Get Adobe Flash player

Ireneo Filaleteo, Cap. 13 – 28

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.       AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.
“DEL USO DE UN AZUFRE MADURO EN LA OBRA DEL ELIXIR.”

Capítulo 13 acápite 28

Filaleteo  precisa su condición de alquimista, señalando que no hay razón, ni motivo para calificarle de ser un artífice envidioso, por cuanto él ha escrito con pluma audaz, además de emplear un estilo poco usual, y su labor es:  “para honrar a Dios, para utilidad de su prójimo, y asimismo, para condenar a lo mundanal y a las riquezas.”  Agrega que ha nacido ya Elías Artista, y se predican maravillas de la Ciudad de Dios.

“Me atrevo, incluso a decir que poseo más riquezas de las que tiene el Universo conocido, pero las acechanzas de los malvados no me permite utilizarlas.”

ANÁLISIS.

¿Quién es un alquimista envidioso?

Un alquimista envidioso es aquél que guarda y acapara  exclusivamente para sí, todos los conocimientos alquímicos adquiridos en el curso de sus experimentaciones.

¿Quién es un alquimista caritativo?

Es aquél que comparte todos sus conocimientos con otros alquimistas bisoños y menos avisados que él.

Este magnífico autor fundamenta, su caridad, por el hecho de emplear en sus escritos un lenguaje atrevido, osado y poco común, lo que motiva que sea mucho más explícito y asequible en la descripción de los diversos pasos alquímicos.

En todo caso, debe tenerse presente, que sus explicaciones están dirigidas a sus pares y no al sector profano y vulgar en estas materias.

Indica que todo su esfuerzo está volcado y dirigido a honrar al Divino Hacedor, como también a la utilidad del prójimo.

Por otra parte sus escritos pretenden condenar la excesiva avidez de riquezas

Puntualiza que ha nacido Elías Artista. Y

¿Qué significa Elías Artista?

Es un nuevo renacer del Arte Alquímico que se presenta ante la Humanidad como una poderosa fuerza luminosa y ascendente, que envuelve y empapa al vulgo, para despertarlo de sus estados de falsa ensoñación, liberando la materia humana de la pesantez y ceguera que la embarga. La  despierta y purifica para que el Oro vulgar, o Materia no elaborada, capte con mayor intensidad la radiación del Alkahest. Con esta mayor pureza percibe las maravillas propias de la “Ciudad de Dios” u Origen.

Asimismo, Filaleteo confiesa que, con los secretos del Arte Hermético posee más riquezas materiales y espirituales que los que posee el Universo conocido, pero  las acechanzas de los malvados, no le permiten utilizarlas.

Filaleteo se ha liberado de las falsas fantasías externas propias de la personalidad o máscara, y sus pasos, ahora, le llevan a un efectivo desarrollo interior. Ha sido redimido de la gran algarabía mundanal, y percibe la Unidad donde todo es Uno.

Elías Artista, el alquimista que permanece activo desde el origen de la Creación, es el Alkahest, quien no  es susceptible de manipulaciones y sólo se rige por las Artes más excelsas y originales.

Quien conozca a su Yo Superior, comienza  a conocer a Dios.

Y tú, que hurgas en los antiguos y clásicos textos de Alquimia, deja atrás tu falsa altivez de Rey, ya no necesitas de súbditos, confía en el despertar de tu nuevo estado y mantente sigiloso para evitar que fuerzas oscuras paralicen tu estado ascendente, y que tu combustión interior se enlace constantemente con la irradiación del Alkahest, o pases a formar parte de la honrosísima “Cofradía del Alambique Portátil”, integrada por aquellos que no necesitan practicar conscientemente el Solve et Coagula, el cual, posteriormente, después de muchas prácticas de él mismo, ejercitado trabajosamente por tu mente consiente es reemplazado por un Solve et Coagula dirigido por la Mente subconsciente, sin que tú, como mente consciente, no tengas que  mover un dedo, mientras, sin que lo sepas ese ejercicio se lleva a cabo constantemente, siempre y sin parar.

IRENEO FILALETEO, 1645. Cap. 13 – 27

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.       AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.
“DEL USO DE UN AZUFRE MADURO EN LA OBRA DEL ELIXIR.”

Capítulo 13 acápite 27

Ireneo Filaleteo escamado y zaherido por las continuas burlas que los Espagiristas de su tiempo, dirigían contra su persona y su obra, los enfrentó airadamente, espetándoles con inquina y sarcasmo lo siguiente:
“¡Tratad vuestras Aguas Pluviales, ¡vuestros Rocíos de Mayo, vuestras Sales! Parlotead a propósito de vuestros Espermas, más poderosos que el mismo demonio.¡”
“Agraviadme con oprobios.”
“¿Creéis que vuestro lenguaje me entristece?”
“Lo repito, sólo el Oro (Tierra) y el Mercurio (Alkahest, Mercurio Coagulado y Mercurio Interno Liberado), son nuestras materias suficientes para trabajar el Arte Alquímico.”
“Sé lo que escribo, y Dios que escruta los corazones sabe que escribo la  verdad.”

ANÁLISIS.

                En primer término, no debemos compartir las expresiones vertidas por Ireneo desacreditando al Arte Espagírico, tanto por no ser propio de un elevado Adepto, y porque dicha Enseñanza ha demostrado hasta la saciedad que es un cuerpo filosófico autosuficiente y completo, si bien unos buscan estructurar la Piedra dentro de sus cuerpos físicos, y los otros fuera de su corporeidad.

  • ¿Qué son las Aguas Pluviales?

Son aquellos líquidos utilizados por los Espagiristas, contemporáneos de Filaleteo, en diversas operaciones efectuadas en vasijas, recipientes y cucúrbitas, en las cuales se destilaba las esencias de plantas, animales y residuos humanos.

Del Reino Vegetal se empleaban  raíces, maderas y semillas, cuyos efectos curaban diversas enfermedades.

Del reino animal extraían residuos de Aguas Fuertes para detectar a los ácidos.

  • ¿Qué es El Rocío de Mayo?

Es un Espíritu Universal, que se renueva constantemente y nos impregna todo el tiempo. Es un Rocío nocturnal influido por la Luna, que se impregna en las plantas.

El Mutus Liber o Libro Mudo (La Rochelle, 1677), plancha N° 4 donde se aprecia un abanico de rayos de luz que irradian: el Alkahest. El Hombre y la Mujer, en la parte inferior retuercen y estrujan un paño, obteniendo para sí el Rocío de Mayo.

Es un Rocío que permite vivir a todas las formas-Vida y las conserva, nada puede vivir en el tiempo sin recibir la acción permanente de este Rocío de Mayo.

Es el Disolvente Universal, su coloración es semejante al té. Su presencia es necesaria en todas las experiencias Espagiristas, y se le recolecta en primavera.

Las Sales a que se refiere Filaleteo derivan de la calcinación de los vegetales.

El Esperma Espagírico o la Fuerza Vital es el que se forma y acumula con cada paso ascendente alcanzado en el proceso espagírico.

Filaleteo, en este acápite, con un desafiante lenguaje incita a los Espagiristas para que lo agravien con oprobios, pues para él tales peyorativos nada significan.

Recalca Ireneo que sólo el Oro (Tierra)  y el Mercurio (El Mercurio Externo, el Mercurio Coagulado y el Mercurio Interno Liberado) son   sus  Materias.

Filaleteo pone por testigo a Dios que lo que él dice es verdad.

¿Cuál  es el fundamento de las discordias entre alquimistas tradicionales y Espagiristas?

En épocas remotas, cuando Hermes, fijó las Reglas del Arte Real, es muy probable que se tratara de las normas de la Alquimia Tradicional de Alto Grado. Sin  embargo,  con el transcurrir de los siglos  un sector adscrito a núcleo de la Alquimia Tradicional de Alto Grado, se desalentó ante lo que ellos concebían como lentitud en los Trabajos, y se separaron de esa Escuela, para fundar otra, que se denominó Espagiria. Nada de reprochable hubo en esa acción.

Los alquimistas Tradicionales  consideraron a los Espagiristas como un hato de traidores, tránsfugas y repudiables desertores, en tanto que los Espagiristas se consideraban un núcleo más inteligente y avanzado. Las divergencias entre ambas banderías fundamentan el odio y rechazo visceral y erróneo que hasta el presente los separa

IRENEO FILALETEO, 1645. Cap. 13 – 26

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

Editor: Fritz Gottlieb                        Autor: Apiano Leon de Valiente

Capítulo 13, acápite 26

 Ireneo Filaleteo expone, en este acápite, la esencia de su método alquímico, al expresar que: El Oro Vulgar o Tierra no elaborada,  es el soporte o basamento materia para obtener la Piedra Filosofal. Sin perjuicio de contar con las presencia activa del Mercurio Corriente.
Con todo, la fórmula propuesta por Ireneo tiene, de hecho, muchos contradictores  ignaros, que objetan lo aseverado por Ireneo.
Ireneo los refuta diciendo: “Y si vosotros sabéis tantas cosas ¿Tenéis, por acaso, la Piedra Filosofal?- Yo La poseo sin haberla recibido de nadie, sino es de mi Dios.
-No la he robado.
– La tengo.
-La he hecho.
-La tengo en mi poder cada día.
-La he trabajado a menudo por mis propias manos.
-Escribo  lo que sé.
-Pero esto no es para vosotros,”  (para vuestro actual estado de conciencia.)

 

ANÁLISIS.

Según Filaleteo el trabajo de la Piedra, como el despertar del Mercurio Coagulado y desarrollar en nosotros al Mercurio Corriente, lo que se fundamenta en el intenso trabajo sobre la materia no elaborada, que está sita en la Columna Hueca de Boaz.

¿Pero qué es el “Mercurio Corriente”?

Es el Alkahest inserto en el Cuerpo del Alquimista en forma de Mercurio Coagulado, cuya energía permanece dormida e inactiva en esa Materia no elaborada, el cual está impedido de actuar a causa del estado endurecido de la materia o basalto que lo envuelve y aprisiona.

El celemín que oculta la luz. SIC.LVCEAT.LVX.VESTRA, Artesón 4 de la 2a. serie, Castillo de Dampierre, Francia.  El celemín está puesto boca abajo cubriendo a una vela encendida. Dicho celemín representa nuestra materia envolvente (sol y luna) coagulando a ese nuestro purísimo Mercurio interno, aprisionando la luz.

El alquimista novicio desconoce la existencia del Mercurio Coagulado, y esta es una situación bastante común, usual y corriente, tanto es así que por eso se ha denominado al Mercurio Coagulado: “Mercurio Corriente”, y que debe ser intensamente trabajado en el sistema propuesto por Ireneo Filaleteo.

Sus contradictores ignorantes sostienen que, muy por el contrario, la capacidad para hacer la Piedra está completa y actuante en los Cuerpos de ellos, sin que se requieran de posteriores trabajos, y que sólo se faltaría agregar  una potente acción externa, a fin de poner en movimiento el proceso que logrará concretar la Piedra Filosofal.

 


El Rocío de los Flósofos”: Catedral de Amiens, Francia. El Alquimista observa cómo un torrente de Luz blanca desciende hasta un Vellocino de Oro. Es esa potente acción externa la que pone en movimiento su Rota Microcósmica para concretar su Piedra Filosofal.

Filaleteo replica refutando a sus contendores que, basta con observar los logros obtenidos por aquellos que obviamente aún no han obtenido la Piedra Filosofal y que, en cambio él,  Ireneo Filaleteo, la posee, y que la ha logrado directamente por su propia experimentación y que, al fin de cuentas, no es un procedimiento que hasta ahora hayan logrado sus opositores.

IRENEO FILALETEO, 1645. Cap. 13 – 25

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.     AUTOR APIANO LEON DE VALIENTE

CAPÍTULO 13.Acápite 25.

“DEL USO DEL AZUFRE MADURO  EN LA OBRA DEL ELIXIR”.

 

Ireneo sostiene que:  Nuestro Mercurio (Mercurio interno en forma de Rebis) es un Alma viva y Vivificante, debido a lo cual Nuestro Oro o Mercurio interno es espermático o dador de Vida.

Del mismo modo  el Grano de Trigo sembrado, se transforma en una simiente.

En tanto que el Grano de Trigo preservado en un Silo, privado  del nutritivo vapor del Alkahest, está muerto.

ANÁLISIS.

El Mercurio Interno, en forma de  Rebis  Blanco es un Alma Viva Vivificante, que al tocar a la materia, la convierte en dadora de vida (le otorga un poder espermático).

Lo mismo ocurre con el Grano de Trigo, que al ser sembrado, se transforma en simiente.

Por el contrario un   Grano de Trigo almacenado en un Silo o un Granero, es un simple grano muerto, pues está privado de todo vapor de agua, Rebis, y por  tanto permanece muerto y lejos de germinar.

 

IRENEO FILALETEO, 1645. Cap. 13 – 24

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR FRITZ GOTTLIEB.                              AUTOR APIANO LEON DE VALIENTE.

Capítulo 13 acápite 24

 “DEL USO DEL AZUFRE MADURO EN LA OBRA DEL ELIXIR”

 

Ireneo sostiene que: Quien haya preparado su Mercurio contraviniendo o infringiendo las Reglas del Arte Real y lo adhiera a su materia, su tierra continuará siendo una masa o tierra vulgar no trabajada por la alquimia, ya que estará unida a un Mercurio Interno erróneamente confeccionado, esto es, un agente extravagante y fatuo, motivo por el cual esta Tierra, privada del efecto de un Mercurio Interno verdadero, queda aislada de todo agente transmutador, como si esa Tierra estuviera encerrada en un cofre con cerrojo, sin contacto con la alquimia, entregada a un desgaste, enfermedades y muerte,  sin que exista una acción efectiva para transformar todas sus deficiencias en Luz, por cuanto no hay en ese pseudo  alquimista un  Agente vivo que acompañe, sostenga y perfeccione as su Tierra.

 

ANÁLISIS.

¿Cuál es el Mercurio que el alquimista no ha preparado, según las reglas del  Ate Real?

Desde luego,  éste acápite NO se refiere al Mercurio Externo, que se presenta en dos formas: Lluvia Áurica, y Rocío Cocido-

La Lluvia Áurica es un Mercurio débil, que baña a todas las Formas-Vida, incluyendo al Hombre y a la Mujer, por el sólo hecho de haber nacido, y con el objeto que subsistan  en una vida, si se puede decir, generalmente bastante ramplona.

Tampoco este párrafo se refiere al Mercurio en  forma de Rocío Cocido, que es un grado  de potencia y pureza de un Mercurio privativo y exclusivo de los alquimistas,

¿Y por qué deben excluirse del contenido de este acápite, a la Lluvia Áurica y al Rocío Cocido?

Porque tanto el uno como el otro, provienen ya preparados desde el Origen   según las prescripciones  dictadas por el Dios Innominado y ejecutadas por el Alkahest.

Aquí se trata de un sector del  Mercurio Divinizador o Alkahest que voluntariamente se introduce en el Vehículo físico del alquimista. Este Mercurio Superior, no obstante su poder real, se somete, conjuntamente con el laborante  a experimentar todos los procesos de:

  1. Fragmentación.
  2. Licuación.
  3. Fermentación.
  4. Corrupción.
  5. Putrefacción.
  6. Volatilización e
  7. Ignición.

 

Cuando  los tratadistas anteponen al término Mercurio la palabra: “Nuestro”, o sea: Nuestro Mercurio. Ello indica  que se trata de un Mercurio Interno, o que está dentro del laborante, en cuya perfección colabora el Alkahest, como el alquimista, según sea su grado de progreso en el Arte Real.

De modo que en este acápite se hace referencia a “Nuestro Mercurio Interno”  o, en cuya formación, además del Alkahest, interviene la mano del Hombre.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si el proceso de evolución interna se regla también por las normas del Alkahest, y el laborante no las obedece, éste Mercurio Interno deviene en un agente extravagante muy fatuo, incapaz de modificar a la materia, por lo cual esa Tierra del alquimista queda aislada de todo beneficio alquímico, vale decir no puede transformar sus fuegos oscuros, reptantes y corrosivos en Luz, permaneciendo encerrada herméticamente en un cofre entregada a su deterioro, enfermedad y muerte, por sus propios jugos corrosivos.

 

 

Regístrese en la comunidad
para recibir información y artículos sobre
Alquimia Tradicional de Alto Grado

Categorías