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Opiniones

¿Cuál son las mejores y más completas reflexiones acerca del Libro de Ireneo Filaleteo “La Puerta Abierta al Palacio Cerrado del Rey”?

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Comentarios de nuestros lectores.

¡Un Tesoro para la Humanidad! El texto magno de Alquimia de Alto Grado

¿Qué palabras pueden dar justo tributo a un libro que transmite la Sabiduría suprema de todos los tiempos?

Actualmente proliferan autores/libros de métodos de alquimia inferiores (aunque útiles para particulares fines del plano material) así como métodos menores (aunque útiles) de superación y/o “sanación” personal; a la vez también autores de pseudoalquimia, espagiria, charlatanes, y falsos maestros que buscan lucrar mediante cursos y seminarios sustentados en la avaricia y la ignorancia. Por otro lado, prevalecen instituciones autodenominadas “iniciáticas” que, con distintos principios doctrinarios, regímenes, ritos y prácticas, lamentablemente han sufrido la degradación de su tradición iniciática a un quehacer mecánico-materialista de captación de miembros, a una especulación simbólica estéril en cuanto a reales frutos, y/o a un apego miope a sus particulares visiones reducidas en nivel de consciencia. Disciplinas y agrupaciones que pretenden el desarrollo espiritual pero que carecen del método efectivo para lograrlo. Ante este lastimoso escenario, Apiano León de Valiente ha hecho una labor magna (un verdadero trabajo de Hércules) de transmisión de la llamada Ciencia de Egipto (Al-Khem): ¡es la sabiduría universal, la Tradición Iniciática, la Tradición Primordial!, la Fuente de la cual provienen las distintas sub-tradiciones esotéricas existentes en el mundo buscadoras del progreso espiritual.

“Los filósofos no pudieron consagrar suficientes escritos a este arte supremo”, “es el arte más grande y secreto”, “el arte más elevado y más grande”, “un arte santo”; “Hermes y Aristóteles lo llama verdadero, sin mentira, certeza absoluta, secreto de todos los secretos, virtud divina oculta a los necios, y mejor aún, última perfección visible bajo el cielo, y admirable final o conclusión de todos los trabajos filosóficos” (En “El Acuario de los Sabios”).
La Alquimia de Alto Grado es la Vía (Camino, Sendero) para el real progreso espiritual de la humanidad. Y lo que el autor hace en este libro es transmitir el conocimiento hermético-alquímico que, durante siglos, permaneció oculto para el vulgo en símbolos de civilizaciones antiguas, en símbolos de catedrales góticas (esculpidos por masones operativos), en religiones y textos religiosos, en símbolos de agrupaciones masónicas y rosacruces entre otras, así como en los textos de anteriores adeptos alquimistas.

“¿Qué deseáis en este momento?: ¡La Luz!”
En este tiempo de cambio de era, luego de siglos de una estricta enseñanza restringida y secreta, el autor explica clara y coherentemente el conocimiento más elevado que fue entregado a unos pocos iniciados desde tiempos ancestrales y que fue oculto, para los profanos, en símbolos que podían ser interpretados apropiadamente sólo por verdaderos iniciados. La claridad, profundidad, amplitud y coherencia de los contenidos, sólo puede ser reflejo de la Luz de una sabiduría superior irradiada desde altas esferas de Maestros Hermanos de la Luz. El conocimiento hermético de alquimistas como Tomás de Aquino, Fulcanelli, Nicolás Flamel, Ireneo Filaleteo, Jacob Boehme (“el zapatero iluminado”), Michael Miers, Basilio Valentín, incluyendo Masones Operativos como el Conde de Saint-Germain y José Bálsamo, es develado a la humanidad para su anhelado progreso espiritual.

“El hombre es doble: mortal debido a su cuerpo, inmortal debido al Hombre verdadero” (En “The Corpus Hermeticum”). “¿Por qué, Oh Hombre de la Tierra, te has entregado a la muerte teniendo poder para tomar parte de la inmortalidad? Apártate de la luz oscura, toma parte de la inmortalidad, y deja o abandona la corrupción” (En “The Divine Pymander of Hermes Mercurius Trismegistus”).
“Las almas humanas que obtienen la inmortalidad son transformadas en espíritus” (En “The Corpus Hermeticum”). Más para lograr acceder a los misterios mayores, la materia (barro, hylé) consistente en un cuerpo físico y un cuerpo psíquico-emocional, debe ser perfeccionada para acceder a niveles superiores de consciencia y realización. “La materia prima de la obra filosófica se representaba en los templos egipcios por el sol y la luna” (En “La Masonería Oculta y la Iniciación Hermética”).

Con este libro, el lector accede a la sabiduría más pura, no contaminada con las incompletas y/o distorsionadas invenciones intelectuales humanas ni con los corrompidos deseos/intereses de individuos o agrupaciones particulares, y no requerirá más textos para su progreso ya que entrega la fórmula (praxis) para éste. Por su parte, los miembros de instituciones autodenominadas “iniciáticas” encuentran la sabiduría ancestral (perdida, ignorada por sus consciencias) que yace oculta en sus símbolos, la cual otorga el sentido iniciático a sus doctrinas e imprime del necesario “espíritu” iniciático a sus ritos. Todos aquellos que estén suficientemente preparados (maduros) para comenzar su trabajo alquímico-espiritual, podrán pulir su piedra bruta (materia) en forma real, romper las cadenas de Prometeo (que lo atan a su piedra bruta), disolver la sal (materia mortal), salir del sarcófago que ha mantenido prisionera a su esencia divina inmortal durante eones; con ello, podrán sobrellevar de mejor manera la vida en este “valle de lágrimas” y vivenciar, en forma real, la evolución espiritual en sí mismos.

Todos quienes hemos iniciado este transitar, podemos atestiguar las dificultades (pequeñas y grandes “pruebas” reales) que se interponen en el camino iniciático, así como también los efectos positivos que, en forma incipiente, gradual y comprobable, la praxis alquímica va produciendo de manera natural en nuestros vasos. La Alquimia de Alto Grado es compatible con la vida normal, aunque requiere algunos cambios de hábitos; ¿y cómo no hacerlo?, si “todo oro, en comparación, no es sino arena vulgar” (“Aurora Consurgens”).

Importante:
Este conocimiento es para los buscadores de la Verdad (conocimiento supra-humano) que está en un plano superior a las semi-verdades mundanas subjetivas, distorsionadas e inconexas, y que es capaz de producir la evolución espiritual. Es para aquellos que habiendo percibido los numerosos vacíos e incoherencias de las doctrinas y religiones reinantes en el mundo, habiéndose dado cuenta de lo estéril (en resultados) que es la especulación y/o de lo dañino que puede resultar dejarse guiar por falsos maestros, y habiendo ido superando los sufrimientos, prejuicios y fanatismos mundanos, han esperado algún día acceder a la sabiduría que entregue orden al caos, que dé sentido a su vida, y que les permita la real trascendencia. Los conocimientos de la Tradición Primordial pueden ser absorbidos y aprovechados solamente por consciencias preparadas, lo cual tiene relación con la suficiente espiritualidad en cada ser humano y no con el rol social, el nivel educacional alcanzado, ni el dominio de las materialistas-mecanicistas ciencias humanas (aspectos meramente externos, “ropajes” con que se cubre la esencia divina de cada ser humano en este plano, aspectos propios del mundo de la materia o naturaleza inferior).

“Esta ciencia gloriosa de Dios, esta doctrina de los santos, este secreto de los filósofos y este elixir de los médicos, es despreciado por los necios que al ignorar su naturaleza rehúyen su bendición: por eso aquélla se alejará de ellos” (Tomás de Aquino, en “Aurora Consurgens”).
La Alquimia de Alto Grado requiere una consciencia receptiva a sus contenidos y directrices, paz interior para su práctica, y una firme voluntad de seguir con perseverancia el Camino de la Luz Iniciática sin sucumbir a todo apego a la materia (lo abajado), para poder obtener sus frutos. Tened presente: “Si tu alma es la de un bruto, vana es tu pretensión de acceder al Magisterio”; “Si eres de arcilla, seguirás siendo de arcilla. Si has colocado tu ideal en el fango no puedes esperar la sublimación ni la transmutación definitiva ni la salida de la impureza terrenal. Hombre vulgar, nunca te convertirás en Sapiente”; “Que tus manos y tus intenciones sean puras, si no esa ayuda celestial te será totalmente denegada” (Grillot de Givry, en “La Gran Obra”).