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Ireneo Filaleteo Cap 18 -VIII

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.                            AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.

Capítulo 18 Acápite 8

 

Ireneo Filaleteo puntualiza:

Que si trabajas alquímicamente en tu tierra elaborada, deberás trabajar con un fuego muy especial, proveniente de la naturaleza, todo ello con la ayuda de un baño vaporoso como el estiércol.

Por el contrario, si trabajas sobre un sol vulgar, (materia vulgar) y mediante la sublimación y ebullición debes adoptar ciertas materias.

Estas materias son unidas a la Leche de la Virgen. Con todo, ya sea cualquiera el camino que sigas, sea empleando como material de trabajo la materia no elaborada o la materia ya preparada, no podrás llegar a nada, sin fuego.

MAIER, Michael (1568–1622), Atalanta Fugiens Figura 5: La Mujer, es el Alkahest que vierte su influjo renovador sobre la materia desgastada y sedienta. La tierra,  Sapo, o contenido de la Piedra (es el Mercurio Coagulado prisionero en la columna Jakin), al beber la celeste y virginal Agua de Fuego, o “Leche de la Virgen”, experimenta una definitiva transformación, cambio que consiste en la separación de su  parte esenciada , de su tierra aún obscurecida.

Hermes Trimegisto señala, que al lado del Sol Padre y de la Luna Madre (materia fue puesta al fuego) se transforman en un tercer y próximo gobernador de todo.

Sin embargo, debe saberse que todo esto ocurre dentro de un horno secreto que nadie ha visto jamás. O sea, nuestro propio laboratorio interno en un grado de desarrollo máximo.

ANÁLISIS

Si se opera sobre una materia ya elaborada, debe ejecutarse las siguientes operaciones:

  • Calcinar

  • Putrefactar

  • Purificar

Notre Dame de París, pórtico central:  una mujer de cabellos ondulantes como flamas, personifica a la Calcinación. Esta dama, que representa a la materia en permanente proceso de cambios, aprieta contra su pecho el disco de la Salamandra, esta,  en su estado más bajo o inferior es la luna, la Perra de Armenia, la esposa del sol o Corazán.

Todo esto mediante un fuego muy suave que nace intrínsecamente de la propia naturaleza al conectarse con el Alkahest, que desciende como un baño vaporoso de una temperatura semejante al fuego de estiércol.

En cambio si comienzas a trabajar en una materia no elaborada, tienes que adaptar ciertas materias mediante la sublimación. Necesitas adaptar algunos de sus componentes y luego bañarlos en tu propio Rebis.

Sea que labores en tierra preparada o impreparada, imprescindiblemente necesitas trabajar con fuego.

El fuego es el tercer gobernador de todo el proceso de La Obra, los otros dos primeros son, el sol padre y la luna madre, sol y luna incipientes, que son los generadores de todos los procesos alquímicos. Todos estos fuegos son propios y se generan en el horno secreto que ningún ojo vulgar ha visto jamás, o sea nuestro propio laboratorio interno en un grado de desarrollo máximo.

 

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