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Ireneo Filaleteo Capítulo 19 – XVIII

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY

Capítulo 19 – Numerando 18

DEL PROGRESO DE LA OBRA DURANTE LOS CUARENTA PRIMEROS DÍAS

En este acápite señala Filaleteo:

  1. “Nuestro Mercurio” y “Nuestro Sol”, ambos núcleos del Rebis Blanco, realizan conjuntamente una operación muy secreta y puramente natural.
  2. A esta escondida acción deben ser atribuidos todos los signos descritos por los Sabios.
  3. Este complejo acto no se realiza, ni con el fuego ni con las manos, sino solamente con un Calor Interior.
  4. El Calor Exterior no hace más que expulsar el frío y vencer los síntomas.

Análisis

“Nuestro Mercurio” y “Nuestro Sol”, ambos núcleos del Rebis Blanco, realizan conjuntamente una operación muy secreta y puramente natural.

Esta operación puramente natural realizada mediante la acción de “Nuestro Sol” y “Nuestro Mercurio”, la casi totalidad de sus acciones recae casi exclusivamente en las transformaciones que experimenta el núcleo azufroso del Rebis Blanco, porque, lo vuelvo a repetir una vez más, el Azufre es un compuesto imperfecto y perfectible, capaz de evolucionar, en tanto que el Mercurio es perfecto, y ningún fuego lo toca, ni modifica.
Esta consecución de actos secretos y naturales se inicia en la rota Microcósmica o Rota Estrecha inferior, de la Columna Hueca del Medio, y se continúan en la Rota superior Microcósmica, o Rueda Estrecha, de la misma Columna Hueca del Medio.
En efecto, en la Rota Inferior de la Columna Hueca del Medio circula nuestra materia que, en este tramo del Ars Regia, corresponde a los gránulos blancos de Rebis, que gracias a esos giros y la influencia del Alkahest, han de transformarse en espectaculares gránulos de intenso y transparente rojo. En este punto culmina la obra realizada a nivel del Rebis Blanco, y se inicia en la rota superior de la Columna Hueca del Medio, el tramo del Rebis Rojo, Rebis II o Rebis Iluminado.
Todo este esfuerzo y logro es, a fin de cuentas, una elaboración, secreta, natural, delicada y profunda, guiada por el Poder Interior o Energía que se adquiere y acumula en el vaso o cuerpo, mediante una lata experimentación iniciática

A esta escondida acción deben ser atribuidos todos los signos descritos por los Sabios.

A esta acción realizada en la Columna Hueca del Medio, o trabajo en la etapa del Rebis Blanco y Rojo se atribuye la aparición de todos los signos descritos por los Sabios, con respecto a la Piedra Filosofal como, por ejemplo, el desprenderse de los aspectos y efectos ilusorios de su forma, para tener una mayor percepción de la irradiación del Alkahest.
Todo el quehacer hasta aquí referido, es atingente al desarrollo del Alma o “Cuerpo de Luz”, en sus dos aspectos primero La Piedra Blanca, y Luego la Piedra Roja, vale decir las etapas del Rebis Blanco y la del Rebis Rojo.
El cuerpo de Luz irradia permanentemente espiritualidad sobre el vaso humano, porque la forma humana no posee la facultad de irradiar espiritualidad, este poder trasciende al físico, se sitúa fuera y más allá del vaso mismo.

Este complejo acto no se realiza, ni con el fuego ni con las manos, sino solamente con un Calor Interior.

En este sector de la Obra sus logros no deben ser atribuidos, ni al Fuego, ni al manipular de las manos, sino solamente a un Calor Interior, que se ha acumulado dentro del estudiante y que posee un poder directamente proporcional a los innúmero ejercicios del
Solve et Coagula, o Primer Régimen de Mercurio, que se hayan efectuado durante todo el proceso alquímico.

El Calor Exterior no hace más que expulsar el frío y vencer los síntomas.

¿Qué es el Calor Exterior?

Este Calor Exterior es el fuego corrosivo que mueve a la materia y dispone de ella a su arbitrio, para provocar el encendimiento del fuego de las bajas acciones.
Aunque el azufre, durante su curso por la vía larga, sea permanentemente purgado, lo cierto es que en todo el proceso de la Gran Obra, el remanente de la materia no elaborada, no ascendida o en proceso de elaboración, ejercita, con toda su energía, una cerrada oposición a todo lo luminoso, para defenderse del Fuego Superior o Alkahest que la mantiene en un permanente y doloroso estado de descomposición.

¿Cómo se Expulsa el Frío?

El Calor Exterior no hace más que expulsar el frío y vencer los síntomas. Se expulsa el frío mediante el control ejercido sobre la constante presión de los fuegos bajos. Estos fuegos bajos desestabilizan a nuestros sentidos externos no desarrollados, induciendo a nuestra materia, vaso o cuerpo, a una permanente agitación y confusión, que entorpece el normal desarrollo de la Obra.

¿Qué es vencer los síntomas?

Cuando la materia, o vaso y su contenido se tranquiliza y entra en un profundo estado de quietud, adquiere el dominio sobre su fuego interior y ya no será tocada por las inferiores argucias de un material aún innoble que, mientras dure el largo proceso del Ars Regia, procurará, una y otra vez, imponer el descriterio de sus fuegos bajos, para desalentar al estudiante, y paralizar el proceso de la Gran Obra que lleva a cabo.

Ireneo Filaleteo Cap 19 – XVII

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

DEL PROGRESO DE LA OBRA DURANTE LOS PRIMEROS 40 DÍAS.
CAPÍTULO 19, ACÁPITE 17.

Editor: Fritz Gottlieb                                  Autor: Apiano Leon de Valiente

 

Ireneo Filaleteo aconseja:

Si comienzas tu Gran Obra 0bra por la  Vía Larga, enfrentando a tu sol  y luna vulgares, deberás enfocarte con fervor en dos cosas:

a) Que en tu trabajo sólo debes utilizar la Sustancia Media y

b) Dedicarte por completo a limpiarte y desasirte de tus impurezas.

Con esta doble tarea, que te enuncio, tendrás la llave que abre todas las aparentes contradicciones que hay entre los Filósofos.

c) Ripley enseña a hacer girar la Rueda Estrecha tres veces, refiriéndose expresamente al sol vulgar.

d) Su triple doctrina de la Relaciones, concuerda con sus proporciones, y estas tres proporciones sirven para las tres operaciones.

 

ANÁLISIS.

¿Qué es la Sustancia Media?

Si ponemos en hilera, de izquierda a derecha, a tres sustancias:

I.- 1) Tu Tierra no Elaborada 2) El Agua Leprosa, producto de los Bloques metálicos y minerales diluidos, y 3)  El Azufre propiamente tal, en evolución. Verás con claridad que la Sustancia Media es el Agua Leprosa.

  1. La Tierra no Elaborada.

Me  refiero específicamente a los hombres y mujeres metálicos, aún no desbastados por la Escuela de la Vida.

  1. El Agua Leprosa.

Son tus mismos bloques metálicos y minerales ya diluidos por la energía irradiada por el Alkahest.

  1. El Azufre en desarrollo, proveniente de la segunda Boda Alquímica, entre el sol y la luna.

II.- Cuando Ripley enseña a hacer girar la Rueda Microcósmica tres veces, se refiere a la elaboración del sol y de la luna vulgares que, para evolucionar deben subir  por el Segmento Solve, o sector ascendente de la Rota Microcósmica, o Rota Estrecha, a fin de que el Alkahest los calcine con su irradiación.

Rotulum hieroglyphicum G. Riplaei Equitis Aurati Wellcome L0068926 (cropped).jpgGeorge Ripley, 1415 – 1490,  Inglatera, escribió su famosa obra “El compendio de la  alquimia”, y también “Las doce puertas que conducen al descubrimiento de la piedra filosofal”, o el “Liber  Duodecem Portarum”  un trabajo en veinticinco volúmenes sobre la Alquimia, el más importante de su carrera  dedicada al rey Eduardo IV.

El sol y la luna, previamente compactados por la Gran Caída, permanecen como un amasijo prácticamente inseparable, pero los dolores proporcionados por la Escuela de la Vida, los separa y polariza. Esta separación  es indispensable para comenzar a desarrollar el Arte Alquímico.

Los trabajos que exige el Arte Real, los vuelve a unir alquímicamente, dando nacimiento al Azufre, que pasa por los ascendentes estados de conciencia de Agua Leprosa, Agua mineral y Azufre licuado.

Sector Tierra de la Rota Estrecha y Primera rotación de la Rueda Macrcósmica.

En la primera rotación de la Rueda Estrecha, la Tierra es fragmentada, sin destruir sus virtudes, a fin que afloren todas sus cualidades mercuriales y estos fragmentos sean sometidos a los 7 trabajos de rigor.

Sector Agua de la Rota estrecha.

En este punto el Alkahest descompone intensamente a la materia, la cual se putrefacta.

Sector Aire de la Rota Estrecha.

El azufre se gasifica y se torna en vapor.

Sector Fuego de la Rota Estrecha, y Segunda Rotación de la Rueda Microcósmica.

La unión del Azufre Fuego, última y superior etapa del Azufre dentro de la Rota Estrecha, se une al Mercurio Interno Liberado, da nacimiento al Rebis Blanco, o Rebis II, que a su debido tiempo dará lugar al nacimiento del Rebis Rojo o Iluminado. Este trabajo se realiza en la segunda Rota de la Columna del Medio.

Tercera rotación de la Rueda Microcósmica.

Se realiza en la Tercera Rota, o Rota superior de la Columna del Medio, y tiene por objeto lograr la unión del Elixir Rojo con el Alkahest.

III.  En la Doctrina de las Relaciones, señala Ripley que si se quiere completar la Obra con el Elixir Rojo, se debe perfeccionar y multiplicar al sol y l8una vulgares, mediante el Mercurio Exterior o Alkahest, siempre porque se posea, desde el principio el conocimiento de cómo desarrollar este proceso, Se refiere a la debida utilización del Solve et Coagula, que  multiplica y perfeccionas a ese sol y luna, formando el cuerpo de luz en sus versiones de Blanco y Rojo, sucesivamente,

Aunque vivas mil años, te nutrirás del Mercurio Superior, y ya no tendrás necesidades sin satisfacer. Por eso harás de la Rueda Microcósmica tu principal estudio, hasta que, dentro de ti, comprendas cada capítulo de esta fundamental tarea.

La irradiación del Alkahest convertirá a tus durezas en perfecto aceite,  que al circular en tu interior, fijará en ti el Alkahest y transformará a los cuerpos imperfectos en sol y luna perfectos.

Si este proceso se cumple a cabalidad, la Obra da nacimiento a un poderoso Cuerpo de Luz, dotado de propiedades y realidades muy enaltecidas.

Ireneo Filaleteo Cap 19 – XVI

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

DEL PROGRESO DE LA OBRA DURANTE LOS PRIMEROS 40 DÍAS.
CAPÍTULO 19, ACÁPITE 16.

Editor: Fritz Gottlieb                            Autor: Apiano Leon de Valiente

En este acápite Filaleteo te solicita lo siguiente:

  • Si conoces el arte, extrae Nuestro Sol de Nuestro Mercurio.
  • Y entonces todos los secretos surgen de una única imagen, lo cual créeme, es más perfecto que toda la perfección del mundo.
  • Si a partir del Mercurio únicamente extraes a Nuestro Sol, puedes llevar a cabo el fin de la Obra.
  • En esta Obra nada es superfluo todo, gracias a Dios vivo, porque todo es convertido en puro, porque la acción se hace en un solo Vaso, en una sola Materia y con un solo Régimen.

ANÁLISIS

Recuerda que el Hombre Celeste, conformado por el Alkahest, el Mercurio más puro de los Mercurios, a causa de su Gran Caída, fue recubierto por sol y luna vulgares.

 

Como consecuencia de la Gran Caída y de tu descenso por los planos oscuros, tu contenido de Mercurio puro que trajiste desde el Origen Celeste, se embadurnó de ese Sol y Luna.” (Las Cuatro Alas de Mercurio, Editorial Trafford, 2012)

1.- Lo que Ireneo solicita es que extraigas todo el sol vulgar de Nuestro Mercurio, vale decir, que desde el comienzo de tu trabajo, mientras te ocupas y lidias con el sol y luna vulgares, y luego durante todo el curso de la Vía Larga, extraigas las cascarillas de sol y luna vulgares que cubren a tu Santo Grial o Mercurio Coagulado. Sabemos que cuando el sol y la luna se estrechan e indisoluble abrazo (Segunda Boda Alquímica), nace el Azufre precario.

La labor del azufre, en su tránsito por la Vía Larga, consiste en depurarse y no en nutrirse. La nutrición comienza en la esfera del Rebis Blanco o Rebis Primero, y se afina con la aparición del Rebis Rojo, Rebis Segundo, o Rebis iluminado, y posteriormente culmina en el Elixir Rojo.

2.- Quien posea un profundo conocimiento, sumado a un amplio desarrollo interno, puede elaborar al Segundo Rebis, Rebis Iluminado (de los illuminati verdaderos), a partir del Rebis Primero.

Si tienes la fortaleza y coraje de no ser vencido por las tribulaciones de este proceso, alcanzarás el fin de la Obra, vale decir, disponer de tu propio Rebis Iluminado, expresado como Elixir Rojo. (Estarás confeccionado de Mercurio Puro).

3.- Entonces, todos los secretos del Ars Regia comienzan a aflorar a partir del logro del Rebis Rojo y del Elixir Rojo, y con ello puedes llevar a cabo tus trabajos y culminar con éxito tu Gran Obra.

4.- En el desarrollo de la Obra alquímica no hay nada que esté demás, ningún agregado, nada superfluo. Todo se realiza en un mismo vaso, una misma materia  un mismo régimen, del cual surgen paulatinamente los seis regímenes posteriores.

 

Ireneo Filaleteo Cap 19 – XV

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

DEL PROGRESO DE LA OBRA DURANTE LOS PRIMEROS 40 DÍAS.
CAPÍTULO 19, ACÁPITE 15.

Editor: Fritz Gottlieb                            Autor: Apiano Leon de Valiente

 

Ireneo Filaleteo dice al discípulo:

1.”Puesto que comienzas el Arte Real por la Vía Larga, y habrás de lidiar con tu sol vulgar o materia no trabajada, procura, desde el primer momento, realizar el Matrimonio de Diana con Venus”.

2. Coloca en un Nido a tu Obra, como también tu ánimo y propósito, embebidos con el espíritu de Diana y Venus.

3. Y verás al emblema de la Gran Obra. La sucesión de los colores -Negro, -La Cola del Pavo Real, – Blanco, – Citrino, y -Rojo.

4. Reitera este mismo trabajo, haz de nuevo las operaciones alquímicas, correspondientes al Rebis Blanco y Rojo, empapándolas con un Mercurio Superior, llamado Leche de la Virgen, y haz de proporcionar a este trabajo el grado de calor que genera el Baño de Rocío, o como máximo el Baño de Arena Templada con Cenizas.

El Baño de Rocío, es un Fuego Espiritual que purifica y sustenta a la materia, se funde en ella y hace fértil a nuestro cuerpo.

El Fuego de Arena Templado, con Cenizas, es un Fuego de menor intensidad, que disuelve a las durezas, tornándolas en cenizas.

5. Y entonces, en tu Gran Obra, surgirá, de nuevo el Negro, pero ahora ha de ser un negro más negro que el negro, y los colores Blanco y Rojo perfectos. Todo esto mediante un Fuego suave.

ANÁLISIS

1.- Al comenzar tu desarrollo alquímico por la Vía Larga -ese reservorio o continente de elementos y compuestos tan precarios, disímiles y corrosivos, se genera un ambiente duro, áspero, rígido y agresivo. En ese lugar, por primera vez, debe iniciarse la rotación de tu Rueda Estrecha.

Esta Obra debe hacerse sin estridencias, ni violencias, asperjada por el amor de Venus, para no despertar la irascibilidad  de tu tosca materia no elaborada.

Diana La Cazadora: Los Sabios denominan Diana a la Luna que ha alcanzado este estado, y exclaman: “Feliz el hombre que ha podido ver a Diana desnuda”, es decir, a la materia que ha entrado al blanco perfecto.

Esto es algo que no debe solo aprehenderse por el intelecto, es una disciplina que debe ejercitarse por sí mismo y en sí mismo.

La dificultad de la Vía Larga se simboliza por la presencia de Diana, fuerza guerrera, desatada, sin control, que debe ser atenuada y contrapesada por la Suavidad, Amor y Ternura de Venus.

La Diosa Venus simboliza a la Tierra o Materia integrada por un sector metálico y otro Mineral. Venus es la materia que, con la irradiación del Alkahest, se desmaterializa, volatilizándose, para enlazar en indisoluble unión: Lo azufroso con el principio mercurial, que lleva dentro. Este connubio interior  de lo lunar con lo solar, bendecido por el Alkahest, da origen al Rebis.

La presencia simultánea de ambas Diosas, permite que el Fuego Interno del alquimista se aquiete y circule con más suavidad, de modo que su materia resista la fuete presión del Alkahest, y se evite el desistimiento o abandono del estudiante primerizo.

Diana, separada de Venus, es una Fuerza avasalladora y destructiva.

Venus, in la presencia de Diana, es un efluvio de amor que se diluye en el espacio, sin cuajar obra alguna.

2.- Tu trabajo, equilibrado por Diana y Venus, debe ser colocado en un Nido.

El Nido es tu Tierra o materia vulgar, sometida a una insondable descomposición. Es, en fin, el lugar donde se desarrolla tu Gran Obra.

Con el debido Fuego que es el Fuego de Pontano, o reacción calórica producida  por la violenta fricción del Alkahest, con tu materia no trabajada.

3.- Con este debido Fuego tu materia experimenta distintas coloraciones, unas más fijas y permanentes que otras.

En primer término, con el primer Nigredo, aparece la cloración negra. Luego, se suceden vertiginosamente diferentes colores que, en su conjunto, son denominados la Cola del Pavo Real.

Los tintes, en la alquimia, evidencian la cambiante capacidad de tu Tierra para absorber al Mercurio Exterior o Alkahest.

Las coloraciones más permanentes en la Obra, son la del Negro, Blanco, Citrino y Rojo.

El Color Negro indica el comienzo de la Obra, las interminables luchas entre las Fuerzas Mercuriales y Azufrosas.

El color Blanco indica que se ha estructurado  el Rebis Blanco.

El color Citrino, tinte intermedio, de color amarillo-verdoso, indica que ya se ha afinado los procesos que permiten que la materia alcance un definitivo estado de pureza.

El color Rojo imprime en la materia un resplandor y luminosidad, proclamando que la Tierra ha alcanzado su más perfecta iluminación.

4.- Repetir el proceso alquímico abarcando las etapas que atañen al Rebis Blanco y al Rebis Rojo. En esta etapa de repetición, se empapa a los compuestos con un Agua Mercurial de superior índole, formada en el Rebis Rojo, y denominada la Leche de la Virgen.

Los componentes del Rebis Rojo han de someterse a los mismos procesos alquímicos purificadores ya efectuados en tu materia, con la consiguiente y permanente irradiación del Alkahest, hasta que tu materia alcance una completa liberación.

5.- En esta etapa aparece el Negro más Negro que el Negro y los colores Blanco y Rojo Perfectos.

Ireneo Fileleteo Cap 19 – XIV

 

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

DEL PROGRESO DE LA OBRA DURANTE LOS PRIMEROS 40 DÍAS.
CAPÍTULO 19, NUMERANDO 14.

Editor: Fritz Gottlieb                            Autor: Apiano Leon de Valiente

 

Ireneo, en este punto, indica:

  1. Si comienzas a trabajar con el sol vulgar, esa Obra no es propiamente Nuestra Obra.
  2. Con todo, agrega, ese proceder, si cuentas con el tiempo necesario, te conducirá también a Nuestra Obra.
  3. Hace falta, en todo este quehacer, una decocción bastante fuerte y un Fuego muy ardoroso.
  4. Luego debe procederse con un Fuego más suave, y todo esto en:
  5. El Atanor de Torre.

ANALISIS:

1.- Si bien Filaleteo comienza por decir que: “Si trabajas con el sol vulgar, no estarás trabajando en Nuestra Obra, aclara, de inmediato, que:

2.- Tal observación la hace por advertir que en esa forma de realizar la Obra, estamos sumergidos en un mundo metálico de sol y luna, que opone tal resistencia a la irrupción del Alkahest que, en un principio, pareciera que el Mercurio Divinizador, no puede franquear y violentar a esa plaza fuerte corpórea. Tan oscura y tozuda.

La materia que sigue el entrenamiento que le proporciona el sol y la luna, es una tierra de actuar tenebroso, sombrío y de emociones y pensamientos densos y desacompasados, que presionan y paralizan a los sistemas que le proporcionan vitalidad, mermando y anulando su capacidad de percepción y de regeneración de  sus sistemas orgánicos, sumiendo al individuo en una vorágine de inconsecuencias que, de otro modo, pueden ser evitadas.

De hecho, el hacer alquímico duro, pesado, agobiante y aburridor de la Vía Larga, permite la transmutación y superación de nuestra parte oscura, para comenzar, luego, a controlar la mecanicidad del cuerpo físico.

La reversión de la situación ya descrita se obtiene absorbiendo la sabiduría que se destila en el desarrollo de la Obra.

El hecho de estar inmerso en una materia no preparada, hace de suyo imprescindible lograr la descomposición y circulación, expedita, de esa materia por los nadis del vaso o cuerpo físico.

Seguidamente, el Azufre precario, producto del sol y la luna, debe ser purgado constantemente por la irradiación del Alkahest, para reducir los compuestos endurecidos a sus principios mercuriales.

3.-   De verdad, mientras lidies con tus placas metálicas, necesitas que ellas circulen. Una y otra vez, por tu rota para ser corregidas, limpiadas, elevadas por el Fuego Ardiente del Alkahest.

4.-   Sólo cuando se produzca naturalmente en ti un aquietamiento estable ya no calentarás en demasía a tu materia, permitiéndote, como máximo, aquél grado de calor que tu materia pueda resistir.

El fuego debe hacerse más suave cuando la materia es capaz de cambiar internamente, y por sí misma, la gradación de su fuego y así, evidenciar facultades superiores antes no conocidas.

5.- El Atanor de Torre o Enrique el Lento.

Es el cuerpo del Hombre en un grado de pesadez y torpidez. Es la caldera donde se disuelve, con la irradiación del Alkahest, todo el contenido envilecido de la Piedra.

Es el vaso donde una permanente combustión activa  a la vida o estado real de la Piedra. Mercurio Interno  en forma de Mercurio Coagulado.

SIC.ITVR.AD.ASTRA. (¡ASI SE INMORTALIZA!) Descripción del Artesón de la Sexta Serie del Castillo de Dampierre, Francia. La pirámide es el Atanor y con su forma hexagonal alude a seis de los siete regímenes alquímicos. Solo seis, porque en los textos alquímicos casi siempre se omitía mencionar el primero: el Régimen de Mercurio. Todas las descripciones que se proporcionan aquí o en otros tratados de Alquimia tradicional, son simples metáforas que aluden al cuerpo físico humano o Vaso del alquimista. (Las Cuatro Alas de Mercurio, Cap III, Ed. Trafford.)

El atanor de torre tiene, precisamente esa forma de atalaya o talayote, que presenta seis ventanas, en su parte superior, que aluden a los siete trabajos o Regímenes alquímicos, que corresponden a la Vía Larga, No se hace aparente la primera ventana, porque en el Arte Real, jamás se describía el Primer Régimen de Mercurio o Solve et Coagula, prohibición que el Nivel Superior dejó sin efecto, poco antes del año 2.000, de nuestra Era.

El  Atanor de Torre tiene un nido en forma de círculo que se impregna de mercurio, a medida que de la materia prima se desprenden sus escorias metálicas,  mercurio que afina las múltiples etapas del proceso alquímico.

El Nido ocupa un lugar en la torre, que se asemeja a la posición del entrecejo en la figura humana.

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