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IRENEO FILALETEO, 1645. Cap. 13 – 14

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.                     AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE

CÁPÍTULO 13

“DEL USO DE UN AZUFRE MADURO EN LA OBRA DEL ELIXIR”

ACÁPITE 14

Filaleteo  indica que el Azufre desde su nacimiento y hasta que llega a formar parte del Rebis  Blanco, juega el papel de macho  y, una vez que es engullido por Nuestro Oro, o Mercurio del Rebis Blanco, el Azufre se convierte en hembra, y el Mercurio en macho.

Quien carece del Azufre no tendrá éxito en el desarrollo de su Gran Obra.

De modo que no tiene objeto producir  Tintura Mercurial, si no se posee la Latona, Azufre o Materia en la que se la pueda fijar.

Filaleteo nos comunica que este bronce,  materia dura  o Azufre, es Oro como también lo es el  Mercurio, sea  Mercurio Coagulado o Mercurio Interno liberado.

Confirmando lo anterior, Sendivogius dice que: “Incluso en la materia no elaborada se encuentra difuso el  oro, el que debe  trabajarse a fin que del estiércol se extraiga Oro purísimo, si es tratado debidamente. En tanto que el ignorante, ni siquiera cree que  en su Vaso y su contenido exista una partícula de Oro.”

La materia  que, en este caso, debe ser trabajada es el Azufre situado en el Rebis Blanco, y debe ser manipulada  según las reglas y leyes de la Alquimia aunque esta materia ( el Azufre situado en el Rebis Blanco), sea un Cuerpo muy Digesto o digerido por el Alkahest,  es decir, que aunque sus componentes estén ya muy fragmentados o muy divididos y  modificados infinitas veces por todas las purificaciones y disoluciones que ha experimentado en  el pasado.

Filaleteo expresa que Nuestro Mercurio también se Reincruda  o rejuvenece, lo cual a primera vista no es posible, por cuanto la Reincrudación sólo se produce en las materias o cuerpos imperfectos  y no en el Mercurio interno que es perfecto. Esto lo trataremos en el análisis de este acápite.

Con esta Reincrudación el Mercurio Interno permanece como un solo cuerpo, pues se ha liberado de las capas metálicas y minerales, aumentando con ello a su simiente en poder y virtud aunque no en tamaño y peso.            .

ANÁLISIS:

Filaleteo nos advierte que el desarrollo de la Gran Obra no alcanza su meta, si se carece de Azufre y, consiguientemente  no hay éxito en ninguna transmutación alquímica.

Resulta evidente que todo alquimista posee Azufre, por cuanto aquél es su Cuerpo Físico,  pero acontece que algunos alquimistas novicios  desconocen que el Azufre es su propio Cuerpo o Materia (esto se afirma en la Alquimia  Tradicional de Alto Grado, por lo que no es apropiado criticar otras alquimias, que tienen todo el derecho de argüir de otra manera).

Así mismo no se puede  Tinturar Mercurialmente  si se carece de Azufre o materia que teñir.

La Materia es Oro, y también es Oro el Mercurio Interno, en su forma coagulada o liberada.


La “armadra negra” es la que aprisiona al Mercurio Coagulado evitando así que se exprese en toda su magnificencia, que es la misma del Alkahest o Luz Iniciática.

Después  que la Materia ha sido elaborada durante toda la Vía Larga, se arriva a la Vía Corta, donde el alquimista alcanza el grado de conciencia del Rebis Blanco u Oro de Los Sabios.

El alquimista debe poseer una penetrante visión para descubrir o distinguir los materiales propicios para configurar a la Piedra Filosofal, e incluso percibir la importancia de aquellas Latonas que el ignorante desprecia, por estimar que sólo son estiércol.

El Oro que se fabrica en el proceso alquímico, al alcanzar  el nivel de Rebis, tiene la capacidad de teñir mercurialmente a la materia, eso es porque el Oro producido en la etapa del Rebis, es una Tintura Aurifica por excelencia, que de todas maneras debe seguir siendo nutrida por el Alkahest, el cual multiplica su poder y virtud, más que su cantidad o peso.

Por último  Filaleteo señala que el alquimista debe Reincrudar su propio Mercurio.

¿Qué es la Reincrudación?

En primer lugar debe tenerse presente que la Materia, Tierra, Azufre o Latona del género humano se desgasta y envejece por la acción de su  vida mecánica, robótica, caótica y regida por fuerzas entrópicas y desordenadas.

Catedral de Amiens, Francia: “El rocío de los Filósofos”: el Alquimista observa cómo un torrente de luz blanca desciende hasta un Vellocino de Oro o Cuerpo de Luz.

Ahora bien, la Reincrudación es un término alquímico, cuya aplicación tiene por objeto rejuvenecer o reincrudar, o volver más crudo a los metales y minerales ya envejecidos y desgastados.

Es el Mercurio Externo o Alkahest el agente que retrograda o rejuvenece a metales y minerales, en ningún caso puede decirse que se puede Reincrudar al  Mercurio, porque el Mercurio es siempre perfecto.

No obstante lo que precede, Ireneo señala la posibilidad de Reincrudar al Mercurio. Eso es                      imposible .Lo que en realidad indica Ireneo es  que si se hacen desaparecer las capas de mineral y metal del  Cuerpo humano, reaparecerá el Mercurio antes Coagulado, libre con toda su fuerza y poder.

IRENEO FILALETEO, 1645. Cap. 13 – 13

Capítulo13

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.               AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.
CAPÍTULO 13.
“DEL USO DEL AZUFRE MADURO EN LA OBRA DEL ELIXIR”
ACÁPITE 13.

Filaleteo nos recalca, una vez más, que la alquimia está integrada por dos senderos:

1, El primero que surge desde la Columna Hueca de Boaz, que es sombrío, ornado de abrojos y espinas corrosivas,  que con el esfuerzo de hombres y mujeres y con la ayuda del Absoluto debe transformarse, a la postre en una ruta de Luz. Este es el camino de la Personalidad humana o Azufre.

2, La otra Ruta, (la del Mercurio) la de la columna Jakin, que está compuesta por radiante Mercurio, que en su inicial curso, está envuelto con una delgada película de mineral que, en su punto, será desplazada por energías azufrosas emanadas de la Columna Boaz

El Mercurio es un elemento puro y perfecto, pues es, en verdad, la propia entidad nuestra que descendió desde el Origen, arrastrada por  la Gran Caída.

El problema que surge durante toda la Vía Larga, consiste en que el hombre y la mujer, dominados por una personalidad materialista, no tienen contacto  consciente alguno con el espiritual caudal Mercurial, cuyo contacto tornaría al  reptante y limitado  género humano en un avispado Marqués de Carabás, o Gato con botas de 7 leguas.

Lo cierto es que ese maridaje de Materia y Mercurio, no se produce, y los habitantes de la Vía Larga están obligados  a ser como la Vasija o vulgar recipiente de barro, destinada a los empleos a viles.


Castillo de Dampierre, Francia, artesón 8 de la segunda serie. .ALIVD.VAS.IN.HONOREM.ALIVD.IN.CONTVMELIAM. (“Una vasija para usos honorables y otra para empleos viles”)

El vaso de barro representa al Cuerpo físico, herméticamente cerrado, porque las partículas que contiene están en constante elaboración

Las partículas de este hombre materializado están endurecidas, secas y corrosivas, y por lo tanto deben ser tratadas intensamente por el Alkahest, durante la vía larga, para que accedan a diversos y superiores estados de conciencia, que les permitan transformarse en  un búcaro repujado y finamente  cincelado, capaz de contener al Mercurio. Entonces, al comenzar  la Vía Larga, sobre  el Arco Real se produce la unión del Azufre Fuego con el Mercurio Interno Liberado.

Durante el curso de la Vía Larga ambos senderos de evolución se desplazan paralelamente, sin tocarse ni juntarse, todo ello, sin perjuicio que el Azufre contenido en  la Columna Boaz, o personalidad humana, irradie energías azufrosas que limpian e impulsan al Mercurio interno sito en la Columna Jakin.

En este trabajo sólo se esfuerza el Azufre de la Columna Boaz, que debe ir logrando diversos estados de conciencia, cada cual más amplio y poderoso que el anterior, que Uds., ya conocen y que, en síntesis,  se refieren a las Palomas de Diana, el Agua Leprosa,  el Echeneis, el León Verde y el Azufre Fuego.

En tanto que en la Columna Jakin tenemos al Mercurio Interno, que siempre es un elemento puro y perfecto y que no requiere de trabajo alguno de parte del mismo Mercurio de  la columna  Jakin, pues la capa sucia de mineral que lo envuelve, es limpiada por el Azufre desde la Columna Boaz, que envía sus  energías azufrosas para limpiar y transformar en Luz al sedimento o capa mineral que envuelve al Mercurio Interno, que descansa en el interior de la Columna Jakin. Esas mismas energías azufrosas impulsan al Mercurio hacia las alturas.

Como pueden ver el único que trabaja en esta etapa es nuestra Personalidad, que se manifiesta en forma de Azufre, cuya ímproba tarea de Hércules, aprovecha el Mercurio situado al interior de la Columna  Jakin.

En este acápite  Filaleteo subraya que sin Mercurio no hay alquimia y, dada su importancia, él (Filaleteo) nos proporcionará nuevos antecedentes sobre el Mercurio que nadie ha expuesto, ni explicado antes que él, asimismo, hace presente que en la labor del Ars Regio tiene igual importancia el Azufre, porque es él, desde el momento que alcanza la conciencia de Echeneis es él quien retiene, en nuestro Laboratorio al Mercurio Interno, el cual, sin la acción del Azufre se evaporaría.

ANÁLISIS:

En este acápite, Irineo Filaleteo, se refiere a la fundamental importancia que tiene en Nuestro Laboratorio Interno el Mercurio y el Azufre.

a) Importancia del Azufre. El Azufre es la parte material inserta en nuestro Vaso y contenido, a partir de la Gran Caída, ocasión en  que nuestro Mercurio se cubrió con las capas materiales de Mineral y de  Metal.

Esta situación tan limitante y oscura es el punto de partida de nuestra  Personalidad, la cual forzosamente está  atrapada en la materialidad, por cuanto, inicialmente,  el aprendiz de alquimia  es obviamente un conjunto de toscas materias, hechas de sol y de luna revueltos y encajadas en la Columna Boaz,  las que deben ser sometidas a fuertes pruebas, hasta que esa materia o Personalidad abstrusa y torpe  se transforme en una vasija digna de contener a nuestro Mercurio Interno Liberado.

El Azufre, compuesto de sol y luna, es una composición, terrestre, material. Es un Fuego degradado, por haber sufrido infinitas contaminaciones y tinieblas en el curso de los eones.

La presencia de este Fuego abajado motiva la creación  de formas-vidas pesadas, oscuras y desconectadas del Alkahest, Estas formas Vida, son los hombres y mujeres, como su  medioambiente, antes de ser tratados por el Ars. Regia.

¿De qué está compuesto tu propio ser?

De un Fuego reptante, humante, caótico y corrosivo, que da origen a una personalidad no iluminada y

b)  Tu Ser está, también integrado por otro Fuego que es puro, el cual deviene directamente desde el Origen, quien espolea acicatea, y modifica positivamente tu Personalidad.

Primeramente, este Fuego ardoroso y superficial, se manifiesta como un Fuego aplastado que constriñe y paraliza al Mercurio Interior, transformándolo en Mercurio Coagulado e inactivo.

La Personalidad, que es el Azufre, debe ser elaborada mediante la acción de la poderosa irradiación del Alkahest.

Sin perjuicio de lo anterior, la presencia del Azufre congela o fija a la irradiación del  Mercurio externo o Alkahest  en nuestro Vaso y su contenido, como el Echeneis paraliza a los barcos.

Sin la presencia del Azufre, la irradiación del Alkahest se volatilizaría irremediablemente, evaporándose en nuestro Laboratorio Interno.

Hasta aquí he comentado al Mercurio exterior o Alkahest, nos resta exponer al Mercurio Interior en su  forma y aspecto interno, coagulado y liberado.

La presencia y actividad del Alkahest origina en todas las formas- vidas, limpieza, liviandad sabiduría, y perfecta conducción hacia el bien y a la Divinidad.

El Fuego del Alkahest no es tocado, ni afectado por las fuerzas abajadas que pululan en el Vaso y su contenido.

Es el  Fuego Divinizador o Alkahest el que conserva y depura a las Energías Esenciales del género humano, y las conduce, mediante sucesivos baños de Fuego a su hogar, que es el Origen.

No es posible captar, a simple vista, la grandiosidad energética del Alkahest o Fuego Activo e Invisible.

El buscador, desde el Inicio de su Obra, debe descomponer, mediante la irradiación del Alkahest  a las fuerzas caóticas, para que la evolución del alquimista sea dirigida por otra conexión cada vez más perfecta para que la propia Materia se purifique, y decrezca su estado oscurecido.

El Mercurio coagulado es un Mercurio puro empotrado en una sucia costra de  mineral, Es un Fuego paralizado e impedido de toda acción porque está oculto bajo el peso de las capas metálicas y minerales no elaboradas.

Las durezas que rodean al Mercurio Interno, transformándolo  en Mercurio Coagulado, conforman una situación que se arrastra y permanece durante toda la  Vía Larga, a menos que las capas minerales y metálicas sean penetradas y licuadas por el Alkahest, para que el  Azufre pueda empaparlas completamente y produzca en ellas una prolongada fermentación que transforme a metales y minerales en Luz, y con ello libere al Mercurio Coagulado, para que devenga en Mercurio Interno Liberado.

IRENEO FILALETEO, 1645. Cap. 13 – 12

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.
EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.              AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.
CAPÍTULO 13.
“DEL USO DEL AZUFRE MADURO EN LA OBRA DEL ELIXIR”
ACÁPITE 12.
La mente de Filaleteo, después del serio problema ocasionado por tratar de vender plata alquímica, fingiendo que era plata común, se vio invadida por una vorágine de argumentos y contra argumentos, de dúplicas y réplicas. ¿Qué aseveración o negación podría haberle servido para salir indemne y airoso de esa funesta situación, y no haber perdido las casi 600 Libras, ni menos aún haber corrido el peligro de haber sido denunciado y apresado por la justicia?- ¿Y si hubiera dicho esto o aquello a los Comerciantes?
Por unos segundos sopesó la posibilidad de haberles dicho que él no había confeccionado esa plata, pues la había comprado en el extranjero, pero muy pronto rechazó es idea, pues decir esto último, habría provocado un tumulto de ideas contrarias. Así, el mismo capitán del barco que, supuestamente, habría transportado las casi 600 Libras de plata alquímica, juraría que dicho cargamento nunca entró en su barco, ni menos habría sido transportado, por cuanto no hay registro alguno de él que avalúe tal transporte.
Quienes oyeran este argumento reirían a carcajadas, por cuanto no es posible acumular tanta plata en un solo barco sin que nadie se impusiera, sobre todo atendiendo a la estrictez de las leyes y reglamentos que regulan esos trasbordos.
Por consiguiente todo acto semejante sería conocido no sólo en el país en que tenía lugar, sino también en los circundantes.
El tener que experimentar tantos peligros, me ha movido,- dice Fileteo- a seguir escondido, sin perjuicio de decirte a ti, querido lector, estos secretos, ya que tu sueñas con poseer este Arte, con el objeto de ver qué podrías hacer por el bien público, cuando alcances la condición de un Adepto, estando rodeado de una ralea de muy baja índole.
ANÁLISIS:
¿Por qué Ireneo insiste tanto en mencionar a los comerciantes del oro y de la plata?
Porque éste, más bien, es un relato simbólico, más que literal u ocurrido en el plano material, en el cual:
1.- Los Mercaderes representan al vulgo, o sea un estado mental ramplón, vale decir, son hombres y mujeres que sólo pueden entender lo eminentemente material y pasional, sin que puedan percibir todos aquellos actos que se afincan en niveles de más alto rango.
2.- El Capitán de barco, simboliza al Vaso y su contenido no elaborados por la alquimia, el cual al ser dirigido exclusivamente por las fuerzas del Caos, niega u obstruye la existencia de toda Luz superior o Mercurial.

Las Fuerzas destructoras del Caos defienden con astucia su derecho a existir, tratan de imponer un dominio absoluto del mal, ellas no quieren darse por enteradas que hay un mecanismo, una estructura divina dentro del Vaso, que es una energía purificada, que sal ser activada por el Alkahest, posee el poder de hacer aflorar tesoros hasta ahora inactivos en el cuerpo del hombre y de la mujer.
3.- Ireneo representa al Adepto.
Ireneo es incapaz de dar a entender al vulgo qué es lo que influye en él para tener una conducta lúcida, equilibrada y eficaz, como, también, el fundamento de su sabio accionar, su potente energía que le vivifica a él y a su entorno, pues todo ello se debe a su natural peso y proyección mercurial.
De este modo, el estado de pesantez de la Tierra, no quiere reconocer la existencia de la materia ya elaborada.
Atendido lo precedente, cuando se emplaza al Capitán del barco, (o a la materia no elaborada), sobre los hechos realizados por la Fuerza superior o Alkahest, niega rotundamente que esas transformaciones de índole espiritual hayan tenido lugar en el Vaso y su contenido, motivo por el cual, esa plata fina plata nunca estuvo en su barco.
El adepto no puede explicar una situación que está muy por encima de la capacidad intelectual y espiritual del vulgo.
Mediante la imantación del Alkahest, la materia humana, en elaboración, retorna lentamente a su Fuente de Origen, desconectándose, al mismo tiempo, del peso de su abrumadora oscuridad.
El Adepto lleva dentro de sí una gran riqueza espiritual, que no está acorde con el valor del oro y de la plata vulgar.
Todo este logro es un don que el Gran Arquitecto del Universo, le concede a los alquimistas por su esfuerzo y perseverancia, quienes lo poseen no pueden esconderlo, porque siempre serán identificados por un astuto conocedor.
Tomando en consideración todos estos riesgos y problemas, Filaleteo resuelve permanecer escondido de todos, sin embargo decide contar, al lector, todos estos eventos, porque sabe que él sueña con ser Adepto, y Filaleteo quiere saber qué hará por la Humanidad cuando alcance ese nivel alquímico.

IRENEO FILALATEO 1645. Cap. 13-11

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ  GOTTLIEB.   AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.

CAPÍTULO 13.

                  “DEL USO DEL AZUFRE MADURO EN LA OBRA DEL ELIXIR”

ACÁPITE 11.

Ireneo,  en una ocasión en que se encontraba fuera de Inglaterra, su país de origen, comprobó los serios  problemas que se ocasionaba si trataba de vender, a los traficantes en metales preciosos, su plata alquímica, fingiendo que era una plata común.

En esa oportunidad disfrazado con el atuendo de un hombre común, y actuando con fingido desparpajo, depositó sobre el mostrador de unos comerciantes, cerca de 600 libras de plata muy fina, confeccionada alquímicamente.

Desde luego Filaleteo sabía que  no había otros metales más finos y más puros que los que él ofrecía, pero no se atrevió a degradarlos, dándoles un aspecto más tosco, para evitar ser identificado en su condición de alquimista, porque lo habrían sorprendido como actor de esa falsificación, y lo habrían hecho prender por la justicia.

De inmediato, los posibles compradores le dijeron que esas casi 600 libras de plata tenían que provenir del laboratorio de un alquimista. Yo les repliqué- dice Filaleteo-  ¿Qué cómo podían fundamentar eso? Y ellos me respondieron, que no era necesario que yo les enseñara a distinguir las platas comunes de España y de Inglaterra, y que las libras depositadas en el Mostrador no eran del tipo de la plata u oro comunes.

A Filaleteo no le quedó otro recurso que escabullirse disimuladamente, y abandonando la plata, y su valor, no retornó jamás.

ANALISIS

Filaleteo recuerda que disfrazado trató de vender fuera de su círculo hermético o de sus iguales, casi 600 libras de plata alquímica a unos mercaderes, y aunque por todos los medios procuró ocultar ante aquellos su condición de alquimista, fue identificado como tal.

Si analizamos cuáles fueron las razones por las cuales Filaleteo fue reconocido como un alquimista, diríamos:

1.- Todo alquimista que por su diligencia, entrega y tenacidad arriba a la Vía Corta, su mirada produce en los profanos la sensación de ser traspasados  hasta su interior y leídos como un libro abierto.

2.- Irradia una serenidad e inteligencia absolutamente inusuales en el hombre común.

En efecto, los mercaderes saben muy bien pesar en la balanza las cualidades del mundo externo, con todos sus subterfugios, pero lo que Ireneo ofrecía, en ese momento, provenía del mundo del Origen, Oriente o Cielo, esto es, productos de la propia Ars Regia.

3.- Los metales que ofrece a terceros son de una pureza que no se encuentra en ninguna parte, salvo en Barbaria y Guinea, como dice este clásico autor

Ireneo Filaleteo, 1645, Cap 13-10

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.   AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.

CAPÍTULO 13.

“DEL USO DE UN AZUFRE MADURO EN LA OBRA DEL ELIXIR”

ACÁPITE 10.

1.- Ireneo nos aconseja que debemos cuidarnos de los mercaderes, pues son un peligro viviente para los alquimistas. Estos mercaderes, sea los que trafican en oro o plata, o tan sólo aquellos que evidencian una enorme  y malsana curiosidad por el Arte Real, no son tan estúpidos como ellos quieren aparentar.                                                                              Si te dicen que respetarán lo que haces, y que incluso cerrarán sus ojos, para no ver cómo haces lo que haces,  pero de parte ellos  bastará una  mirada de soslayo para descubrir y desvelar lo necesario para causarte las mayores molestias y desasosiegos.

2.- La plata y oro alquímicos, sea la plata física y amonedada, o la alta vibración en forma de sabiduría, alcanzada por el laborante, tienen una finura y afinamiento, que no pueden encontrarse en ningún lugar.

Por otra parte, la plata amonedada que proviene de España, que está entre las mejores, no sobrepasa en  calidad a la esterlina inglesa, ambas  se presentan en forma de rudas  y toscas  monedas que se transportan furtivamente, de contrabando, infringiendo todas las disposiciones legales sobre el particular.

De modo que si tú vendieras una gran cantidad de plata pura, por ese sólo hecho ya te habrás delatado.

Ahora, si tú sabes que tu plata, esa que has producido según las reglas del magisterio, es peligrosa, quizás quisieras adulterarla, sin tener autorización para ello,  e incurrirías en un delito sancionado con la pena de muerte, según los poderes legislativos de Holanda e Inglaterra, que disponen que toda alteración o cambio del oro o de la platas que se refleje en su peso, indicado en la balanza, es susceptible de ser sancionado con la pena capital, a menos  que esa modificación sea autorizada por un orfebre profesional.

ANÁLISIS.

1.- Rechaza de inmediato la intromisión de todo mercader, que pretenda sondear tus quehaceres alquímicos, incluso a aquellos que sinceramente desean compartir la Sabiduría y poder que conlleva el Ars. Regia.

Lo anterior, porque ese ardiente propósito de saber  sobre este  Arte, es un deseo engañoso. Porque esos mercaderes no saben lo que van a recibir, ni sospechan los efectos que en ellos producirá la consecución de su Gran Obra, es decir cuando tratan de elaborar su  propio oro interno.

2.- Todo lo que es elaborado alquímicamente en tu Vaso y su contenido, no deriva, ni se encuentra en ningún lugar común, es una plata y oro de elevadas virtudes y extremada pureza, que se encuentra en todos aquellos que han obedecido los mandatos y exigencias del Alkahest y, además, han logrado una permanente conexión con ese Mercurio superior.

Las aludidas monedas  rudas y toscas, al parecer de Filaleteo, son alusiones a un conocimiento inmaduro que no agrega un saber real, e infringe toda `prescripción del proceso alquímico.

Si el alquimista vendiera una gran cantidad de plata u oro puro, se delataría a sí mismo, si entonces decidiera rebajar la pureza de su producción, para no atraer sospechas y consecuencias graves para él, incurriría en una falta no tolerada por el Magisterio.

La sabiduría no puede ser disfrazada, ni adulterada,  porque dichos procederes traicionan la Enseñanza  recibida. La alquimia debe trasmitirse tal como es, aunque no sea valorada por quienes la reciben.

La producción del oro y la plata finos, no está al alcance de un principiante, pues  es del dominio del Adepto.

 

 

 

 

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