes, durante su permanencia en Jerusalem habían sido iniciados en los misterios de la enigmática secta de los Sufíes.  Esa misteriosa cofradía de sabios musulmanes, habiendo notado la calidad humana y espiritual de los Caballeros Templarios, les confiaron y transmitieron sus conocimientos iniciáticos conocido como “Al-kemia”  (1) Dichos conocimientos llevados a la práctica, en pocos años convirtieron a la Orden del Temple, en una sabia y poderosa organización dedicada a hacer el bien y transmitir a sus iniciados esta sabiduría recibida, a la que denominaron “Ars Regia” o Arte Real.

Sello Templario: dos jinetes sobre un solo corcel.

Sello Templario: dos jinetes sobre un solo corcel.

Ya de regreso desde Oriente luego de participar activamente en las Cruzadas -se establecen en Europa, principalmente en Francia. Dueños de una fortuna incalculable, la Orden Templaria deseó construir sus propios templos, cracks, castillos y ermitas. Recurrieron para estos efectos, al gremio de los constructores -“masons”– quienes ejercían esta profesión catalogada como “libre” o “franca” , de donde deriva la denominación “francmasones” o Constructores Libres. Tras varios años de relación de trabajo entre Templarios y Francmasones, aquellos deciden transmitirles a estos  los conocimientos del Arte Real. De esta forma los Francmasones sumaron a sus conocimientos de arquitectura y construcción, este nuevo saber inciático recibido de los Templarios. Nace así la Masonería Operativa, puesto que entonces  su labor adquiría una dimensión trascendente y ahora es una “Gran Opera” o Gran Obra.

Catdral de Notre Dame, Paris.

Catedral de Notre Dame, Paris.

A las catedrales, iglesias y ermitas construidas durante siglos por los Masones Operativos, Fulcanelli les dio en llamar los  “Alfabetos de Piedra”, ya que aquellos constructores dejaron imborrablemente estampada en la piedra la integridad de su enseñanza iniciática encubierta en curiosas figuras e imágenes:  mudas para el profano, pero elocuentes para el Iniciado. Ellos, los Masones Operativos,  quizá sí sabían que sería necesario preservar sus asombrosos conocimientos para las generaciones de varios siglos más adelante. Todo Templo masónico es un concierto Sinfónico-Alquímico y resume en su interior toda la Doctrina Masónica que no es otra que la Doctrina del Ars Regia  de Nicholas Flamel, Giuseppe Bálsamo, Michael Maier, Ireneo Filaleteo, Fulcanelli, van Vreeswyk, Pedro Apiano, J D Milius, Salomon Trismosin, e innumerables otros.

 (1) Al-Kemia tiene, según algunos tratadistas, el significado de  "Al Interior de Kem". Kem era el nombre que los antiguos egipcios daban a su nación. Por tanto la Al-quimia es una sabiduría recibida de Egipto por los sabios Sufíes. No debemos olvidar que "Egipto" es un nombre que los griegos crearon tardíamente hacia fines del período dinástico.
Escuadra y Compás, herramientas del Francmasón

Escuadra y Compás: herramientas del Francmasón

En esta sección publicaremos regularmente diversos tópicos relacionados con  Alquimia y Francmasonería, como un aporte a la comprensión de la extraordinaria Doctrina Masónica Universal y su contribución al mejoramiento evolutivo de la humanidad.

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