Get Adobe Flash player

Ireneo Filaleteo Cap 19 – V

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.                            AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.
Capítulo 19 Acápite 5

DEL PROGRESO DE LA OBRA DURANTE LOS PRIMEROS CUARENTA DÍAS.

 

En este punto cinco, del capítulo en comento, Ireneo asevera:

  1. “Digo pues que las dos vías son ciertas pues no es más que una sola vía al final, y no al principio.”
  2. “Pues todo nuestro secreto se encuentra en Nuestro Mercurio y en Nuestro Sol.
  • Nuestro Mercurio es Nuestra Vía, y sin él no se hará nada.
  • Del mismo modo, Nuestro Sol no es el Oro Vulgar y, sin embargo, en el Oro Vulgar se encuentra Nuestro Sol, de otro modo ¿Cómo serían homogéneos los metales?”

 

ANALISIS 

         El objetivo del desarrollo alquímico, llevado a cabo dentro del Vaso y su contenido, consiste en liberar todas las excrecencias que entraban e impiden la manifestación de todo el potencial espiritual, que el hombre y la mujer trajeron consigo, a raíz de la Gran Caída o descenso que, a la postre, ha de hacerse presente y manifiesto en sus vidas mediante un Cuerpo de Luz.

         Notre-Dame de París – Pórtico Central “El combate de las dos naturalezas” (El Misterio de las Catedrales – Fulcanelli) : Esta lid precisa el momento en que la materia comienza a disolverse, a corromperse por la acción del Alkahest y del Azufre formado internamente.  Esta lucha es necesaria para que afloren las cualidades mercuriales que hasta el presente eran sólo un poder ficticio que duerme sin despertar en la materia.

Ineluctable es que la materia que compone al vaso, sea sometida a una intensa depuración. Para hacer viva esta liberación se dispone de dos Vías.

Una de ellas es la Vía Lenta o Larga, en cuyo pedregoso recorrido o “Estado de Pesadumbre” que el hombre ha elaborado a causa de su ignorancia, condición que se corrige  con la práctica diaria del Solve et Coagula, que logra disolver el peso de su armadura externa, que le priva de Luz. Esa cubierta metálica que debes domeñar al moldearla  permanentemente sobre el yunque de tu voluntad.

Es una vía larga fastidiosa y que debe vivenciarse forzadamente, bebiendo hasta la última gota de su amargura, pues en ella y con ella la personalidad es sometida a una forja afinada y permanente depuración

Este proceso de sucesivas descomposiciones, disoluciones, calcinaciones, volatilizaciones, mercurizaciones e igniciones, logra invertir el cenagoso estado del ser humano y alcanzar, la primera parte de una verdadera purificación y lucidez al arribar  al estado de conciencia del Rebis Blanco o Rebis Primero (Piedra Blanca) punto en que se comienza a desplazar por la vía rápida.

El inicio de esta segunda Vía, representa una instancia de un completo desarrollo de perfección.

Atendido lo precedente, esta etapa está sujeta también a profundas operaciones y cambios, donde se evidencia el despertar y aflorar de una lúcida conciencia, la que mantiene a la materia conectada constantemente con la Luz Superior.

Es este un laborar profundo y ascendente que delinea y erige una perfecta construcción, cuya culminación ha de ser la obtención de la conciencia atingente al Rebis Rojo, o Rebis Iluminado.

Aunque estas dos vías aparentemente parecen como separadas, en concepto de Ireneo Filaleteo, todo el desarrollo del Ars Regia, constituye una sola vía, cuya culminación es, como dije, el Rebis Rojo o Rebis Iluminado.

Nuestro secreto, sostiene Ireneo, radica en “Nuestro Mercurio” y en “Nuestro Sol”, esto quiere decir, en su concepto, que el verdadero desarrollo de la Gran Obra se hace presente a partir del núcleo de Mercurio sito en el Rebis Primero y del núcleo azufroso del mismo Rebis.

Según este clásico autor, es a partir de esta etapa cuando se trabaja en el verdadero desarrollo de la Obra.

Durante la primera etapa –la Vía Lenta o Larga- sólo se produce un proceso de limpieza y purgación de la materia, vaso o cuerpo.

Filaleteo agrega que “Nuestro Sol no es el Oro Vulgar”, puesto que ha sido procesado a partir de la fusión del sol y la luna vulgares, se originó un azufre precario, hasta derivar al Núcleo de Azufre del Rebis I, por lo tanto, el Oro Vulgar se encuentra dentro de “Nuestro Sol” porque a partir de ese Sol Vulgar se manifestó Nuestro Sol.

Ireneo Filaleteo Cap 19 – IV

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.                            AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.
Capítulo 19 Acápite 4

DEL PROGRESO DE LA OBRA DURANTE LOS PRIMEROS CUARENTA DÍAS.

 

  1. Ireneo Filaleteo nos confiesa que ha decidido hablar ampliamente sobre la existencia de las dos vías, la vía lenta y la vía rápida.
  2. Y si bien, al principio de la redacción de esa obra, creyó que debía ocultarlas en el más profundo  de los misterios.
  3. Es esto de las dos vías el mayor Sofisma esgrimido por los Adeptos. Vale decir, se hace referencia a ellas con razones o argumentos meramente aparentes para defender o persuadir sobre algo que es falso.
  4. Algunos hablan del oro y la plata vulgar (sol y luna) y dicen verdad. Otros niegan la misma cosa, y dicen verdad.
  5. Conmovido por un sentimiento de caridad -dice- tenderé la mano a los novicios y a los extraviados en el camino, y a los alquimistas que no ayudan a su congéneres necesitados, los interpelo de envidiosos. Dios me ha desviado de mi decisión de ocultar este conocimiento. ¡Que sea santificado eternamente!

 

 ANÁLISIS.

 

a.- Filaleteo decide entregar a los jóvenes alquimistas todo el conocimiento del Arte Real, en forma abierta, sin ambages, sin tapujos ni dobleces.

b.- Si bien, en un inicio, dudó de proceder en esa forma y, más bien, se inclinó a sepultar toda esa sabiduría en el más profundo de los silencios.

Así pues, dice que algunos alquimistas hablan de oro y de la plata vulgar, o del sol y la luna de la misma índole, que se hacen presente en el inicio de la Gran Obra.

El sol y la luna son dos naturalezas primitivas, la una mineral (la luna) y el otro metálico (el sol) que son, a la vez los componentes del Caos que, como tal, oprime la materia del hombre o mujer comunes o profanos.

Del “Rosarium Philosophorum” de Basilius Valentinus (Alemania 1394 – 1450):  El Sol y la Luna son los materiales que integran al Caos, el que adopta la forma de un León Verde (Azufre primitivo) indicando que se ha elevado a un nivel más evolucionado que el de su Caos inicial, de esta forma el León engulle al Sol y Luna, es decir pasa de lo lunar y solar a lo azufroso, lo que equivale a dar un paso enorme en el progreso del Alquimista

El sol y la luna constituyen el hito desde donde el neófito inicia su propia Obra. De cierto no hay otra forma de empezar el Ars Regia, todos los
Adeptos, en alguna ocasión debieron encararse con ese sol y esa luna primitivos.

Es esta una vía fastidiosa cuya consecución libera el peso de la propia oscuridad, y quien afirma la veracidad de esto ¡Dice verdad!

Otros alquimistas, niegan la existencia de las dos vías y afirman que no puede fraccionarse la Obra en dos aspectos, permitiendo la existencia sucesiva de una vía larga y de otra corta, sino que todo esto no es más que una sola vía que comienza con el sol y la luna y culmina cuando el alquimista alcanza el nivel de conciencia de un Rebis iluminado o Rebis Rojo, y ellos ¡También dicen verdad!

c.- Reitera Ireneo que, en los albores de su libro, estaba decidido a ocultar este conocimiento de las dos vías, pero que, movido por una sabiduría que le ha comunicado su Ser Interno ha de tender su mano a los jóvenes alquimistas, y agradece al Dios Nominado o Alkahest, el que le haya inspirado a difundir  la grandiosidad de esa  sapiencia, y no velarla.

Ireneo Filaleteo Cap 19 – III

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.                            AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.
Capítulo 19 Acápite 3

DEL PROGRESO DE LA OBRA DURANTE LOS PRIMEROS CUARENTA DÍAS.

 

  1. “¡Mira!” -Exclama Filaleteo, e indicando hacia el blanco núcleo de azufre del Rebis Primero, agrega: – “¡Ya tenemos Nuestro Azufre!”
  2. A continuación advierte: “… pero no tiñe”.
  3. Es ésta la vía que numerosos Filósofos han seguido, y con ella han encontrado la verdad.
  4. Es una vía muy fastidiosa y hecha para los Magnates de la Tierra.
  5. Pero, una vez obtenido este azufre, no creas poseer a la Piedra Filosofal, sino su verdadera materia, que es una cosa muy imperfecta, que puedes encontrar por Nuestra “Vía Rápida” y que Dios ha reservado para sus pobres despreciados y sus santos humildes.

 

ANÁLISIS.

1) Cuando Ireneo dice ¡Ya tenemos nuestro Nuestro Azufre! Alude a una prolongada elaboración, que se inició al comienzo de la Gran Obra, con la boda alquímica de la Luna Vulgar con el Sol Vulgar, que dio nacimiento al Azufre precario, que evolucionó, posteriormente a la condición o conciencia del Azufre blanco del Rebis Primero.

2) Pero este Azufre blanco aún no es capaz de teñir. No puede absorber la verdadera tintura mercurial, al menos, en toda la amplitud y potencia máxima de su tinte mercurial, que alcanzará cuando este núcleo de azufre blanco se una con el otro núcleo mercurial del Rebis Primero.

 

                                                          Resultado de imagen para águila bicéfalaLas dos cabezas del águila aluden a los dos integrantes (“contrayentes”) de la Tercera Boda Alquímica: al azufre Fuego y al Mercurio Interno Liberado, que uniéndose dan lugar  al nacimiento del Rebis Primero o Rebis  Blanco. Esta figura, el Águila Bicéfala, representa la etapa humana más elevada de la Alquimia Tradicional; el grado postrero de la Francmasonería Operativa y Especulativa. 

3) Esta lata preparación es la vía que han experimentado numerosos Filósofos en la elaboración de su propia Obra y con ella han logrado la conciencia equivalente al del estado de “Nuestro Sol”.

Es una larga y tediosa tarea, que ocasiona profundos cambios en nuestro vaso y su contenido.

Esta obra está diseñada para “Los Magnates de la Tierra”, es decir, para quienes han alcanzado un conocimiento sólido de la Alquimia, mediante una dura y extremada entrega y disciplina, pero que aún  mantienen algunos vacíos en la comprensión de ese arte-ciencia, que les impide acceder al nivel de conciencia de un “Príncipe “que es el Adepto que está al tanto de toda la Obra.

4) Una vez obtenido este Azufre, que es un logro muy importante en el desarrollo de la Gran Obra, no creas que por eso ya posees la verdadera Piedra Filosofal, tan sólo has arribado a una parte perfecta de un compuesto afinado y superior que, sin embargo, aún debes superar.

Este Azufre no es la Piedra Filosofal, sino solamente su verdadera materia, a partir de la cual hay que elaborar un tercer período alquímico (El del Rebis Rojo.)

Según Filaleteo, “nuestra materia”  es Nuestro Sol, o el núcleo azufroso del Rebis Primero, que ha de fundirse con el otro núcleo del Rebis Primero, vale decir con el Núcleo de Mercurio (Nuestro Mercurio), para originar el Rebis Rojo, que le permitirá discernir con precisión el contenido de su vaso y despojarse de todo lo superfluo.

El logro de esta incruenta tarea está destinado los Pobres Despreciados y  Santos Humildes, conceptos que se refieren a los cabales servidores del Ars Regia.

 

Ireneo Filaleteo Cap 19 – II

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.                            AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.
Capítulo 19 Acápite 2

DEL PROGRESO DE LA OBRA DURANTE LOS PRIMEROS CUARENTA DÍAS.

 

Dice Ireneo Filaleteo:

“Si el misterio de “Nuestro Sol” y de “Nuestro Mercurio”, permanecen, hasta este momento, ocultos para tí, no trabajes por más tiempo, pues sería para tí un gasto inútil”.

“Sin embargo, si aún no conoces en toda su extensión el proceso de invención de “nuestro Sol”, vale decir, si no sabes trabajar en la Columna Boaz, pero has alcanzado el conocimiento de Nuestro Mercurio, o el contenido de la Columna Jakin, sabiendo después de qué modo la preparación de “Nuestro Mercurio” debe ser unida al   Cuerpo Perfecto, Rebis Rojo, o Elixir Rojo,  lo que es un gran misterio.”

“Coge una parte del Sol vulgar bien purificado,  y tres  partes de “Nuestro Mercurio” previamente iluminado.”

Únelos, e impóneles un fuego, dándole calor en el que hierva y sude. Que este circule sin interrupción día y noche durante 90 días.”

“Y verás a ese Mercurio (previamente iluminado)  disgregar y luego reunir a todos los elementos de ese Sol vulgar (bien purificado).”

“Luego hazlo hervir otros cincuenta días y verás que tu “Sol Vulgar” se convierte en Nuestro Sol que es una medicina de primer orden.”

 

ANÁLISIS:

En casos extremos, Ireneo Filaleteo, debió advertir a algunos de sus discípulos: -“Si  el misterio de “Nuestro Sol” y de “Nuestro Mercurio, permanecen hasta este momento ocultos para ti, no trabajes por más tiempo, pues será para ti un gasto inútil.”

Lo anterior, porque ningún alquimista puede lograr su Gran Obra, si desconoce el quehacer de cualquiera de las dos columnas. (Boaz, que contiene al  sol y la luna vulgares y luego al azufre, y la Columna Jakin, que contiene al mercurio, cubierto con una capa de lunas o cuerpo mineral, y posteriormente al Mercurio Interno Liberado).

 

Con todo, a renglón seguido, señala que sí se puede trabajar conociendo solamente el mecanismo de la Columna Jakin, al decir: “Sin embargo, si aun no conoces en toda su extensión  el proceso de invención de nuestro sol, pero has alcanzado el conocimiento de nuestro Mercurio”  (Columna Jakin) “sabiendo después de qué modo la preparación de ese mercurio debe ser unida al cuerpo perfecto” (Cuerpo de LUZ, Rojo, o Rebis Rojo), “lo que es un gran misterio” (mistos, Misterio Mayor, Preparación del Alma).

En este acápite Ireneo Filaleteo se refiere específicamente al trabajo espiritual realizado por los místicos que, sin duda alguna, alcanzan la santidad y la iluminación.

Posición de los Místicos respecto al cuerpo físico.

Santa Teresa de Jesús decía: “Muero porque no muero”.

San Pablo, en su Epístola a los Romanos, capítulo 7 versículos 18 – 24, señala:

  1. Yo sé que en mi (carne) no mora el bien, porque la voluntad está presente en mí, pero no encuentro manera de hacer lo que es bueno.
  2. Porque el bien que quería, no lo hago; pero el mal que no quería hacer, es lo que hago.
  3. Ahora, si hago que no quisiera, no soy yo quien lo hace sino el pecado que en mí mora.
  4. Así, que queriendo yo hacer el bien hallo esta ley: Que el mal está en mí.
  5. Porque yo me deleito en la Ley de Dios, según el hombre interno.
  6. Pero encuentro otra ley en mis miembros, batallando contra la ley de mi mente, sometiéndome al cautiverio de la ley del pecado que está en mis miembros.
  7. ¡Oh hombre miserable que soy! ¿Quién me liberará de este cuerpo de muerte?
SAINT PAULSin haber formado  parte del círculo inicial de los Doce Apóstoles, y viviendo muchas adversidades, Pablo se constituyó en artífice de la construcción y expansión del cristianismo en el Imperio romano. Pablo escribió numerosas epístolas, que terminarían formando parte del Nuevo Testamento.

 

Posición del Arte Real con relación al cuerpo físico.

En las más remotas agrupaciones alquímicas, especialmente aquellas de carácter francmasónico, e incluso las fundadas por Don José Bálsamo, en el siglo XVIII, y sus herederas del presente, estatuyen que, para avanzar hacia la verdad, es menester “volverse inmortal, y convertirse en un ser absolutamente y completamente moral”.

Resultado de imagen para jose balsamo conde de cagliostroGiuseppe Balsamo, Conde de Cagliostro, se le describe como un hombre  no demasiado alto, su cabeza estaba cubierta de un  abundante pelo negro ondulado peinado hacia atrás desde su ancha y noble frente. Sus manos y sus pies eran pequeños, -una indicación de noble cuna- y su porte era de dignidad y nobleza. Dió tan libremente de una bolsa inagotable que recibió el título de “Padre de los Pobres” , vivió magníficamente en un palacio en la Rue de la Sourderie. Fue iniciado en los Misterios nada menos que por  el Conde de St. Germain. Viajó por todas las partes del mundo y en las ruinas de la antigua Babilonia, y Nínive descubrió ciertos hombres sabios que comprendían todos los secretos de la vida humana. Fundó muchas logias masónicas a lo ancho de Europa. (Fuente: “The Secret Teachings of all Ages” por Manly P. Hall)

El fin último del caminante es vencer la muerte, no solamente obtener la inmortalidad del Alma, sino obtener la inmortalidad de todo el ser.

El cuerpo debe “espiritualizarse” y el Alma “corporizarse” (Cuerpo de Luz).  Todo esto para disponer del tiempo necesario para construir su Cuerpo de Luz.

Finalmente, acota Ireneo Filaleteo:

–“Coge una parte de sol vulgar bien preparado, es decir,  un sol vulgar transformado ya en “Nuestro Sol” o Núcleo azufroso del Rebis Blanco y únelo al núcleo al núcleo mercurial del Rebis o Nuestro Mercurio, previamente iluminado.  Aquí surge una aparente dificultad. ¿Cómo vamos a disponer, en ese momento, un mercurio previamente iluminado o Rebis Rojo, si aún no hemos arribado a la fusión de los dos núcleos del Rebis, acción que produce al Rebis Rojo o  Rebis Iluminado?

Recordemos que toda la formación del Rebis Rojo es dirigida, en primer término por el Alkahest, pero, apenas surge el primer gránulo de Rebis Rojo, es éste quien toma el mando de la operación, y reemplaza al Alkahest en la dirección de la producción del Rebis Rojo o Rebis iluminado.

Es, entonces, éste gránulo de Rebis Iluminado quien, con su calor, fragmenta y luego reúne al componente de nuestro Sol, y con las dos cocciones estatuidas por Ireneo, lograrás la medicina de primer orden, constituido por el Rebis Iluminado.

Ireneo Filaleteo Cap 19 – I (2ª parte)

REFLEXIONES MENORES SOBRE LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY.

EDITOR: FRITZ GOTTLIEB.                            AUTOR: APIANO LEON DE VALIENTE.
Capítulo 19 Acápite 1 (2ª parte)

DEL PROGRESO DE LA OBRA DURANTE LOS PRIMEROS CUARENTA DÍAS.

Opinión de Jean d’Espagnet sobre las tres divisiones de la Alquimia.

Señala, al igual que Ireneo, que el proceso alquímico se desarrolla en tres etapas, que él denomina “Círculos” porque las energías y fuerzas que los componen se desplazan en círculos.

1.- El primer Círculo Terrestre o Círculo del Sudor.

Está conformado por materia involucionada, compuesta de luna y sol, los componentes del Caos.

En el círculo primero campea la descontrolada fuerza de un fuego humoso, bajo y corrosivo, que hace de nuestra tierra un cenagal.

No obstante lo precedente,  esa energía  torpe y obscura puede cambiar su giro, si estudias y practicas el Arte Real.

En un principio, la materia gusta ser manejada por la energía del Caos (sol y luna vulgares), pues le brinda una falsa libertad en el mal, que le mantiene erróneamente enaltecida, ignorando que ello le conduce a una definitiva destrucción.

No puedes lograr el giro liberador, si te apegas a las energías y fuerzas artificiales, contrarias a la acción mercurial, rompiendo así la conexión natural que tienes con el Alkahest.

2.- El Segundo Círculo o Esfera Restauradora.

Se extiende desde el Rebis Blanco hasta la aparición del Rebis Rojo.

En este Segundo Círculo, tu conciencia propia de un Mercurio Interno Liberado, es capaz de trascender y dejar atrás esas noches oscuras, propias de una materia no preparada y, de este modo  tu mente, con la irradiación del Alkahest, se transforme en un bruñido espejo que pueda reflejar al Universo, esto es posible cuando es el Alkahest que rige a la mente.

El Segundo Círculo es una esfera de reposo y consolación.

El alquimista  alcanza en este segundo círculo, una percepción más penetrante del lugar a que es conducido, y también de cómo es ayudado.

Sus acciones se tornan más equilibradas, y su rota abandona ese agobiante girar del primer círculo. Eres separado de las acciones necias y trasmutas tus actos viles en acciones luminosas.

En el Segundo Círculo tu tierra es amasada y reblandecida, a la manera de los alfareros, con  el propósito que se mezcle mejor con la Luz.

En efecto, tu Tierra debe ser constantemente removida y  vigilada, porque al poseer la condición de una tierra virgen tiende, en cada segundo, a recibir la buena como la mala semilla.

El Adepto debe aprender del Alfarero, que  modela y pulimenta a la forma para otorgarle un fino y bruñido aspecto.

El movimiento de ese segundo Círculo es más alígero que el del Primer Redondel, debido a la fuerte purgación llevada a cabo en el primer Círculo del Sudor.

El movimiento de este segundo Redondel se torna más liviano y rápido, para prenderse y fijarse profunda e intensamente en el alquimista.

3.- El Tercer Círculo.

Su acción abarca desde el Rebis Rojo hasta su fusión con el Alkahest.

En este Tercer Círculo se impone una fuerte disolución, por la cual “lo endrino y más negro que lo negro” es doblegado por la Luz.

Es poderosa la fuerza del Tercer Círculo, ella desciende y se abre paso hacia las bajas, oscuras y pestilentes partes del proceso alquímico, allanando o destruyendo a todas las mezquindades obstructoras, fija sus energías y fuerzas en la periferia metálica o armadura negra que te envuelve, para que con la ayuda del Alkahest evoluciones y retornes al Hogar.

La acción del Tercer Círculo disuelve, una a una, las excrescencias de tu Vaso, hasta cremar todas las impurezas de tu Tierra.

El Tercer Círculo actúa muy lentamente, porque tiene necesidad de un mayor tiempo para cumplir acabadamente sus funciones, Ello se debe a que el 90% de tu materia aún está fuertemente  endurecida, compactada y comprimida, por la intensa sensiblería   que te recubre.

Así pues, los dos primeros Círculos están destinados a disolver todo aquello que pesa innecesariamente en la percepción de tus sentidos exteriores no desarrollados, todo ello para que el Tercer Círculo congele y fije en tu Tierra la emanación que espera recibir desde el Origen.

El Tercer Círculo, en su trabajo, sólo se adhiere a lo Eterno, a lo que no cambia y permanece por siempre, Se apega a todo aquello que  por su extrema limpieza, puede adentrarse en la infinita radiancia del Origen, para  entregarla a quienes han madurado y pueden percibirla y absorberla muy lentamente.

La energía del Tercer Círculo debe envolver al Adepto, tal como lo hace una sutil brisa, que tiende su manto hacia el investigador, a fin de que todos sus elementos y esencias que le componen, no sean volatilizados.

De principio a fin hay un orden plenamente establecido, que rige a la  acción conjunta de los tres Círculos.

Un invisible nivel de conciencia gradúa la tonalidad de nuestra esencia, vale decir, que todo lo que existe, está regulado por una inconmensurable e inabarcable Inteligencia Superior.  Desde allí actúa un Plan  Divino ajeno, impermeable a las expectativas que pueda tener un hombre o mujer, quienes ni siquiera sospechan que estén sometidos a designios y a ordenamientos muy superiores a las voliciones meramente humanas.

Los tres Círculos giran incansablemente hasta ensamblar sus giros, de manera que concuerden los tres movimientos, como si se tratara de una sola rueda.

La energía circula en forma de espiras, plasmando su fuerza en daca forma-vida, con el propósito de transformar sus capas  minerales y metálicas en Luz.

  • Encierra en tu Vaso a “Nuestro Mercurio” y a “Nuestro Sol”.

Al concluir la primera etapa de la alquimia, aquella que se extiende desde las Palomas de Diana hasta antes del nacimiento del Rebis Blanco, desaparecen con ella las columnas Boaz y Jakin, que son sustituidas por la Invisible Columna Hueca del Medio, que se hace perceptible en ese instante.

Esta Columna del Medio, tiene en su interior dos rotas, una inferior, la otra superior. En la inferior se desarrollan todos los procesos inherentes a la segunda división de la alquimia, esto es, las atingentes al desarrollo del Rebis Blanco hasta convertirlo en Rebis Rojo, y en la rota superior, tienen lugar todas las condiciones necesarias para que el Rebis Rojo se una conscientemente al Alkahest.

Por tanto, “Nuestro Mercurio” y “Nuestro Sol” quedan ubicados en la rota inferior de la columna del medio.

  • Rige con “Nuestro Fuego” a “Nuestro Mercurio y a Nuestro Sol.”

Nuestro Fuego es el Fuego de Pontano, que es el calor intenso que se produce cuando la irradiación del  Alkahest atraído por el primer régimen de Mercurio, o práctica del Solve et Coagula, choca contra la materia no preparada.

  • Y en cuarenta días verás a toda tu materia convertida en una sombrea, o átomos sin ningún motor que la impulse, ni movimiento visible que la anime, ni calor apreciable al tacto, a menos que la materia esté caliente.

En este punto Ireneo Filaleteo se refiere al segundo gran nigredo que surge al comienzo de la segunda etapa alquímica, la del Rebis Blanco o Rebis I.

El desfallecimiento de la propia materia se inicia y alcanza su ápice cuando la coloración blanca del núcleo azufroso del Rebis I, comienza a tornarse roja.

Como dije en “las Cuatro Alas de Mercurio” el núcleo del Rebis I es blanco, y debe tornarse rojo.

Este cambio de tinción significa que, el estado de nuestro cuerpo, permite progresivamente una mayor recepción  y fijación de un Alkahest más puro, eficaz y potente.

Esto ocurre en los primeros tres trabajos de la Segunda Etapa alquímica, Vía Rápida o Rebis Primero:

1.- El núcleo azufroso del Rebis I está compuesto por azufre blanco y azufre rojo en una proporción de 2 a 3, es decir, por cada dos gránulos de azufre rojo, hay tres gránulos de azufre blanco o común.

 

2.- El núcleo azufroso del Rebis I está compuesto en una proporción de 3 a 2, es decir, por cada 3 gránulos de azufre Rojo, hay dos gránulos de azufre blanco o común.

3.- El núcleo azufroso del Rebis I está compuesto en una proporción de 4 a 1, es decir que por cada cuatro gránulos de azufre rojo hay uno de azufre blanco o azufre común.

4.- Todo el azufre Blanco o común se transforma en Azufre Rojo.

 

Durante este cambio de coloración, el alquimista experimenta un profundo vacío. En su interior todo experimenta un proceso de cambio, en tanto que en lo externo, todo parece detenerse.

Es esta una etapa de transición.

La aparente detención externa, incomoda y amedrenta a su cuerpo físico, porque pierde el sentido y significación de su quehacer cotidiano. Se ve privado del timón con que dirige a su mente concreta o mente común.

Le parece percibir que su materia no ejerce acción alguna, y la percibe como algo muerto.

Carece de todo estimulo que le impulse en el desarrollo de su Gran Obra, a menos que esté por arribar a su cuerpo de Luz. (Ireneo dice: a menos que su materia esté caliente).

El hecho que el propio cuerpo se perciba como una sombra, indica que la composición del cuerpo físico comienza a disolverse, anulando el mero discernimiento sensorial.

Sus sentidos externos no desarrollados que campeaban como señores y dueños en todo su quehacer cotidiano, comienzan a fermentar, a corromperse y putrefactarse, y el alquimista comienza perder su capacidad de adherirse a lo abajado y, por tanto, sus sentidos externos no desarrollados, cada vez más inútiles, comienzan a ser reemplazados por los  reales Sentidos Internos, que captan las irradiaciones del Origen.

 

Este cambio, el estudiante  experimenta, al principio,  una hiriente sensación de vacío y soledad. En esta situación temporaria siente que no tiene un cuerpo físico propiamente tal y tampoco se siente poseedor de un invisible Cuerpo de Luz.

Esta transitoria situación será superada cuando el alquimista alcance el rango de una conciencia propia del Rebis Blanco.

Te has preguntado, alguna vez, ¿por qué la vida de hombres y mujeres, y particularmente, la del sincero buscador o buscadora, se ve constreñida permanentemente por violentos vórtices de luz y de sombras?

Esto se debe a la propia constitución del  género humano.

Primero, fue el Oriente u Origen quien puso su parte: Por orden del Dios Innominado, el Alkahest  creó al Alma y al Espíritu del hombre y de la mujer.

Luego,  correspondió al género humano  emprender la tarea de crear sus cuerpos inferiores, porque toda Alma o Espíritu, para desarrollar su autoconciencia, debe realizar experiencias en un cuerpo físico.

Y por eso el hombre y la mujer espirituales fueron arrojados a un lejano y poco evolucionado planeta, cuya superficie está cubierta por dos franjas superpuestas y separadas, constituidas de los componentes del Caos: Sol y luna. Estos estratos cumplen dos funciones: Privarnos de toda conciencia espiritual, y forzarnos a trabajar ese fimo para hacer con él Nuestro Cuerpo de Luz única ánfora preciosamente cincelada, capaz de contener a nuestra parte espiritual.

Mientras tanto, la mayor parte de la humanidad está inmersa en ese cieno, y es manejada hipnóticamente por el Caos, de modo que todas las inmundicias de una Sodoma y Gomorra están patentes en esas dos franjas que a diario nos cubren y envenenan y, aún peor, su contenido  quedó tatuado en nuestro cuerpo mineral (lunar) y en nuestro cuerpo metálico hecho de sol negro (Armadura Negra).

Debemos asumir que, no obstante la maldad inherente de ese sol y luna vulgares, ese es el material  que desarrollaremos  para devenir en Almas u hombres compuestos  integralmente por Rebis Rojo.

Eso es nuestra Matrix y la Matrix en todo el universo.

La lucha del pacífico guerrero alquimista, no se libra contra los demás, sino contra sí mismo, no destruye su Matrix, sino que la transforma en Luz y fundamento de su evolución.

“Matrix nos rodea. Está  por todas partes incluso ahora, en esta misma habitación. Puedes verla si miras la ventana o al encender la televisión. Puedes sentirla cuando vas a trabajar cuando vas a la iglesia cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que ha sido puesto  ante tus ojos para ocultarte la verdad” (Morpheo a Leo, en la cinta Matrix.)       
Regístrese en la comunidad
para recibir información y artículos sobre
Alquimia Tradicional de Alto Grado

Categorías