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Ireneo Filaleteo Capítulo 20 – I

Reflexiones Menores de la Entrada Abierta al Palacio Cerrado del Rey

Capítulo 20

De la Llegada de la Negrura en la Obra del Sol y de la Luna

Acápite I

Enunciado

  1. Si hubieras trabajado sobre tu Sol y tu Luna para encontrar Nuestro Azufre.
  2. Examina si con ese trabajo, si tu materia se hincha como una pasta, o hierve como el agua caliente, o más bien se presenta como una pez fundida. Porque Nuestro Sol y Nuestro Mercurio tienen un tipo emblemático en la obra del Sol Vulgar con nuestro mercurio.
  3. Espera durante veinte días con el horno encendido, tiempo durante el cual observarás diversos colores.
  4. Hacia el final de la cuarta semana, y si el calor ha sido continuo, verás un amable verde que no desaparecerá antes de diez días aproximadamente.

Análisis

Todo estudiante primerizo de alquimia debe empezar a estudiar esta ciencia a partir del Sol y la Luna que son los integrantes de su materia caótica.
La Luna se denomina también Perra de Armenia, León de Babilonia, Súcubo o mujer del sol.
Esta luna es un mercurio muy débil, precario. La luna pertenece al casillero de lo espiritual, no obstante, en este caso, su naturaleza es tan basta y rebajada, que definitivamente forma parte del sector de la materia.
La irradiación de la luna o capa mineral, en algunas circunstancias, es capaz de emanar buenos consejos o tendencias, pero no tiene la voluntad y la firmeza para imponer su cumplimiento.
Así mismo, debido a su suciedad y debilidad, se le compara con la hechicera Lilith, hipócrita, malévola, huidiza, que transmite sensaciones depresivas, frustrantes y de odiosidad.
Por otra parte, el Sol, llamado también armadura negra, corresponde a un Sol Negro. Es la cubierta exterior que nos cubre, cuyo fuego oscuro y devorador lleva todo lo material a la putrefacción.
El hombre y la mujer en esa etapa de su formación están hechos de un Sol Negro. En Alquimia Árabe, el Sol Negro o la sombra del sol, simbolizan las impurezas del Caos.
La capa metálica o Sol, es más potente que la Luna Mineral, la capa solar es corrosiva, anárquica y tozuda, se le denomina Capa Metálica, Armadura Negra o Cuerpo Metálico, Coraceno, Jorazán, Íncubo o esposo de la Luna.
Ambas capas, la Mineral y la Metálica, o Sol y Luna, son pegamentos completamente ajenos a tu ser real y original que está hecho de mercurio puro.

Esta incrustaciones que están en nuestro cuerpo, de Sol y Luna, son restos de anteriores sistemas cósmicos, creados en remoto pasado, cuyas partes esenciadas ya se han elevado a planos de mayor y elevada conciencia, en tanto que este su despojo de Sol y Luna, quedó rezagado en el camino, con el objeto de embadurnar y entrampar al hombre y la mujer, para que estos trabajen intensamente sobre esas incrustaciones, para que los laborantes se purifiquen y las hagan realmente parte de su ser, al transformarlos en Rebis que los conduce a la Luz.
Esa mugre que tienes pegada es un valiosísimo material, que bien tratado por las reglas del Arte Real, debe transformarse en Luz.
De hecho, sin esa pasta maloliente y sin el trabajo que hay que dedicarle, jamás podrías transformarte en Piedra de los Filósofos, ni menos en Piedra Filosofal.
Por eso los alquimistas de antaño, al referirse a esa materia prima, al material en que deben trabajar para ser maestros en el Arte, aluden a una materia infecta, despreciada por los ignorantes y muy deseada y buscada por los sabios, y que como tú ya habrás deducido “es tu propia forma corporal”.

(Las Cuatro Alas de Mercurio, página 97-98, y parte de la 99)

En este acápite Ireneo Filaleteo nos ubica en el primer quehacer del proceso alquímico, esto es, cuando el neófito comienza a absorber por primera vez el Rocío Cocido, lo que provoca a revoluciones y estremecimientos desaforados de la materia que procura rechazar al Mercurio Exterior o Alkahest, que quiere penetrar y dirigir al reino de la materia incultivada.

Estos movimientos y trastornos no tienen otro propósito que soltar y extraer de esa tierra hirsuta y voluntariosa los bloques de piedra bruta que la mal dirigen.
Este acápite que veremos a continuación describe al Primer Nigredo.
La gestación de estos movimientos destemplados y sin concierto, son motivados por nuestro Plomo, nuestro Saturno, que son saeteados permanentemente por los rayos del Alkahest.
Esta negrura es denominada también Azufre Negro o Prisión del Oro. Todo ello forma un magma repulsivo que solo con la inspiración del Cielo se puede reconocer en él, el don de Dios, que transforma al simple alquimista en sabio y al filósofo en adepto aprobado.

La Pez Hirviente

Es el estado de conciencia que percibe el alquimista y es de absoluto desconcierto, cuando se produce la negrura que lo mantiene en completa agitación y oscuridad, percibe el enorme peso que le agobia al estar presionado por una tierra oscura, pestilente e infecta en forma de pez hirviente, se impone en el cuerpo el negro más negro que el negro, semejante a la cabeza de cuervo y alude a uno de los más importantes procesos sufridos por la materia, que es removida hasta la profundidad de su caos, esta se deja traspasar por el Alkahest que la descompone y la procesa, transformándola en una sustancia líquida en estado de putrefacción. En el fondo de nuestro vaso queda el espeso sedimento de una masa inmunda malsana y caótica, es un vaso burdo, no elaborado denominado el Vaso del Aprendiz.
Es con este quehacer ya relatado que comienza la fusión o fundición alquímica del compuesto con las energías que le contienen, es el período de la putrefacción (Sol y Luna). Es el agua arsenical y leprosa que hierve mientras se descomponen las durezas de la tierra y la materia se libera de su estado de pesantez inferior mediante la continuada imantación, quemazón y liberación de los bloques endurecidos, incrustados en el compuesto no elaborado.
La materia innoble es purificada hasta transformarse en un fuego puro, fuego del azufre, que es esta una parte fundamental de la obra alquímica.
La descomposición de la tierra, del residuo mineral de las durezas del cuerpo, produce un efecto tan fuerte que sume al alquimista en su Primer Nigredo, con la consabida desorientación, y siente que se encuentra en un estado tal como el que carece de un timón y va la deriva en un mar proceloso y oscuro.

Nuestro Sol, Nuestra Luna y Nuestro Mercurio tienen un tipo emblemático en la obra del Sol Vulgar.

Significa que Nuestro Sol, Nuestra Luna y Nuestro Mercurio representan un simbolismo representativo de la totalidad de la obra.
Son los compuestos endurecidos los cuales son finamente reducidos a sus principios mercuriales que permiten que la materia se eleve en un conjunto armónico y se sincronice en una sola tonalidad mercurial.

¿Qué quiere decir que en la obra se presenten diversos colores?

En la medida que la putrefacción se somete a una intensa combustión, se producen intensos fuegos que agitan y colorean los procesos alquímicos del compuesto, dando lugar a diferentes tonos que señalan los distintos y sucesivos niveles relacionados con los estados de conciencia, algunos colores son pasajeros y otros susceptibles de ser desarrollados.
El cuerpo del alquimista va coloreándose sucesivamente de negro, plomo, blanquecino, blanco, rosado y rojo.

Color Negro

Bajo el color negro y endrino que cubre a la tierra no elaborada subyace el verdadero oro de la tierra. Cuando la tierra con la ayuda del Alkahest mejora la calidad de su magma repulsivo y seco, la sustancia líquida en estado de putrefacción puede trascender sus aguas arsenicales y leprosas, y limpiando la tierra de sus malezas malsanas se suceden aquellos estados de colores pasajeros, para llegar a un amable verde.
El color negro es el verdadero signo de los Filósofos, pues es una señal cierta de que la obra se encamina a un buen fin, por ser la parte más difícil de superar.

Color Blanco

Cuando la materia alcanza el estado de blancura o albedo, se ha desprendido de los estados densos y terrosos, posee un estado más esenciado, se transforma en Rebis y posteriormente se fija a la tierra.

Color Rojo

El color rojo corresponde a etapas más avanzadas, a medida que la tierra asciende y se polariza en un estado superior, permite absorber un Alkahest de muy superior condición. Ese color rojo se refiere a la capacidad de teñirse con un Alkahest enaltecido.
En la medida que la materia se torna amarilla y citrina, se fija en ella un intenso color rojo, que es la más perfecta magnetización, que se multiplica en efectos de grandeza y excelsitud mercuriales.

Amable Color Verde

El amable color verde significa que la materia, después de pasar por el proceso de la putrefacción, toma un color verde para señalar que ha concluido el estado de Nigredo, y se prepara para trasmutar y erradicar las malezas que la cubren, lo cual corresponde todavía al inmaduro estado de la obra.

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